Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los 12 apellidos de José

La policía ha detenido a lo largo de un año a 53 miembros de clanes familiares en Sevilla por usar identidades falsas. Investigan un posible fraude de ayudas y casos de poligamia

Imagen de los DNI con apellidos falsos requisados durante la operación.
Imagen de los DNI con apellidos falsos requisados durante la operación.

La mayoría de sus vecinos le conoce como José El Patillas. Otros tantos, simplemente como Pepe, el del puesto de fruta. Pero ninguno sabe sus apellidos. Casi todos se encogen de hombros, unos pocos se aventuran a decir que José Pérez y otros que García o Fernández. Por comodidad, por gusto o por tradición familiar, José prefirió mantener su nombre cada vez que acudía a un registro civil para inscribirse y obtener una nueva identidad. Así, hasta sumar seis con sus 12 apellidos correspondientes. La historia de José recrea el perfil de uno de los patriarcas de varios clanes familiares de etnia gitana cuyos miembros (53) han sido detenidos a lo largo del último año en Sevilla por utilizar identidades fraudulentas para evitar su ingreso en prisión o para llevar a cabo actividades delictivas con toda impunidad. En la operación, desarrollada en tres fases, la policía ha detectado un caso de poligamia y otro de bigamia e investiga un posible fraude de subvenciones o a la Seguridad Social.

El modus operandi era bastante sencillo. “La persona acudía a un registro civil con un par de testigos. Decía que no tenía DNI y que sus padres habían muerto o que nació en su casa y no tiene ningún papel del hospital pero que sus acompañantes dan fe de quiénes eran sus progenitores”, explica la jefa del grupo segundo de la Sección Operativa Documental de la División de Documentación de la Policía Nacional, Gema Fernández. Tras obtener una nueva partida de nacimiento, los acusados expedían un nuevo documento de identidad para convertirse en otra persona. La inspectora aclara que en los últimos años ha ido aumentando la seguridad en todo este procedimiento. “Hace unos años, no era extraño que una persona de etnia gitana fuese a sacarse el DNI con 20 años. Iban cuando no tenían más remedio o lo necesitaban para cualquier trámite”, explica.

Nueva identidad para toda la familia

Con este proceso no solo José obtenía una nueva identidad. También sus hijos y nietos. “Unas vez inscritos los padres, hacían lo mismo con sus hijos para darles los apellidos nuevos y borrar así cualquier rastro. Esto permitía ampliar la cadena delictiva”, señala Fernández. Según los investigadores, muchos de los arrestados estaban condenados con penas de prisión por delitos graves de tráfico de droga a gran escala o tenencia ilícita de armas. “Algunos tenían expedidas hasta seis partidas de nacimiento diferentes, pero solo habían utilizado tres. Las dejaban en reserva para que, si alguno de los miembros del clan tenía algún problema con la justicia, pudiera cambiarse rápidamente de nombre”, añade la inspectora. Los detenidos están acusados de los delitos de falsedad documental y falso testimonio.

Los agentes han acreditado además un caso de bigamia y otro de poligamia, sumando un delito contra las relaciones familiares a la lista. Los agentes descubrieron que uno de los patriarcas llegó a casarse hasta seis veces, tres de ellas con la misma mujer. “No hemos podido acreditar las tres esposas restantes”, apunta la inspectora. Este caso ha abierto otra investigación por posible fraude de subvenciones o estafa a la Seguridad Social. “Para inscribir a sus hijos con los nuevos apellidos, no era necesario que se volvieran a casar. Estamos indagando si este matrimonio usaba sus diferentes identidades para cobrar varias veces una misma ayuda o subvención o para eludir pagos…”, señala Fernández.

La primera detenida, una mujer

Los detenidos vivían en barriadas deprimidas sevillanas como Cuatro Caminos (Coria del Río) o Santa Isabel (San Juan de Aznalfarache). Los primeros 10 arrestos se produjeron en mayo de 2015 en varios de estos pueblos del cinturón industrial de Sevilla, así como en la capital. “Intervenir en zonas como estas tiene un plus de dificultad. Tienes que ser muy rápido para impedir que se corra la voz y el resto de sospechosos pueda huir. Una gran parte de la operación, en la que participaron unos 70 agentes, se desarrolló en las inmediaciones del mercadillo que los martes se celebra en Coria del Río. Algunos de los detenidos, trabajaban ahí”, explica Fernández. “La primera arrestada fue la matriarca de uno de los clanes cuando volvía a casa después de dejar al nieto en el colegio”, detalla. A mediados de marzo, los agentes realizaron una segunda intervención en los municipios de Coria, Tocina y Alcolea del Río con 22 detenidos. El 5 de abril arrestaron a los otros 21 en Coria y San Juan de Aznalfarache. “En estas últimas fases detuvimos a varios hijos de los arrestados que, pese a lo sucedido en mayo pasado, seguían intentando obtener nuevas identidades”, explica Fernández.

La operación, fruto también del trabajo del Grupo de Atracos de Sevilla, arrancó en 2007 cuando algunos de los hoy detenidos fueron condenados en Valencia por narcotráfico. Para evitar entrar en la cárcel, los culpables optaron por huir a Sevilla y tomar una nueva identidad. Pero, dos años más tarde, uno de los entonces condenados y sobre el que pesaba una orden de busca y captura fue detenido junto a un supuesto hijo tras encontrar en su vehículo armas sin autorización. Cuando los agentes tomaron sus huellas, se dieron cuenta de que ya estaba en su base de datos, pero con otra identidad. La coincidencia puso en alerta a la policía.