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Rivera se queda solo con su idea sobre la violencia de género

El candidato de Ciudadanos asegura que lo que propone es que todas las agresiones domésticas se traten como las machistas

Albert Rivera, en una imagen de archivo. Ampliar foto
Albert Rivera, en una imagen de archivo. EFE

Las explicaciones de Albert Rivera sobre su propuesta acerca de la violencia machista —equipararla a otras agresiones dentro de la familia o la casa, eliminando el tratamiento especial que se aplica cuando un hombre ataca a su pareja o expareja femenina— han tenido rápida respuesta entre asociaciones de mujeres, expertos en esta clase de crímenes y políticos. El candidato de Ciudadanos aclaró esta mañana que no se refería a eliminar la agravante actual, sino a que esta se aplicara también si la agresora era una mujer, informa Juan José Mateo. Y, también, a otros delitos en el ámbito familiar.

Este enfoque supone eliminar la consideración de que los crímenes machistas tienen características especiales, y equipararlos a otros —de hijos a padres, entre hermanos o de mujeres a hombres— que, aun cometiéndose también dentro de la familia o del domicilio no arrastran los condicionantes sociales y culturales que subyacen a la violencia de género.

La jurista Inmaculada Montalbán, experta en este tipo de delitos, resalta lo inapropiado de esta equiparación. “Lo fundamental en estos casos es mantener la opción legislativa de tratarlos como el fenómeno criminal específico que son”, afirma. “Esta consideración ha permitido 10 años de mejora en la respuesta jurídica”, dice, en referencia al cambio que supuso la ley contra la violencia de género, aprobada en 2004 por unanimidad en Las Cortes. Se trata “del crimen más extendido”, apunta Montalbán, “y tiene características específicas que justifican una respuesta penal en función de su riesgo específico”.

Miguel Lorente, exdelegado del Gobierno para la Violencia de Género y actualmente jefe de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Granada, es más tajante. “Es una tontería”, dice como primera reacción a las explicaciones de Rivera. “Simplemente, no se puede tratar igual lo que es distinto”. “La violencia de género está construida culturalmente y aprobada socialmente. Juega con la normalidad con que se ha considerado mucho tiempo, con su invisibilidad y que a las víctimas les cuesta denunciar”, explica. “La cultura nos manda el mensaje de que es algo que puede ocurrir, que es muy frecuente. Por eso en España hay unas 700.000 víctimas y no las 120.000 que denuncian cada año”. La idea de equiparar agresiones de hombres a sus parejas con otras le parece a Lorente “absurdo”. “Es como querer atajar los accidentes de tráfico incluyendo en la campaña a los laborales”.

El desliz de una Ana Mato recién llegada

La exministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad Ana Mato sufrió, nada más ocupar su cargo, un desliz cuyo impacto demostró la importancia de esta cuestión. Ante el primer crimen machista de su mandato, lo calificó de “violencia familiar”. Así eliminaba la diferencia jurídica entre un padre que mata a un hijo y un hombre que asesina a su mujer.

La ley de violencia de género se basa en que este último caso tiene circunstancias excepcionales que exigen un tratamiento especial, aparte de su gravedad (unas 60 muertas al año). La violencia doméstica se refiere al lugar del crimen, y la familiar, a la relación entre los implicados, pero no tienen esa carga cultural ni social.

El PSOE ha seguido con sus críticas. "Ciudadanos se coloca en la postura ideológica del negacionismo de la violencia de género. Negar la marca género en la violencia es descargarla de ideología pero también confundir sobre sus orígenes, manifestaciones y consecuencias", ha dicho en un comunicado, informa Anabel Díaz. "Ciudadanos además de ser de derechas como sabíamos, es también un partido machista", ha añadido el número dos del PSOE, César Luena.

El PP se unió el jueves a las críticas a la propuesta de Rivera, después de que el miércoles ya reaccionaran PSOE, Podemos e IU. Su propuesta “es desacertada en el mensaje y en lo que supone en detrimento de una estrategia de refuerzo de todos los mecanismos contra la violencia de género”, dijo la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, afirmó: “Creo que son propuestas desde el desconocimiento, desde la frivolidad de algunos casos. Paradójicamente, algunos hablan de la nueva política y la nueva política significa no conocer los problemas de los españoles. Pues si es así, estamos apañados”. También el ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, atribuyó la postura de Rivera a su ignorancia del asunto.

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María Pérez del Campo, criticó la equiparación porque “no aparecen los cadáveres” de los hombres víctimas de sus parejas. Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, afirmó que estas declaraciones demuestran “complicidad con los comportamientos machistas”.

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