Rato compensó pérdidas de un negocio con contratos de Bankia

El exvicepresidente del Gobierno pidió seguir oculto en la sociedad clave de su entramado

Rodrigo Rato sale del juzgado tras declarar ante el juez.
Rodrigo Rato sale del juzgado tras declarar ante el juez. KIKE PARA

Rodrigo Rato utilizó supuestamente los contratos de publicidad de la salida a bolsa de Bankia, entidad que presidió de diciembre de 2010 a mayo de 2012, para cobrar comisiones con las que compensar las pérdidas de un negocio hotelero fallido en Toledo, promovido en 2008 por su testaferro Miguel Ángel Montero Quevedo. Así se desprende de las declaraciones del exvicepresidente del Gobierno y de algunos de sus principales colaboradores ante la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y ante el juez de Madrid Antonio Serrano-Arnal, que investiga a Rato por delitos fiscales, de blanqueo de capitales y de corrupción entre particulares.

El sumario del caso, al que ha tenido acceso EL PAÍS, revela también cómo el ex director gerente del FMI maniobró para no figurar como administrador de la mercantil británica Vivaway, matriz de su entramado societario. "Nuestro común cliente señala que no está en disposición de figurar como administrador en cuanto que tal cargo pueda ser público. Comenta si podéis seguir vosotros como administradores y cuáles serían vuestros honorarios", preguntaba un gestor de los negocios de Rato en España a la sociedad gibraltareña Finsbury Trust el 16 de febrero de 2015. Dos meses después, el exvicepresidente fue detenido en su domicilio por agentes de Vigilancia Aduanera.

Rato utilizó la sociedad Kradonara 2001 SL, filial española de Vivaway, para facturar a Telefónica como miembro de su consejo asesor para Europa y Latinoamérica. Para Hacienda, se trata de una simulación con consecuencias tributarias, ya que la asesoría es una labor "personalísima" y como tal debía tributarla Rato en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Según los datos de la Agencia Tributaria, Kradonara tampoco declaró en el Impuesto de Sociedades los pagos de Telefónica a Rato, 363.000 euros en 2013 y otros tantos en 2014. Es más, en 2013, la mercantil clave que sirvió a Rato para introducir en España 6,5 millones de euros procedentes de distintos paraísos fiscales declaró pérdidas en ese ejercicio por 75.000 euros. Las cuotas supuestamente defraudas por Rato a Hacienda por IRPF entre los ejercicios 2006 a 2014 por esta y por otras cuatro operaciones mercantiles suman 6,43 millones de euros, cuatro veces más de lo detectado al iniciarse las pesquisas.

En octubre de 2015, la UCO dio un acelerón al caso Rato tras la detención en el mes de agosto de Alberto Portuondo. Este empresario de comunicación corporativa administraba una sociedad, Albisa, que cobró dos millones de euros por mediar en la adjudicación por parte de Bankia a las centrales de medios Zenith y Publicis los contratos de publicidad para salida a bolsa de la entidad e imagen de marca, valorados en 41,1 y 6,7 millones de euros respectivamente. De estos dos millones cobrados por Portuondo como comisión, un total de 835.000 euros fueron a parar a Kradonara, la mercantil de Rato. Tras indagar en esta operación de supuesta corrupción entre particulares, los agentes detuvieron a Teresa Arellano, secretaria personal de Rato y al que este colocó en Bankia como directora de comunicación; y también arrestaron a Miguel Ángel Montero Quevedo, hombre de la máxima confianza de Rato, y administrador de sus empresas.

Pagos camuflados

La supuesta mordida de Albisa a Kradonara por los contratos publicitarios de Bankia se camufló como el pago por unos servicios prestados por Montero Quevedo a la mercantil de Portuondo. Según la declaración de Rato ante el juez Serrano-Arnal el pasado 6 de octubre, el contrato entre su sociedad y la de Portuondo fue "una oportunidad" que le ofreció Montero Quevedo "teniendo en cuenta las pérdidas que había tenido en Layos". La Guardia Civil, en un informe previo al magistrado explica esta operación: "Rato y Montero realizaron en 2008 un negocio fallido vinculado a un hotel denominado Layosalud, en el cual pierden importantes cantidades de dinero [hasta tres millones de euros]. Todo parece indicar que para compensar las pérdidas, Montero le propuso a Rato facturar una importante cantidad de dinero a una empresa propiedad de Portuondo, Albisa, la cual recibiría los fondos desde Bankia a través de las empresas que ganaron los concursos" de publicidad de la entidad, Zenith y Publicis.

En aquella declaración judicial, Rato se desvinculó de cualquier decisión directa en la contratación de las centrales de medios, y rechazó la versión de Pilar Trucíos, directora de Comunicación desbancada luego por Teresa Arellano, de que el presidente de Bankia la llamó para comunicarle que Publicis era la empresa elegida en el concurso. Respecto al acuerdo entre Kradonara y Albisa, por el que esta empresa transfirió 473.000 euros en 2011 y 360.000 euros a la firma de Rato, a razón de 40.000 euros mensuales, el exvicepresidente económico del Gobierno con el PP afirmó: "El trabajo que realizó Miguel Ángel [Montero] fue muy extenso en cuanto al contenido y la duración".

Sobre la firma

Fernando J. Pérez

Es redactor y editor en la sección de España, con especialización en tribunales. Desde 2006 trabaja en EL PAÍS, primero en la delegación de Málaga y, desde 2013, en la redacción central. Es licenciado en Traducción y en Comunicación Audiovisual, y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción