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La presidenta de Vox en Cuenca agredida recibe el alta hospitalaria

Dos hombres y una mujer han golpeado a Inmaculada Sequí, de 18 años, tras abordarla llamándola “fascista”, según la formación derechista

Inmaculada Sequí, presidenta de Vox en la provincia de Cuenca, ha recibido esta tarde el alta médica tras haber sido hospitalizada esta mañana al sufrir una agresión junto a su domicilio a manos de tres personas que la abordaron llamándola “fascista”. Según han informado fuentes del partido derechista, Sequí, de 18 años, quedó tendida en el suelo inconsciente tras la agresión y fue trasladada a un centro sanitario de la capital conquense. Fue la propia joven política la que, tras recuperar el conocimiento, avisó al partido de que no podía colaborar con las tareas que tenían previstas para este martes debido a que se encontraba en el hospital.

Según las mismas fuentes de Vox, los tres agresores se encararon con Sequí, a la que identificaron cuando salía de su casa a las 8.45 para tomar un café en un establecimiento cercano, donde había quedado con su padre. “Es ella”, dijeron. Tras rodearla, le increparon: “Vamos a ver qué dices ahora, fascista de los cojones”. Y acto seguido, comenzaron a golpearla con patadas y puñetazos sin mediar una palabra más.

La joven sufre contusiones por todo el cuerpo y, entre otras lesiones tiene el labio partido y daños en el pómulo. En el hospital le han practicado “pruebas de todo tipo” incluidas neurológicas. Según fuentes del partido, Sequí ha afirmado que no conocía de nada a los agresores, que no se llevaron su dinero.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, que ha visitado a la joven en el Hospital Virgen de la Luz, ha condenado hoy la "brutal e intolerable" agresión a Inmaculada Sequí. Abascal ha asegurado que la presidenta de Vox en Cuenca está "magullada y dolorida pero con el ánimo intacto" y ha lamentado la agresión, "intolerable en un país democrático en el que por desgracia algunos siguen atizando el odio entre españoles", informa Efe.

Fuentes del partido afirman que el padre de la presidenta provincial de Vox ha denunciado los hechos, y que la joven, pese a las lesiones y el susto, ha manifestado su intención de seguir en la política: “a mí no me paran con esto”, aseguran que ha dicho.

Las reacciones de condena a esta agresión han llegado desde todo el arco político. El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando ha dicho: “Estas cosas no deben producirse jamás y me preocupa que haya signos de intolerancia social y política en este país. Algunos que han favorecido discursos violentos deberían reflexionar sobre las consecuencias de sus palabras”.

En una nota de prensa, el grupo del PSOE en el Ayuntamiento de Cuenca ha manifestado que "si se demuestra que ha sido por una cuestión ideológica hay decir que basta ya, porque no se puede atacar a nadie por sus ideas".

De igual modo, el grupo de Podemos en el consistorio ha condenado con "vehemencia" esta agresión, y ha alegado que "las diferencias políticas, por profundas que sean, no pueden ser excusa para la agresión física".

"La convivencia entre personas que son y piensan diferente es un pilar esencial de cualquier democracia que, especialmente en ciudades como Cuenca, tenemos que trabajar entre todos y todas", han defendido desde la formación morada.