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El Rey cree que la actitud de Mas contra las leyes es “irreconducible”

El presidente cántabro Miguel Ángel Revilla comentó las opiniones del monarca tras una conversación privada entre ambos en la Zarzuela

El jefe del Estado asumió este miércoles la gravedad del desafío lanzado por el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, que pretende declarar la independencia de forma unilateral y al margen de la ley si el 27 de septiembre la candidatura partidaria de la secesión gana las elecciones autonómicas catalanas. El Rey considera, según ha podido confirmar este periódico, que la actitud de Mas es "irreconducible". Felipe VI trasladó su profunda preocupación al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, durante una audiencia en La Zarzuela. El Gobierno estudia todas las posibilidades legales, sin apostar aún por ninguna, para responder al pulso de Mas. "En España la ley se va a cumplir. Vamos a dar batalla", dijo ayer Mariano Rajoy.

"Puesto que con este señor Mas no hay arreglo posible, vamos derechos al precipicio", afirmó el cántabro Miguel Ángel Revilla tras reunirse con Felipe VI en el palacio de La Zarzuela. Hace una semana el jefe del Estado había recibido en ese mismo escenario al presidente de la Generalitat, y Revilla quiso saber cuál había sido su impresión del encuentro con Mas. El Rey le trasladó que la conversación duró más de una hora y que la sensación que a él le quedó es que el presidente catalán no tiene intención de frenar, que su actitud es "irreconducible". EL PAÍS ha confirmado que en esos términos se produjo el encuentro.

La situación que vive Cataluña, con un Gobierno autonómico que ha dicho abiertamente que desobedecerá las leyes y la Constitución e intentará romper con el conjunto de España si en las elecciones del 27-S la lista unitaria independentista obtiene mayoría (no cuantificada aún), se ha precipitado en las últimas semanas. El Ejecutivo de Rajoy estudia una respuesta jurídica que frene la ofensiva de Mas. Los dos principales partidos, PP y PSOE, han manifestado que no tolerarán el “desafío a la legalidad”, y rechazan de plano que los comicios de septiembre en Cataluña puedan leerse como “plebiscitarios”, pues esa figura no existe en la ley.

Discurso este jueves en Barcelona

El pulso que sostiene la Generalitat con el conjunto del Estado es el de mayor envergadura que ha vivido España en democracia. Tiene un precedente en el plan Ibarretxe, el proyecto de nuevo Estatuto —y de consulta soberanista— que intentó sacar adelante el entonces lehendakari, Juan José Ibarretxe (PNV), entre 2003 y 2008, para dar al País Vasco un estatus de "libre asociación con el Estado español". Pero en aquella ocasión Ibarretxe siguió los procedimientos legales. El proyecto de Estatuto fue rechazado por el Congreso y la consulta por el Tribunal Constitucional, y ambas negativas fueron acatadas por Ibarretxe.

Felipe VI volverá a coincidir este jueves con Artur Mas en el Palau de Congressos de Barcelona, donde el jefe del Estado presidirá la entrega de despachos a la nueva promoción de 35 nuevos jueces. Al acto —en el que está previsto que el Rey pronuncie un discurso— acudirán también, entre otras autoridades, el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes; el ministro de Justicia, Rafael Catalá; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; la fiscal general del Estado, Consuelo Madrigal; el presidente del Tribunal Superior de Cataluña, Miguel Angel Gimeno, y la delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna.

Las declaraciones de Miguel Ángel Revilla, haciendo públicas las opiniones del Rey, fueron muy criticadas por el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, que las atribuyó al "afán de protagonismo" del presidente cántabro. Hernando subrayó que Felipe VI se pronuncia "claramente" a través de sus discursos —que, salvo contadas excepciones, son siempre elaborados por el Gobierno— y arremetió contra las "interpretaciones que algunos suelen hacer" cuando se reúnen con el Monarca.

El portavoz del PP se dirigió también expresamente al presidente catalán y los integrantes de la lista independentista catalana: "No van a conseguir absolutamente nada, salvo frustración, confrontación y desasosiego. Quienes quieran saltarse la ley seguramente acaben dándose con los dientes en la barra", afirmó.

El presidente Mariano Rajoy volvió a insistir este miércoles en que su Gobierno defenderá "el núcleo fundamental de la Constitución", que reconoce la soberanía del conjunto del pueblo español, aunque no dio pistas de por dónde irá su respuesta a Mas. El socialista Pedro Sánchez censuró que se intente asimilar unas elecciones autonómicas a un plebiscito.

Artur Mas, por su parte, invitó al Gobierno del PP a sentarse a negociar tras el 27-S, aunque no precisó sobre qué estaría dispuesto a negociar. El presidente catalán mostró su estupor ante el reproche de Alicia Sánchez-Camacho, presidenta del PP catalán, que le había acusado de ser un presidente "antidemocrático", informa Àngels Piñol. "Ustedes se han quedado más solos que la una. Me está diciendo que poner las urnas es antidemocrático", espetó el president a la diputada. "¿Algún día se sentarán en una mesa como gente civilizada y normal y de espíritu democrático o seguirán haciendo el hooligan como han hecho hasta ahora?".

Unió considera "previsible" la suspensión de la autonomía

Carlos Orquín

Ramón Espadaler, secretario general de Unió Democràtica de Catalunya, no descarta que el Gobierno central utilice el artículo 155 de la Constitución —que le permitiría tomar el control temporal de la autonomía— si prospera una declaración unilateral de independencia. El exconsejero de Interior de la Generalitat dijo ayer en una comida ante empresarios catalanes que lo ve “previsible”, aunque dejó claro que no es la opción que él desearía. Espadaler explicó que la medida está dentro del ordenamiento jurídico y que desde Europa “no se entendería” que el Gobierno no hiciera nada por evitar “una declaración unilateral de independencia”.

El líder de Unió (socio de Convergència en CiU durante 37 años, hasta que las diferencias sobre el proceso independentista rompieron la coalición hace un mes) apuntó a una alternativa: el artículo 150.2 de la Constitución. Según él, con esta otra herramienta legal se podría hacer una consulta pactada en Cataluña para decidir su relación con España. El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, advirtió, cuando presentó al candidato de Unió, que a los empresarios les crea “cierta preocupación” la incertidumbre de lo que pasará después del 27-S. Espadaler recogió el guante e hizo un discurso para intentar tranquilizarlos. Durante más de 40 minutos defendió a su partido como “heredero” del seny que caracterizó a CiU hasta que empezó el proceso soberanista en 2012. Y dibujó la hoja de ruta que propone Unió para solucionar el encaje de Cataluña: dialogar con el Estado, tratar de llegar a un acuerdo —que no especificó— y ratificarlo en un referéndum. Su posición consistió en criticar tanto al Gobierno del PP por “maltratar” a Cataluña como a Mas por llevarla fuera de la ley. "La prudencia no nos hará traidores y el patriotismo no nos hará irresponsables", dijo.

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