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PP y PSOE huyen del debate sobre las Diputaciones tras el escándalo de Lugo

Los socios de Podemos en Galicia afirman que los dispendios de Besteiro prueban que estas entidades son "nidos de clientelismo"

Besteiro y Feijóo, durante una reunión en el despacho del presidente de la Xunta.
Besteiro y Feijóo, durante una reunión en el despacho del presidente de la Xunta.

PP y PSOE pasan de puntillas por los dispendios de la Diputación de Lugo que ampararon sus gobiernos entre 2003 y 2015 y que ha destapado la Operación Pulpo. Mientras los socialistas insisten en su propuesta de reforma de estas instituciones, los populares evitan valorar los 495.000 euros que gastó en prebendas para la plantilla el último gobierno de Francisco Cacharro Pardo (PP) en el organismo lucense, entre 2003 y la primera mitad de 2007, y centran el problema en una “mala gestión” de su sucesor, José Ramón Gómez Besteiro. El hasta hace unos días líder del PSOE gallego presidió la Diputación durante siete años y sus gastos en comidas festivas y servicios médico-estéticos para el personal alcanzaron los 498.000 euros.

Solo Alternativa Galega de Esquerda (AGE), la coalición integrada por los socios de Podemos en En Marea, incide en la supresión de las Diputaciones. El portavoz de AGE en el Parlamento gallego, Antón Sánchez, considera que los dispendios y manejos destapados en Lugo refuerzan la necesidad de eliminar estas instituciones, que “son nidos de clientelismo y corrupción”. Sánchez subraya que las Diputaciones son organismos “opacos” y censura que el PSOE diera con Besteiro “continuidad a las políticas clientelares” que el PP instauró con Cacharro, el barón de Manuel Fraga que gobernó la provincia durante 24 años.

“Vamos a proseguir y a seguir con mucho interés el desenlace de las investigaciones y sumarios abiertos en relación al PSOE, a Besteiro o a cualquier otro político”, zanjó ayer el presidente del PP gallego y de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. El PP, que ha visto ya cuestionada la Diputación de Ourense tras la condena por corrupción del expresidente José Luis Baltar, mantiene una defensa cerrada de estas instituciones.

La presidenta del PP de Lugo, Elena Candia, aprecia “síntomas de dudosas legalidades” y “mala gestión” en lo que ha trascendido del sumario sobre Besteiro pero ayer evitó referirse también a los 495.000 euros en prebendas para el personal provincial -como viajes a la India, Eurodisney o Argentina, comidas y servicios médico-estéticos- gastados por el último gobierno del popular Francisco Cacharro en la institución entre 2003 y la primera mitad de 2007 aunque sí ha valorado las investigaciones judiciales sobre la etapa de Besteiro. En este caso aprecia “síntomas de dudosas legalidades” y “mala gestión”.

Los socialistas se remiten a su propuesta electoral de reforma de estos organismos provinciales sin entrar a valorar el caso concreto de Lugo mientras que desde el BNG, el partido que ha compartido gobierno con el PSOE desde que Besteiro tomó posesión como presidente de la Diputación en 2007, reclaman “celeridad” en las investigaciones y prometen “colaboración” con la Justicia. "Que se cierre cuanto antes, y subrayo, cuanto antes, porque nos parece fundamental por la tranquilidad de la ciudadanía y por el funcionamiento de la institución. Lo que no puede ser es que esté meses y meses parada", señala el portavoz del BNG en la Diputación de Lugo, Xosé Ferreiro, sobre una instrucción abierta en 2013.