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Las procesiones de Ferrol peligran por los recortes a las cofradías

El Ayuntamiento, regido por una fuerza popular, ha reducido la subvención en 40.000 euros

Procesión de Pontificia de la cofradía de las Angustias en Ferrol
Procesión de Pontificia de la cofradía de las Angustias en Ferrol en 2013.

La Semana Santa de Ferrol (A Coruña), declarada de Interés Turístico Internacional y principal exponente de las procesiones religiosas de Galicia, se tambalea. Un desencuentro entre las cofradías y la Corporación local, presidida por la marea ciudadana Ferrol en Común, en coalición con el PSOE, la ha dejado en el aire. La discrepancia tiene un precio: 40.000 euros, la cantidad que el Ayuntamiento ha recortado de la subvención de 75.000 que concedía el anterior Gobierno del PP.

"No descartamos suspender los actos por falta de fondos económicos y retroceder 50 años", advierte el presidente de la junta general de cofradías y hermandades, César Carreño, quien apela a la "cantidad de sentimientos que hay detrás" de las procesiones. Carreño asegura que solo en flores el gasto asciende a 30.000 de los 40.000 euros recortados. No obstante, insiste en que la suspensión de las procesiones será la última medida que tomen: "Antes intentaremos que alguien aporte esa cantidad".

Las cofradías, que aglutinan a las 3.000 personas que participan en las 26 procesiones que salen en Ferrol, cuentan con el respaldo de la Asociación de Empresarios y Hostelería del municipio, que también ha instado al Ayuntamiento a mantener el apoyo económico. Pero Carreño ha echado de menos el respaldo de otros sectores empresariales, entre los que menciona al de las floristerías. Y es precisamente en flores, según el presidente de los cofrades, en lo que se va prácticamente toda la partida que reclaman. "Claro que podríamos comprarlas más baratas", explica a EL PAÍS. "Pero tendría que ser fuera de Ferrol, al proveedor, porque las flores tienen el 21% de IVA y nosotros queremos dejar aquí la ganancia", añade.

Las cofradías en Ferrol aglutinan a las 3.000 personas que participan en las 26 procesiones que salen en el municipio coruñés

El acuerdo con el Ayuntamiento se aventura difícil. El alcalde, Jorge Suárez, replica a las cofradías con la lista de asociaciones culturales, deportivas y "especialmente sociales", integradas por colectivos vulnerables, a las que en los últimos cuatro años el Gobierno del PP les "recortó considerablemente las ayudas". Su propuesta es aportar 35.000 euros y que la Xunta de Galicia y la Diputación pongan el resto, si lo consideran importante.

"Es una cuestión de equidad y justicia social", explica en su decisión el regidor, quien atribuye la polémica a la "politización que ha hecho el PP" de este asunto, instando primero en el Parlamento gallego al Gobierno local de Ferrol a que mantuviese la subvención y, después, proponiendo una moción en el mismo sentido al pleno del Ayuntamiento, que no prosperó. "La cuantía de las ayudas a las cofradías no es uno de los asuntos más importantes de esta ciudad", subraya el alcalde, convencido del intento de los populares de generar polémica.

Ha prevalecido el interés turístico

Suárez se había planteado inicialmente suprimir íntegramente la subvención, lo mismo que ha hecho el alcalde de Santiago, Martiño Noriega, elegido por la marea ciudadana Compostela Aberta, aunque en este caso sin revuelo, dada la menor trascendencia de la Semana Santa compostelana.

Noriega ha comprometido la ayuda municipal solo para la organización —dispositivos de seguridad y ordenación del tráfico—, pero ha dejado clara su voluntad, "por una cuestión de criterio", de "no destinar fondos públicos a las cofradías" y ha destacado que, aunque son cantidades pequeñas, no se han entregado aún las ayudas concedidas el año pasado por el PP porque "han sido reparadas por la Intervención", al considerarlas "subvenciones encubiertas".

El alcalde de Ferrol accedió finalmente a mantener la ayuda, aunque reducida en algo más de la mitad, con el propósito de garantizar las procesiones considerando el impacto económico de la Semana Santa en el municipio. "He renunciado a mis principios ideológicos por este motivo", señala Suárez. Él asegura que las procesiones de la Semana Santa constituyen un acto religioso "aunque en la decisión municipal ha prevalecido el interés turístico".