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Los cuatro grupos de Podemos en el Congreso, pendientes de los acuerdos

Las marcas con las que el partido de Iglesias concurrió en Valencia, Cataluña y Galicia quieren tener representación independiente, pero el reglamento es ambiguo

Pablo Iglesias, entre Mónica Oltra y Ada Colau en un mitin en Valencia el 18 de diciembre.
Pablo Iglesias, entre Mónica Oltra y Ada Colau en un mitin en Valencia el 18 de diciembre. AFP

Podemos aspira a tener hasta cuatro grupos parlamentarios, en función de los acuerdos que firmó con otras formaciones en Galicia, Cataluña y Valencia. Esa pretensión, no obstante, presenta problemas legales con la aplicación estricta del Reglamento del Congreso. El Tribunal Constitucional ha dejado reiteradamente la decisión en manos de la Mesa de la Cámara, por lo que el futuro de los grupos de Podemos estará en la negociación que el PSOE abrirá el lunes con todos los partidos para configurar el órgano de control del Congreso.

La creación de los cuatro grupos parlamentarios diferenciados en el Congreso está pendiente de la negociación sobre la Presidencia de la Cámara. El Reglamento es ambiguo y, según fuentes parlamentarias, sería perfectamente posible que la Mesa del Congreso dijera que no es aceptable legalmente que En Marea, En Comú Podem y Compromis/Podemos/És el moment, las marcas con las que Podemos fue en Galicia, Cataluña y Valencia, respectivamente, no puedan formar esos grupos.

De hecho, la jurisprudencia constitucional ha reconocido habitualmente el amplio margen de maniobra que tiene la Mesa del Congreso para aplicar el Reglamento en un sentido o en otro. Por eso es vital para Podemos la negociación que se abrirá el lunes sobre la formación de la Mesa del Congreso, órgano de Gobierno de la Cámara.

El portavoz del PSOE, Antonio Hernando, abrirá el lunes las negociaciones con los grupos con representación parlamentaria. Los socialistas aspiran a tener la presidencia del Congreso y, a cambio, ofrecerán formar una Mesa plural en la que sea necesario el consenso para todas las decisiones y el compromiso de abordar inmediatamente la reforma profunda del reglamento de la Cámara para facilitar su funcionamiento y la tarea de control al Gobierno.

Compromís ya aseguró el miércoles que estaban dispuestos a ese acuerdo si se reconoce la posibilidad de que creen grupo parlamentario propio. El secretario general del Bloc y líder de Compromís, Enric Morera, aseguró que los nueve diputados de la candidatura valenciana aceptan que haya un presidente socialista del Congreso y dio por hecho que se aceptará la creación de su grupo propio.

El Reglamento es ambiguo porque tras las exigencias para crear grupo parlamentario propio, que cumplen íntegramente las cuatro candidaturas vinculadas a Podemos, incluye una ambigua frase: “En ningún caso pueden constituir Grupo Parlamentario separado Diputados que pertenezcan a un mismo partido”.

Esa cláusula fue invocada durante años para impedir que el PSC se planteara formar grupo propio y ahora podría entenderse que candidatos de esas listas son militantes de Podemos y, por tanto, no pueden tener grupo al margen del matriz de este partido.

Hay más de media docena de sentencias y autos del Tribunal Constitucional sobre la creación de grupos parlamentarios. En toda esa jurisprudencia se ha dado siempre la razón a la Mesa del Congreso, incluso aunque sus resoluciones hayan sido contradictorias. El más claro es un auto de mayo de 2007 que asegura que “Son las propias Cámaras, pues, las que deben interpretar la legalidad parlamentaria, sin que dicha interpretación pueda ser controlada por este Tribunal”.

En 2002 el Constitucional ratificó una decisión contraria con este argumento: “No sólo no es arbitraria, como sostienen los demandantes de amparo, sino que está provista de razonabilidad”. Ha habido fórmulas admitidas como que diputados navarros de UPN o aragoneses del PAR han formado parte de Coalición Canaria para que pudiera constituir grupo propio. O de ERC con IU para hacerlo. Todo ha dependido siempre del conjunto de la negociación para la composición de la Cámara y de la conveniencia política de los diferentes partidos.