Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Puigdemont se verá con Iglesias y Rivera, pero no negociarán

Rajoy será el único dirigente que no habrá ido a la Generalitat

Albert Rivera saluda a la vicepresidenta valenciana, Mònica Oltra, este martes.
Albert Rivera saluda a la vicepresidenta valenciana, Mònica Oltra, este martes.

El presidente catalán, Carles Puigdemont, recibirá en los próximos días a Pablo Iglesias y Albert Rivera en la Generalitat. Las reuniones —este viernes con el líder de Podemos, y el próximo con el de Ciudadanos— llevaban días fraguándose a petición de los partidos. En ningún caso, señalaron tanto fuentes del Govern como de las formaciones, los encuentros servirán para tratar las negociaciones para la investidura.

Ambas reuniones serán una primera toma de contacto, como la que Puigdemont ya tuvo con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, hace tres semanas. El presidente de la Generalitat no tiene previsto reunirse con Mariano Rajoy: Moncloa no ha pedido cita y el Gobierno catalán espera a que se resuelva la investidura para pedir audiencia con el nuevo presidente, sea Rajoy o Sánchez.
Pese a que el socialista, Iglesias y Rivera insisten en separar sus visitas a Puigdemont de la investidura, los tres dirigentes han buscado en plenas negociaciones la imagen de diálogo con el Gobierno catalán. Rajoy no ha entablado diálogo con la Generalitat desde la última reunión que tuvo con Artur Mas, en julio de 2014. El presidente del Gobierno estará este sábado en Barcelona, pero no habrá encuentro.

Puigdemont plantea las reuniones con Iglesias y Rivera de manera diferente: encontrará más sintonía con el dirigente de Podemos, con el que hasta ahora solo ha hablado por teléfono, que con el de Ciudadanos, con el que compartió escaño en el Parlament durante siete años.
La Generalitat espera que Iglesias explique al presidente catalán la propuesta de Podemos para hacer un referéndum sobre la independencia en Cataluña, la condición que ponen los secesionistas para apoyar a un candidato a La Moncloa.

La situación con Rivera es diferente, porque con Puigdemont les separa un abismo ideológico, incluido el rechazo frontal al referéndum. Sin embargo, la intención del líder de Ciudadanos es “normalizar” sus relaciones con el presidente catalán. La líder del partido en Cataluña, Inés Arrimadas, ya se vio con Puigdemont como jefa de la oposición en el Parlament. Pese a la distancia, el Gobierno catalán destaca que la reunión servirá para demostrar que el presidente está “dispuesto a verse y dialogar con todo el mundo”.

La posición del Ejecutivo catalán y de los dos partidos que lo sostienen —Convergència y Esquerra— con la investidura sigue siendo la misma: solo negociarán los términos de un referéndum por la independencia. Ello dificulta cualquier acercamiento a Ciudadanos y el PSOE, que hizo del rechazo a esa votación uno de los ejes de su pacto.

Pese a mirarse de soslayo las negociaciones, la Generalitat defendiende que prefiere un Gobierno de cambio, con Podemos, que tener que lidiar de nuevo con el Ejecutivo de Rajoy. Aparte de la división sobre el desafío secesionista, ambas administraciones chocan constantemente por la situación de las finanzas catalanas.