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La Defensora europea dice que la UE no prevé nada ante una secesión

O’Reilly sostiene que hablar de la salida automática de Cataluña es una “opinión”

La Defensora del Pueblo europea se ha pronunciado sobre la controvertida cuestión del encaje en la UE de una hipotética Cataluña independiente. La responsable de esta institución, a la que elige el Parlamento Europeo, restringe al ámbito de la “opinión personal” la doctrina que las instituciones comunitarias (principalmente la Comisión Europea y el Consejo Europeo) han invocado hasta ahora sobre Cataluña: que saldría automáticamente del club comunitario al independizarse y que para reingresar tendría que recibir el aval de todos los Estados miembros.

En un mensaje dirigido a varios parlamentarios catalanes que habían apelado a la Defensora, Emily O’Reilly asegura que los tratados comunitarios “no prevén ningún procedimiento ante una potencial secesión” de un territorio. Por tanto, “cualquier declaración de miembros de las instituciones europeas en relación con las consecuencias de una potencial declaración de independencia de Cataluña estaría reflejando sus visiones personales y no la posición oficial de la institución”, dice el correo electrónico enviado por el jefe de gabinete de O’Reilly, Aidan O’Sullivan, a los diputados.

Al margen de trasladar una visión discordante con la que el Ejecutivo comunitario presenta como canónica, el texto choca porque los seis eurodiputados que se dirigieron a ella no pedían expresamente una respuesta sobre la independencia; solo se quejaban por la doble respuesta que la Comisión trasladó sobre este asunto a un eurodiputado español cuando preguntó por el asunto catalán. Una portavoz de la institución asegura, no obstante, que la Defensora no está dando una opinión al respecto.

Fuentes comunitarias restan importancia a la misiva y aseguran que el Ejecutivo comunitario mantiene su posición respecto a la salida inmediata de Cataluña de la UE en caso de secesión.