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Dos jueces del tribunal de Gürtel evitaron el interrogatorio a Bárcenas

Enrique López y Julio de Diego adoptaron la resolución en 40 minutos tras recibir un recurso del fiscal y tardaron 20 días en comunicárselo a las partes

Enrique López, magistrado de la Audiencia Nacional.
Enrique López, magistrado de la Audiencia Nacional.

El magistrado de la Audiencia Nacional Enrique López, ex vocal del Poder Judicial a propuesta del PP y exmagistrado del Constitucional a propuesta del Gobierno, y su compañero en la sección segunda Julio de Diego, ambos miembros del tribunal encargado de juzgar el caso Gürtel, resolvieron en marzo de 2013 anular el interrogatorio del juez Javier Gómez Bermúdez al extesorero del PP Luis Bárcenas por la caja b de la formación conservadora. Las acusaciones populares del caso Gürtel estudian si esta decisión judicial que adoptó Enrique López es causa suficiente para que prospere la recusación que preparan contra el magistrado.

Gómez Bermúdez admitió a trámite una querella contra el extesorero presentada en marzo de 2013 por IU y varias asociaciones de abogados a raíz de la publicación en EL PAÍS de los papeles de Bárcenas. En esa contabilidad manuscrita se registraron ingresos por ocho millones de euros, en concepto de donaciones que hicieron grandes empresarios entre 1990 y 2009; y una cantidad similar en concepto de pagos para financiar diversos servicios del partido y abonar sobresueldos a los principales integrantes de la cúpula del PP. Estos movimientos de dinero no fueron comunicados al Tribunal de Cuentas ni fueron declarados a Hacienda.

Como consecuencia de aquella querella, Gómez Bermúdez aprobó una serie de diligencias, entre ellas la citación de Bárcenas, que fue recurrida por la Fiscalía Anticorrupción porque entendía que la causa estaba relacionada con el caso Gürtel que se instruía en el juzgado de Pablo Ruz, que era quien tenía la competencia sobre el asunto.

El juez Gómez Bermúdez citó a Bárcenas para el 22 de marzo a las doce de la mañana. Un día antes, la Fiscalía Anticorrupción registró su escrito de recurso de apelación ante la sección segunda de la Audiencia a las 14.15 de la tarde. Los tres magistrados de esa sección decidieron, 40 minutos después y sin pedir opinión a los querellantes, atender el recurso de la Fiscalía y suspender el interrogatorio a Bárcenas que había previsto el instructor Gómez Bermúdez.

Algunos días después, ante otro recurso de la Fiscalía, la sección Tercera de la Audiencia Nacional decidió que la querella por los papeles de Bárcenas se instruyera en el juzgado de Pablo Ruz, porque los hechos estaban relacionados con el proceso abierto en relación con la trama Gürtel de corrupción.

Las asociaciones que habían presentado la querella se dirigieron a la sala segunda del Tribunal Supremo para denunciar a los tres magistrados que, en un tiempo récord, apenas 40 minutos, habían resuelto que Gómez Bermúdez no tomará declaración a Bárcenas. En la resolución, el ponente Julio de Diego se preguntaba si la diligencia que planteaba el instructor era "necesaria y de reconocida urgencia". Y concluía que no era urgente: "De la misma manera que la toma de declaración se puede hacer mañana, puede ser tomada en otro momento. Nos parece más prudente en la medida en que tomada por un juez que no fuera competente podría cuestionarse su regularidad".

Los precedentes del 'caso Garzón'

Cinco magistrados del Supremo fueron recusados por la defensa de Baltasar Garzón en el caso de las escuchas en la cárcel a los abogados de la trama Gürtel. Esos magistrados, que iban a formar el tribunal de dicho caso, habían intervenido previamente en la causa al resolver recursos contra decisiones del instructor, lo que les contaminó para poder juzgar a Garzón. Las recusaciones prosperaron.

De Diego y López, que evitaron que Bárcenas declarase ante el juez Gómez Bermúdez, formarán junto a Concepción Espejel, magistrado y exvocal del Poder Judicial a propuesta del PP, el tribunal que juzgará a Luis Bárcenas en el caso Gürtel.

Las acusaciones populares, que han anunciado que recusarán a López y Espejel, estudian estos días si aquella decisión que tomó la sección segunda anulando la prevista declaración de Bárcenas ante el juez Gómez Bermúdez, contamina a los magistrados que la adoptaron para poder juzgar al mismo imputado.

Distintos expertos consultados por EL PAÍS consideran que aquella resolución no entraba en el fondo de los hechos, que fue puramente de procedimiento y de competencia, por lo que entienden que ni López ni de Diego se contaminaron lo suficiente como para ser motivo de recusación ante el juicio del caso Gürtel, que se celebrará dentro de un año.