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ANÁLISIS

Poder y marca: el efecto 24-M

La imagen de los socialistas ha salido reforzada de las elecciones municipales

Las elecciones del 24-M han incrementado en los potenciales votantes socialistas las expectativas de una hipotética victoria futura del PSOE en las próximas generales. Después de los resultados autonómicos y municipales de mayo la marca PSOE parece haber salido reforzada, no solo en la percepción de sus propios votantes sino también en la de los potenciales votantes de Podemos. En el caso del PP, la fugaz desconfianza que condujo la gestión inicial de los resultados de mayo fue pronto superada por los potenciales votantes populares.

Pese a que PP y PSOE han obtenido menos votos que en 2011, la nueva distribución del poder municipal y, sobre todo, autonómico ha supuesto un cambio en las posiciones de las marcas PP y PSOE. La secuencia de los acontecimientos así lo demuestra. Tres sondeos elaborados por Metroscopia en marzo, mayo y julio proporcionan una fotografía de cada momento que, vistas las tres en perspectiva, permiten un análisis de un posible efecto de las elecciones.

Antes del 24-M. Dos meses antes de las elecciones municipales y autonómicas de mayo, el 52% de la población tenía el convencimiento de que el PP ganaría las futuras elecciones generales. En esa opinión coincidía el 79% de los futuros votantes del PP, 74% de Ciudadanos, el 39% del PSOE y el 38% de Podemos. Entonces los populares generaban entre la ciudadanía una elevada expectativa de partido ganador. En cambio, el PSOE aparecía como un partido con pocas posibilidades de victoria: entre el conjunto de la población solo el 16% confiaba en que ganaría, y entre los potenciales votantes socialistas alcanzaba el 28% (11 puntos menos de los que auguraban la victoria del PP).

Inmediatamente después del 24-M. Los resultados electorales tienen como efecto inicial un claro descenso de la expectativa de victoria del PP, que se traduce en una disminución de esa expectativa de 22 puntos porcentuales entre el conjunto de la población (30%) y de 27 en sus potenciales votantes (52%). Por su parte, el PSOE parecía no haber experimentado variación ni entre el total de españoles ni entre los futuros votantes socialistas.

Dos meses después del 24-M. A comienzos de julio se registra un doble cambio de tendencia: los que votarían al PP recuperan casi por completo la expectativa de victoria popular (71%) y los del PSOE son casi el doble (54% en julio, frente al 28% de marzo) los que ahora perciben a este partido como futuro ganador en las generales. Aumenta la perspectiva de victoria socialista entre los futuros votantes del PSOE al tiempo que disminuye en ellos la sensación de que el PP ganaría las elecciones (22 % frente al 39 %).

Francisco Camas y Marcos Sanz son analistas de Metroscopia.