Los candidatos anticipan el debate constitucional del próximo Congreso

Rajoy, reacio al cambio de la Constitución que defienden PSOE, Podemos y Ciudadanos en el 37 aniversario de la ley fundamental

Celebración del Día de la Constitución en el Congreso de los Diputados.
Celebración del Día de la Constitución en el Congreso de los Diputados.ULY MARTIN

El cambio político en España, al margen del resultado concreto del 20-D, se escenificó este domingo en el Congreso con la presencia, por primera vez en un acto oficial de la Cámara, de Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos). La Cámara celebró el 37 aniversario de la Constitución y los candidatos presentes anticiparon el debate sobre la reforma de la ley fundamental que llegará a las Cortes desde enero. Mariano Rajoy es el único reacio a un cambio en profundidad que defienden y promoverán los dos nuevos partidos y el PSOE.

Los candidatos a la Presidencia del Gobierno anticiparon en el acto del 37 aniversario de la Constitución celebrado en el Congreso, el que previsiblemente será el gran debate de la legislatura: la reforma de la ley fundamental. En años anteriores, ese debate no había pasado de la retórica de partidos minoritarios.

 Ahora todos están a favor de acometer la reforma, salvo Mariano Rajoy, y están dispuestos a abordarla en cuanto se abran las nuevas Cortes a mediados del mes de enero. El proceso es largo y complicado porque las propuestas incluyen modificaciones esenciales que requerirán la convocatoria de un referéndum al final de la legislatura. Pero nunca ha estado tan cerca el proceso de reforma porque nunca tantos partidos la han defendido en sus programas, ni nunca ha habido tanta mayoría a favor como la que previsiblemente habrá tras el 20-D.

El saludo, el escrache y el bebé

Mariano Rajoy y Pablo Iglesias coincidieron un instante. El presidente saludó al líder de Podemos diciéndole: "Vais muy bien". Es la primera conversación entre ambos desde que se inició la campaña electoral.

Rosa Díez a Iglesias: “La última vez que te ví, me hacías un escrache”. La fundadora de UPyD recordó al líder de Podemos, que en 2010 estuvo presente en las protestas que interrumpieron una conferencia de la diputada en la facultad de ciencias políticas.

Jesús Posada mostró su malestar porque Rivera alargó su comparecencia ante los medios, lo que retrasaba el inicio del acto e hizo esperar a Rajoy en la calle.

Los miembros de Podemos no aplaudieron el discurso de Posada. En la delegación se incluía el bebé de pocos meses de Carolina Bescansa.

Nueva política

Mariano Rajoy, Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos) defendieron ayer sus posturas en el Congreso, en la primera recepción de este tipo que se celebra en periodo electoral. Rivera e Iglesias pisaron por primera vez la Cámara en un acto oficial, anticipando la llegada de los dos nuevos partidos al hemiciclo. Su presencia hizo patente el cambio político, al margen de cuál sea el resultado del 20-D, en formas y en asuntos planteados en la agenda para la próxima legislatura.

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Por contra, Rajoy intentó enfriar las expectativas de reforma constitucional que todos los demás partidos exigen. El candidato del PP explicó que esa reforma “no es una prioridad en este momento”. En un corrillo con periodistas el presidente aseguró que no es posible abordar ningún cambio constitucional sin mantener el apoyo de 80% del Congreso. “Sin ese consenso tendríamos un pequeño lío”, explicó.

Aseguró que “la Constitución ha sido modificada en dos ocasiones, goza de una salud muy buena, por fortuna, y bajo el ordenamiento de la Constitución hemos vivido durante muchos años y espero que sigamos haciéndolo durante muchos años”.

En el caso de que se plantee la reforma, explicó: “En absoluto estoy dispuesto a cerrarme y escuchar a todos los demás”. Lo dijo de forma retórica, porque si se cumplen los resultados que apuntan todas las encuestas el PP ya no tendrá capacidad para vetar el inicio del procedimiento de cambio constitucional.

“Todo el mundo dice que hay que reformarla, pero no se sabe qué quieren reformar, yo no me cierro pero si alguien tiene un planteamiento estoy dispuesto a escucharlo”, dijo.

La inminencia de un proceso de reforma constitucional también estuvo presente en el discurso institucional del presidente del Congreso, Jesús Posada, quien en su último acto oficial en el cargo pidió consenso y diálogo para abordar las reformas en la siguiente legislatura. “Un diálogo que, por supuesto, ha de ser siempre respetuoso con el imperio de la ley y conforme a la Constitución, que sólo puede ser reformada por los procedimientos que ella misma establece”, advirtió.

Pedro Sánchez, cabeza de lista del PSOE, defendió la modificación constitucional profunda que lleva en su programa, que supone “actualizar la Constitución, ponerla al día y a la hora de la España del siglo XXI” para “garantizar una España unida, territorialmente, en derechos, en libertades y en oportunidades”.

Rivera e Iglesias, desde posiciones distintas, coincideron en poner sobre la mesa la prioridad de esos cambios. Al igual que el PSOE, tienen voluntad de promover la creación de una ponencia en el Congreso.

Así, el líder de Ciudadanos defendió su propuesta de reforma constitucional, que busca la regeneración democrática y el encaje de Cataluña en España con un inusual “Viva la Constitución, visca la Constitució”.

“Gracias, 1978. Hola, 2016” es el slogan que utilizó el líder de Podemos. “Los cambios que ya son una realidad en la sociedad se tienen que plasmar en una nueva Constitución”, explicó. Su propuesta incluye también medidas de regeneración, de cambio institucional y de reforma del modelo territorial, para incluir el derecho a decidir. Alberto Garzón, candidato de Izquierda Unida, fue al Congreso, explicó ante los medios su propuesta de nueva Constitución para 2018 y no participó en el acto oficial como hace esta formación desde hace años. Andrés Herzog, cabeza de lista de UPyD, también en su primera visita a la Cámara, defendió igualmente la reforma constitucional.

No acudieron como es habitual los partidos nacionalistas.

Asistieron siete presidentes autonómicos: Los socialistas Susana Díaz (Andalucía), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha) y Guillermo Fernández Vara (Extremadura); los populares Alberto Núñez Feijóo (Galicia), Cristina Cifuentes (Madrid) y Pedro Antonio Sánchez (Murcia) y el nacionalista canario Fernando Clavijo.

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