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La izquierda aspira a tener el control del Congreso

Los grupos inician la negociación sobre la Mesa y la Presidencia de las Cortes

El PP no tiene apoyos para presidir la Cámara baja

Patxi López camina por la calle de Ferraz, en Madrid, para asistir a una reunión del PSOE, este domingo. Ampliar foto
Patxi López camina por la calle de Ferraz, en Madrid, para asistir a una reunión del PSOE, este domingo.

Mariano Rajoy tiene muy difícil cumplir su deseo de que el próximo presidente del Congreso sea del PP. Carece de apoyos para cumplir con esa tradición que pretende mantener y todos los demás grupos quieren que el cargo corresponda a un diputado que no sea el del grupo mayoritario. Las negociaciones empezaron ayer con reuniones del portavoz socialista, Antonio Hernando, con el del PP, Rafael Hernando, y el de IU, Alberto Garzón. La hipótesis con la que trabajan es una Mesa con mayoría de los partidos de izquierda, sumando PSOE y Podemos.

La primera negociación de la legislatura, la de los órganos de gobierno del Congreso, ha empezado. Por el momento, el PP no tiene apoyos suficiente para tener la presidencia del Congreso, los populares están solos en la reclamación de ese cargo vital para la legislatura.

Todos los demás grupos están de acuerdo en que este cargo lo ocupe un diputado que no pertenezca al grupo mayoritario. La negociación no ha hecho más que empezar, pero en la hipótesis que manejan los grupos, el reparto de los ocho miembros de la Mesa del Congreso sería: cuatro entre PP y Ciudadanos, con opción para dos cada uno o tres y uno; otros dos para el PSOE y otros dos para Podemos con variación en función de los diferentes grupos asociados a esa marca. El noveno sería el presidente de la Cámara, cargo al que aspira el PSOE, favorecido por el sistema de elección y que inclinaría el color político de la Mesa hacia la izquierda. El PP acepta que los cuatro grupos estén representados.

Podemos, al margen de las negociaciones

FRANCESCO MANETTO

Podemos no se ha sumado todavía a las negociaciones para la constitución de la Mesa del Congreso de los Diputados, y prioriza para su aterrizaje en la Cámara baja la preparación de una batería de medidas sociales. La formación que lidera Pablo Iglesias, que desde el 20 de diciembre se ha comprometido a evitar lo que llama “el juego de sillones”, se ha mantenido, de momento, al margen, a pesar de que de ese órgano depende en última instancia la concesión de los grupos parlamentarios catalán, valenciano y gallego.

La dirección, según fuentes del partido, está centrada además en la preparación del Consejo Ciudadano que se reunirá el próximo domingo para ratificar las líneas maestras de la política de pactos.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, aseguró ayer que quiere este cargo para el PP, como ha ocurrido desde 1978, que ha recaído siempre en un parlamentario del partido mayoritario. Sin embargo, todos los demás quieren que la presidencia no coincida con el grupo mayoritario y el sistema de elección facilita que no sea del PP.

El mismo día 13 de enero a las diez de la mañana debe llevarse a cabo la votación secreta y en papeleta, primero de la presidencia y después de la Mesa. Para el primer cargo hay una votación para la que se requiere mayoría absoluta. Si se llega a la sesión sin acuerdo, es de suponer que cada uno votará a su candidato y, por tanto, no saldrá ninguno. A continuación habrá una segunda votación, entre los dos candidatos con más apoyo, sin posibilidad de abstención, y quedará elegido el que llegue a la mayoría simple. Si no hubiera acuerdo se votarían los del PP y los del PSOE, y si el resto de los partidos mantiene la idea de que no coincida con el grupo mayoritario, el candidato socialista tendría ventaja para ser elegido.

Ayer mismo empezaron los contactos entre los grupos. El portavoz socialista Antonio Hernando se reunió con el del PP, Rafael Hernando, según fuentes socialistas. “La reunión fue una primera toma de contacto cordial buscando puntos de encuentro. Los dos están de acuerdo en que la Mesa debe tener pluralidad y estabilidad. Los dos hablarán con el resto de los grupos en los próximos días para buscar un acuerdo lo más amplio posible, siempre actuando con responsabilidad y generosidad”, según el PSOE.

Antonio Hernando se reunió también con Alberto Garzón, portavoz de IU. “Los dos están de acuerdo también en que la Mesa debe ser plural. El portavoz socialista se ha comprometido a estudiar la petición de IU de formar grupo parlamentario. Ambos han analizado diversas iniciativas para reclamar la derogación de políticas del PP”, añaden esas fuentes.

IU no aspira a tener representación en la Mesa y negocia que se le permita sumar sus diputados a los de Bildu para tener grupo parlamentario propio.

Compromís, que forma parte de una de las candidaturas vinculadas a Podemos, aseguró la semana pasada que aceptaría que la presidencia fuera para el PSOE, y Albert Rivera, líder de Ciudadanos, es partidario de que el cargo no sea para el PP. Podemos quiere incluir la posibilidad de tener grupos separados para las candidaturas de Valencia, Cataluña y Galicia.

El PSOE aún no ha puesto ningún nombre de candidato a la presidencia. Ayer, Patxi López, exlehendakari y miembro de la ejecutiva socialista PSOE, no descartó en declaraciones a la cadena SER la posibilidad de que sea propuesto para el cargo. Los socialistas incluyen en la negociación el compromiso de reformar el Reglamento. La Mesa del Congreso es fundamental para decidir la creación de grupos parlamentarios, la tramitación de iniciativas y la ordenación de los debates.

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