#ELPAÍSDebate activó la campaña en redes sociales

Los tres partidos que confrontaron posiciones en el debate del lunes coinciden en señalar la gran afluencia de público a la conversación política en las distintas plataformas sociales

Gráfico de los temas de Albert Rivera con más conversación en Twitter.
Gráfico de los temas de Albert Rivera con más conversación en Twitter.

La celebración a instancias de EL PAÍS del primer debate online entre aspirantes a la presidencia del Gobierno español ha sido también el punto de arranque de la dinamización en redes sociales de los mensajes de campaña del 20-D. Así lo han percibido los equipos de comunicación de los tres partidos que confrontaron posiciones el pasado lunes, que coinciden en destacar la enorme afluencia de público a la conversación política en las distintas plataformas sociales.

Más información
#ELPAÍSDebate, un ‘trending topic’ global que marca un hito político
El debate de EL PAÍS consolida las opciones de cambio para el 20-D
El ganador del debate y menciones entre candidatos

En el PSOE tienen claro que el debate fue un aldabonazo que demostró que “el partido está ya en modo elecciones”. Rafael Oñate, uno de sus responsables de redes sociales, aseguró ayer que muchas sedes del partido en distintos puntos de España se convirtieron en punto de encuentro para seguir el debate y compartir impresiones sobre la actuación de Pedro Sánchez, de quien destacan el gran volumen de menciones (unas 90.000) que recabó en Twitter, según la herramienta de medición de EL PAÍS y sus propios datos. Sostiene Oñate que “se equivoca quien crea que la Red solo sirve para las campañas electorales y no la incorpore como herramienta política de la acción diaria”.

Para Podemos, la gran novedad que aportó #ELPAÍSDebate, según Eduardo Rubiño, responsable de redes de la formación, es que se sumaron miles de nuevos usuarios distintos de los seguidores habituales del partido en la Red en los últimos meses. “La gente desbordó la cifra habitual de otros eventos políticos”, aseguró ayer. “Pablo consiguió introducir elementos que se comentaron en redes”, como su referencia a la película Ocho apellidos catalanes, o la alusión al primer ministro británico David Cameron, como “ese miembro del Partido Comunista”.

Ganadores, ‘memes’ y la mujer de Sánchez

Poco después del debate organizado por EL PAÍS el lunes, las inquietudes en las redes sociales oscilaban entre qué líder había ganado (con clara preferencia hacia Pablo Iglesias), los memes más o menos maliciosos sobre la ausencia de Mariano Rajoy y el plano robado a Íñigo Errejón por Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, en un vídeo distribuido por la cuenta de Twitter de este periódico. Durante horas, el hashtag #ELPAÍSDebate encabezó la lista de temas calientes de Twitter a nivel mundial.

Unas cuñas virales que demuestran la preocupación no sólo por hacer calar el mensaje, sino por generar interacción entre fieles y potenciales votantes. “Estamos realmente felices con el nivel de apoyo que recibimos ayer en Twitter. Queremos agradecer a las miles de personas que mostraron su respaldo a Pablo con sus mensajes y en las distintas encuestas online que se difundieron”, añadió Rubiño.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

En Ciudadanos también tienen claro que “la nueva política se abre a otros espacios, mucho más participativos, dinámicos, sin corsés, en los que los candidatos tienen que dar la cara e interactuar con los ciudadanos”. Así lo destacó ayer Fernando de Páramo, secretario de Comunicación de Ciudadanos, para quien “los debates del siglo XXI no se libran solo entre candidatos, sino entre candidatos y ciudadanos. “Fuimos trending topic mundial con más de 100.000 menciones a Albert Rivera”, apunta De Páramo, quien también destacó que el líder de su partido obtuvo el minuto de oro del debate en audiencia social en el bloque dedicado al modelo territorial.

Ya nadie pone en duda que las redes han abierto nuevos espacios de participación política. El debate del lunes puso de manifiesto la vigencia de un ámbito de decisión de importancia creciente, sobre todo entre los votantes más jóvenes que también serán decisivos el 20-D.

Un ‘trending topic’ mundial de raíces profundas

La difusión masiva que el hashtag #ELPAÍSDebate logró en la noche del pasado lunes (486.196 tuits sumando las menciones a los tres candidatos participantes y al moderador, Carlos de Vega, según las métricas proporcionadas por el equipo de Twitter en España), tuvo varios motores de peso. No solo se subieron a él los equipos de redes sociales de los partidos, muy activos durante toda la noche para narrar el desarrollo del duelo, sino que también lo hicieron varios medios de comunicación del grupo PRISA y de otras empresas de comunicación que le dieron cobertura informativa, así como perfiles individuales de periodistas de todos los ámbitos con grandes comunidades de seguidores.

El resultado fue una conversación masiva alrededor del debate, que tuvo en Twitter el grueso de las interacciones y el origen del tráfico social que llegó a la retransmisión en elpais.com, tanto del propio evento como de los espacios informativos previos y posteriores.

La herramienta de escucha que EL PAÍS preparó para analizar el fondo de la gran maraña de tuits permitió identificar los aspectos en los que cada líder capitalizó la atención de los usuarios: Pedro Sánchez, la reforma laboral, la sanidad y el paro; Pablo Iglesias, la situación en Cataluña y el terrorismo; Albert Rivera también arrastró la mayor parte de menciones sobre Cataluña, por delante de empresas y paro.

Sobre la firma

Guiomar del Ser

Es redactora jefa de Producto Editorial y del LAB, el área que se dedica a explorar y aplicar mejoras en la forma de contar historias en la web de EL PAÍS. Lleva enredada en lo digital desde que los periódicos empezaron a navegarse, aunque también se maneja (y desayuna) con la versión impresa. Se entretiene arreglando cosas, también en la redacción

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS