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Asiento delantero del coche, terreno vedado para los niños

Un decreto obliga, a partir del 1 de octubre, a colocar las sillitas infantiles en la parte trasera

Una mujer coloca a su hijo en una silla portabebés.
Una mujer coloca a su hijo en una silla portabebés.

El asiento delantero de los vehículos se convierte, a partir del 1 de octubre, en terreno vedado para las sillitas infantiles. El próximo jueves entra en vigor un nuevo decreto del Gobierno que modifica el reglamento de circulación y obliga a colocar en la parte trasera de los automóviles este tipo de dispositivos de seguridad —conocidos técnicamente como SRI (Sistema de Retención Infantil)—. Un cambio legislativo que persigue, según expone el Ejecutivo, mejorar la protección de los menores que van a bordo del coche: "Ya que la posibilidad de sufrir lesiones detrás, en caso de accidente, es considerablemente menor que si se ocupan los asientos delanteros".

El sector considera esta iniciativa un avance más en la seguridad vial de los pequeños y un paso clave para alcanzar el objetivo estratégico marcado para 2020: conseguir que no muera ningún niño en accidente porque viajaba sin el SRI. Según los datos de la DGT, el pasado año, dos de los 14 menores de 12 años fallecidos iban sin el correspondiente sistema de seguridad. Hace apenas un lustro, en 2009, esa cifra era seis veces mayor: ascendía a 12 víctimas.

"Las campañas de concienciación y los controles sobre la utilización de estos dispositivos son dos elementos clave que han contribuido a la mejora de los datos", apunta un informe de la Fundación Mapfre. En ese sentido, un estudio de la Universidad de Valencia señalaba que, en 2004, el 60% de las víctimas infantiles no llevaba ningún sistema de protección; así como el 50% de los heridos graves y el 30% de los leves. Estos porcentajes han caído ahora drásticamente: al 14%, el 10% y el 3%, respectivamente, según el balance de 2014 de Tráfico.

El nuevo decreto del Gobierno contempla que los menores con una estatura inferior o igual a 1,35 metros "deben utilizar" los SRI y colocarse en la parte trasera de los turismos. Solo prevé tres excepciones: que el vehículo sea biplaza; que los asientos de atrás ya estén ocupados por otros niños en sillita; y que, por las condiciones del automóvil, no pueda instalarse ahí todos los sistemas de retención. "Un SRI mal colocado multiplica por cuatro el riesgo de muerte infantil en caso de accidente", insiste la DGT.

Excepción al transporte público

  • En los taxis: los niños pueden viajar sin SRI adaptado a su talla y peso cuando viajen en taxis dentro del núcleo urbano.
  • En vehículos de más de 9 plazas: "Deberán utilizar SRI homologados. Pero, cuando no se disponga de estos sistemas, se utilizarán los cinturones de seguridad, siempre que sean adecuados a su talla y peso", prevé el reglamento de circulación.

"El asiento trasero central es el más seguro para los infantes y el más peligroso es el del copiloto", continúa Tráfico. "Y deben ir en sentido contrario a la marcha si tienen menos de 15 meses", añade Antonio Lucas, portavoz del RACE, que explica que de esta forma se minimizan las lesiones. "Yendo de esta forma, es toda la espalda la que soporta la fuerza del impacto. En caso de mirar hacia delante, solo lo hacen las pequeñas zonas de contacto entre el cuerpo del ocupante y el cinturón o arnés de seguridad", concluye la Fundación Mapfre en un estudio, que subraya que el llevar al niño en sentido contrario a la marcha previene las lesiones en un 95%; y mirando hacia adelante, en un 75% "en el mejor de los casos".

La seguridad vial de los menores ha experimentado un gran avance en los últimos 25 años. En 1990, los fallecidos de entre 0 y 14 años ascendían a 307 personas. En 2013, hubo 46 víctimas. "Y ese año, por primera vez en varias décadas, los accidentes no constituyeron la principal causa externa de muerte infantil: fueron los ahogamientos", recalcan fuentes del sector, que confían en que el decreto del Ejecutivo abra nuevas oportunidades. "Llevar puesto el SRI es elegir no morir innecesariamente en la carretera", sentencia la DGT, que ya impulsó una reforma de la Ley de Seguridad para permitir que los agentes inmovilicen los vehículos que lleven menores sin este tipo de sistema de protección.

Seguridad infantil, en cifras

  • En 2002 usaban el SRI el 55,8% de los menores de 12 años. En 2012, el 98,6%, según un estudio de la Fundación Mapfre, que recuerda que un 38% de los padres que no utiliza este sistema alegaba que eran "trayectos cortos"; y un 20%, por "pereza".
  • Un informe del RACE revela que el 15% de los conductores llevan un SRI que no se ajusta a las necesidades de seguridad de los niños que transporta.