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Dirigentes de Podemos animan a una movilización para el 15-M

La iniciativa 'Global Debout' llama a "ocupar masivamente las plazas" el próximo mes de mayo en todo el mundo

Alberto Garzón, portavoz de IU, (derecha) conversa con Pablo Iglesias, líder de Podemos, en el pleno del Congreso.
Alberto Garzón, portavoz de IU, (derecha) conversa con Pablo Iglesias, líder de Podemos, en el pleno del Congreso. EFE

Al calor de la protesta ciudadana que ha tomado la plaza de la República de París bajo el nombre de Nuit Debout (Noche en Pie), activistas españoles del entorno del 15-M se han aliado con los franceses para convocar una gran movilización global el próximo 15 de mayo, coincidiendo con el quinto aniversario de los indignados en España. Global Debout (Global en Pie) es el lema de la iniciativa que llama a “ocupar masivamente las plazas” y organizar “una nueva temporada de lucha por la democracia”. Dirigentes de Podemos difunden y apoyan la convocatoria, que en España volvería a coincidir en un tiempo próximo a las elecciones.

“¡Habitantes del mundo entero, hagamos derribar las fronteras y construyamos juntos una nueva primavera global! (...) Preparemos y lancemos juntos una gran acción internacional el fin de semana del 15 de mayo para ocupar masivamente las plazas en todo el mundo en esta fecha”, dice el comunicado de la Asamblea de Nuit Debout, difundido en las redes sociales el pasado 16 de abril para anunciar una movilización internacional que tiene por objeto protestar contra el sistema. El texto, que llama a “actuar todos juntos”, a “los numerosos movimientos que se oponen en las cuatro esquinas del mundo” a la “degradación de las condiciones de vida”, convoca antes, el próximo 7 y 8 de mayo en París, un encuentro para preparar la protesta que en España tomará el testigo del 15-M cinco años después.

El movimiento de los indignados españoles, que revolucionó en 2011 el sistema político, ha servido de inspiración para la protesta francesa, que también ha tenido como referentes la Primavera Árabe o el movimiento de Occupy Wall Street en Estados Unidos. El propósito de los activistas de París es ahora revitalizar y extender ese “movimiento de las plazas” a todo el mundo, y para ello ha encontrado en sus colegas españoles un aliado natural, precisamente por esa experiencia previa. La nueva movilización en España, de cristalizar, vendría a romper con un periodo de apatía y de decaimiento de la protesta social desde 2015, coincidiendo con la llegada de Podemos a las instituciones. Y, de ser intensa, irrumpiría como un elemento relevante en pleno periodo electoral en caso de la probable repetición de las elecciones generales en junio. 

Dirigentes de Podemos animan
a una movilización para el 15-M

Despertar del letargo

Desde principios de abril, la plataforma Democracia Real Ya (DRY) y otros colectivos y activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca o Juventud sin Futuro están difundiendo en las redes sociales la convocatoria para esa gran movilización “contra la dictadura financiera y políticos corruptos” en el fin de semana del 14 y 15 de mayo. Democracia Real Ya, cuyo nombre fue el lema de la manifestación que dio lugar a la acampada en la Puerta del Sol de Madrid y de la que después nació el 15-M, se consideraba —cinco años después— prácticamente extinguida, pero ha despertado de su letargo al calor de la movilización francesa. Los indignados españoles ya han empezado a dar pasos. Los pasados 16 y 17 de abril celebraron una asamblea en la Puerta del Sol de Madrid, a la que acudió un centenar de personas, donde se acordó que un grupo de activistas viajaría a París los próximos 7 y 8 de mayo para preparar la protesta del Global Debout.

Dirigentes de Podemos, como el eurodiputado Miguel Urbán, se están implicando “a título individual” en la movilización. El parlamentario europeo, que ya viajó a París para participar en Nuit Debout, confirma a EL PAÍS que quiere acudir también al encuentro organizativo en la capital francesa. Urbán considera que es muy buena la iniciativa de responder a unos “ataques que se están internacionalizando”, y recuerda que esta no es la primera protesta que implica a más países europeos. Cita como precedente el Plan b contra la austeridad que apadrina el exministro griego de Finanzas Yanis Varoufakis, y que celebró un encuentro en Madrid el pasado febrero.

Campaña electoral

Urbán sostiene: “Los procesos de movilización generan memoria. Cuando se ocupa la plaza de la República hay un recuerdo de lo que pasó en España o en Occupy Wall Street. Este proceso de movilización recoge el testigo de otros”. El dirigente de Podemos afirma que este movimiento es ajeno a su partido, aunque “la mayoría de la gente de Podemos se va a sentir apelada por esta movilización”. La formación, aunque “nació a partir del proceso político que abrió el 15-M, no representa al 15-M”, reflexiona. El partido escenificó precisamente hace una semana su regreso a la calle con un acto con tintes asamblearios en la plaza Reina Sofía de Madrid.

“Gente de Europa, gente del mundo...”

El 15-M español, referente del Global debout. El comunicado que llama a la movilización el 15 de mayo comienza aludiendo a la protesta española. El “viento de esperanza”, dice, se contagió a partir de 2011 en toda Europa “desde Madrid a Atenas y Turquía , luego de Nueva York a Brasil y México, y finalmente a Hong Kong”.

Movimiento apartidista. La iniciativa se define como “un movimiento internacional de toda la humanidad, horizontal, y apartidista”. El texto comienza: “Gente de Europa, gente del mundo”.

Objetivos. Representa “un nuevo impulso en la lucha mundial contra la dictadura de las finanzas, la explotación de las personas y la destrucción del medio ambiente”.

Podemos aún no se ha pronunciado oficialmente sobre la iniciativa del Global debout, pero el eurodiputado Urbán llama a huir de la capitalización política “de un movimiento que es ajeno y que es mucho mayor que Podemos. Intentar utilizar a los movimientos como correa de transmisión es vieja política”. “Podemos puede apoyar, pero sin involucrar su estructura”, opina.

El potencial efecto de una protesta importante en pleno proceso electoral es una incógnita. “Yo, pero hablo a título personal, prefiero ir a elecciones en un proceso de movilización social. No porque vaya a beneficiar electoralmente a Podemos, pero sí al conjunto de la sociedad”, sostiene el parlamentario implicado en la iniciativa, que por su trabajo en el terreno ve a Francia, España y Bélgica como los países más activos. “Cuando se terminó la acampada de Sol la plaza acabó llamándose Vodafone Sol. Nunca nos tendríamos que haber ido de las plazas”, concluye.