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El PSOE y Podemos luchan cuerpo a cuerpo por el voto en Andalucía

El líder socialista, Pedro Sánchez, acusó desde Málaga a la formación emergente de “dividir el voto progresista”. El candidato de Podemos optó, en cambio, por ignorarle

Pedro Sánchez y Susana Díaz en Malaga.
Pedro Sánchez y Susana Díaz en Malaga.

El PSOE y Podemos mostraron este jueves el caldo de la gran batalla por el voto en Andalucía, la comunidad autónoma que más escaños en el Congreso reparte —61 diputados— y donde los socialistas dominan la escena política desde 1978. El líder socialista, Pedro Sánchez, acusó desde Málaga a la formación emergente de “dividir el voto progresista”. El candidato de Podemos optó, en cambio, por ignorarle. En su mitin central en Sevilla, ni siquiera planteó un enfrentamiento directo con el PSOE. No le mencionó y, en un intento de desplazarle del mapa, se presentó como única alternativa a Mariano Rajoy.

Sánchez ha tratado durante la campaña de frenar el repunte de Podemos en las encuestas, mientras que Pablo Iglesias ha centrado buena parte de sus ataques en el secretario general del PSOE, en un intento de atraer a votantes socialistas decepcionados y de debilitar su liderazgo.

Ambas estrategias han derivado en un duelo que culminó ayer en dos escenarios. Los estilos fueron distintos: Iglesias presumió de “altura de Estado” desde Sevilla, donde solo se dirigió al presidente del Gobierno, sin apenas referencias a los socialistas, y ni una mención directa a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Fue su núcleo duro quien se lanzó contra el principal partido de la oposición, sus dirigentes y exdirigentes. “Felipe González, váyase a casa y honre así a toda la gente que confió en usted”, clamó Irene Montero, jefa de gabinete de Iglesias.

Teresa Rodríguez, secretaria general autonómica, apeló al “voto útil” de la izquierda y de los socialistas frente al PSOE, entre duras críticas a la ley de desahucios aprobada por el segundo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la reforma del artículo 135 de la Constitución pactada con el PP. Estos son los argumentos que utiliza también el último vídeo electoral del partido, lanzado anoche minutos antes de celebrar un mitin en el palacio de congresos de Sevilla ante más de 3.200 personas. “La pinza”, dijo en alusión a las acusaciones del PSOE andaluz, “es la que se pone Ciudadanos en la nariz”.

Sánchez, quien recibió en Málaga el apoyo de la líder andaluza, Susana Díaz, sí cargó abiertamente contra Podemos y sus representantes en esa comunidad. “Ya después de las autonómicas del 24 de mayo [en el resto de España] las cosas se han ido poniendo en su sitio. Me hace mucha gracia que el alcalde de Cádiz [José María González, de Podemos] pida por un lado créditos a los bancos y por el otro califique de ilegítima la deuda del Ayuntamiento”, criticó. “Es una izquierda de postureo”, añadió en otra referencia a Podemos antes del mitin de Málaga, a la que califica como una “izquierda vieja conocida que siempre ha visto como adversario político al PSOE”. “Lo que hacen es dividir al voto progresista”, zanjó.

Las dos formaciones se entendieron después de las elecciones autonómicas y municipales del pasado mayo en comunidades como Castilla-La Mancha o Extremadura, favoreciendo Gobiernos socialistas para desalojar al PP. Pero en Andalucía han estado especialmente enfrentadas. La presidenta de la Junta y la líder autonómica de Podemos, que pertenece al sector más izquierdista de la formación han protagonizado duros choques desde su ingreso en el Parlamento andaluz, el pasado marzo.

Mejores perspectivas

Podemos logró entonces 15 diputados autonómicos. El último estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) le atribuye cinco escaños en el Congreso, mientras que los socialistas lograrían entre 22 y 24 parlamentarios. Pese a no existir, según estos datos, una verdadera competición entre ambas fuerzas, Podemos ha mejorado sus perspectivas durante la campaña electoral y aspira ahora a mejorar esa marca.

Juan Montalbes Pereira, director del departamento de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Granada describe la disputa en estos términos: “El PSOE ha ganado 34 de las 38 elecciones celebradas en Andalucía desde la restauración de la democracia. Al menos hasta 2011 ha habido un sistema de partido hegemónico, el PSOE ha tenido la hegemonía”.

IU, por su parte, espera revalidar sus dos diputados andaluces, en Málaga y Sevilla.

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