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Roca, solo en el banquillo una década después de ingresar en prisión

El exasesor de Urbanismo de Marbella afronta tres juicios en los próximos meses

Juan Antonio Roca, este lunes en la Audiencia de Málaga. Ampliar foto
Juan Antonio Roca, este lunes en la Audiencia de Málaga.

Juan Antonio Roca, exasesor de Urbanismo de Marbella, se acerca a los 10 años entre rejas. Se materializarán a finales de marzo de 2016, cuando se cumple una década del estallido del caso Malaya. El cerebro de la trama de corrupción desplegada en el Ayuntamiento de Marbella durante el gilismo fue el primer personaje visible vinculado a una Administración que ingresó en prisión por corruptelas generalizadas (después se han ido produciendo en cascada) y tiene pendientes decenas de causas. Además de las sentencias firmes, en los próximos meses afronta tres juicios en los que se enfrenta a una petición fiscal total de 30 años de cárcel. En este tiempo no ha disfrutado de ningún permiso penitenciario.

El exasesor de Urbanismo de Marbella, uno de los hombres fuertes del fallecido Jesús Gil, se ha sentado unos minutos en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Málaga, este lunes. Estaba solo, protagonizando una estampa situada en las antípodas de la que dejó el juicio de Malaya, con 95 procesados. Junto a él tendría que haber estado José Luis Sierra, el abogado que ideó para Gil la estructura de sociedades municipales por la que se desvió el dinero público de Marbella, pero el juzgado decretó el archivo respecto a él por la grave enfermedad que padece.

Roca no ha hablado. Con los brazos cruzados, ha permanecido impasible a los flases que intentaban captar su imagen y atento en todo momento al tribunal, que ha aplazado la vista oral hasta el próximo mayo. No se veía una imagen suya desde octubre de 2013, cuando se leyó el fallo del caso Malaya que le impuso 11 años de cárcel. El Tribunal Supremo, recientemente, elevó la pena a 17 años y en breve se ordenará la ejecución de la sentencia.

Portaba un maletín de color marrón. Vestido con traje y corbata, su aspecto físico es bueno, no difiere apenas del que presentaba hace dos años y está muy alejado de la imagen débil que Julián Muñoz, enfermo, muestra en sus comparecencias judiciales. Los dos, antiguos enemigos políticos luego reconciliados, cumplen condena por casos de corrupción en Marbella.

El juicio de este lunes ha quedado aplazado hasta mayo porque hay que incorporar un informe de la Agencia Tributaria incluido en el sumario de Saqueo 2, juzgado por la Audiencia Nacional. Roca está acusado de malversar 871.000 euros destinados a pagar las expropiaciones de los terrenos de la desaladora de Marbella, autorizada en 1996, y se expone a una petición fiscal de ocho años de cárcel.

En enero y febrero tiene que regresar al banquillo por otros dos procesos: el de Goldfinger, que gira alrededor de la recalificación de la parcela donde estaba la casa marbellí de Sean Connery; y El Pinillo, un supuesto pelotazo urbanístico en el que inicialmente está acusado de cohecho, estafa y prevaricación administrativa, entre otros delitos. En ninguno de ellos estará solo en la sala de vistas, ya que se trata de procedimientos con más de una docena de acusados, incluido Julián Muñoz.