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OPINIÓN

Independencia anunciada

Solo un incauto pudo sorprenderse de la propuesta de resolución de independencia de Junts pel Sí y la CUP

Solo un incauto pudo sorprenderse de la propuesta de resolución de independencia que muy probablemente se aprobará el lunes próximo en el Parlament de Cataluña. La sorpresa puede estar en el momento en que se produce, antes de la elección de nuevo presidente, pero no en lo que propone: con anterioridad ya estaba anunciada. En efecto, está muy bien explicada en el informe número 10, de 14 de julio de 2014, del Consell Assesor per a la Transició Nacional, que preside el catedrático Carles Viver. Allí se prevén con mucho detalle los pasos a dar para proceder a la independencia y constituir un Estado catalán.

En el apartado 2.2 se dice que una proclamación de independencia "solo puede producirse, para ser eficaz, si se puede ejercer de manera efectiva el gobierno de un territorio que comporte su control. Esto implica disponer de las estructuras de Estado básicas e indispensables para esta finalidad". Ciertamente, hoy la Generalitat no dispone de todas esas estructuras básicas y mucho menos ejerce el control absoluto sobre el territorio. Pero esta carencia no es obstáculo para iniciar lo que denominan independencia diferida.

En el mismo apartado 2.2 se lee: "La proclamación unilateral de independencia, en este contexto, comporta la voluntad de desconectar de manera inmediata de las instituciones del Estado español y de su ordenamiento jurídico, de tal manera que ya no se reconoce la autoridad de los primeros ni la vinculación al segundo. La autoridad pública de Cataluña a partir de este momento es solo la de la Generalitat y el instrumento aplicable es solo el que emana de la voluntad de sus instituciones".

Al leer el texto de la propuesta de resolución comprobamos las similitudes con el informe. Además, CiU y ERC firmaron en enero un acuerdo similar. Por tanto, lo sorprendente no debería ser que se haya procedido a lo anunciado sino que algunos no se hubieran enterado.

En efecto, por parte de aquellos que creen que se ha llegado demasiado lejos, ahora toda la culpa de lo que está sucediendo se atribuye a la CUP por sus exigencias para la investidura del presidente. No es así. Ni en el Consell Assesor participaba la CUP ni tampoco suscribió el pacto entre CiU y ERC. Seis consellers del Gobierno Mas no están de acuerdo con la resolución. ¿No se enteraron de que su partido había suscrito un acuerdo que la anunciaba? Y así tantos otros, entre ellos la famosa sociedad civil.

"La situación política es grave, pero no seria", dijo el gran Ennio Flaiano en Diario de los errores. La situación en Cataluña no es seria, pero es grave.