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Rajoy comunicó a Sánchez que no excluía adelantar las elecciones

La semana pasada, en La Moncloa, Rajoy avisó al líder del PSOE que aún no tenía fecha

Rajoy, entre García-Margallo y Moragas, este miércoles en Bruselas. Ampliar foto
Rajoy, entre García-Margallo y Moragas, este miércoles en Bruselas. AFP

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, confió el miércoles de la semana pasada al líder de la oposición, el socialista Pedro Sánchez, durante un almuerzo en La Moncloa, que aún no tenía decidida la fecha de las próximas elecciones generales porque sopesaba incluso adelantarlas sobre el calendario previsto para finales de noviembre. En ese contexto Sánchez le expresó a Rajoy su opinión de que entonces no procedía intentar presentar y debatir en el Congreso de los Diputados las 47 iniciativas legislativas que el Ejecutivo del PP tiene en trámite en las Cortes. Rajoy afirmó este miércoles durante una visita a Bruselas, sin embargo, que no ha decidido la fecha de las elecciones: “Todavía queda legislatura para seguir haciendo cosas”.

La comida entre Rajoy y Sánchez, hace algo más de una semana en La Moncloa, determinó además el cambio de estrategia entre el presidente, el Gobierno y el PP contra el secretario general del PSOE, al que empezaron a atacar con suma dureza por su supuesto entreguismo a las tesis radicales de Podemos. El encuentro no salió bien: los dos dirigentes discreparon de los asuntos más fundamentales y no alcanzaron ningún acuerdo en nada.

Fue Sánchez el que primero abordó el asunto del calendario electoral que tenía previsto el presidente del Gobierno. Le preguntó a Rajoy si tenía ya decidida la fecha de las próximas elecciones generales, según fuentes próximas a ambos dirigentes. Sánchez, entre otras cosas, está inmerso ya en el proceso de primarias de los socialistas para elegir antes del verano candidato a la presidencia del Gobierno. El dirigente del PSOE quería conocer en persona los planes de Rajoy, que ostenta en exclusiva esa competencia.

Sin fecha

El jefe de Gobierno, sin embargo, no le aclaró la fecha de los comicios generales. Rajoy le dijo abiertamente que aún no la tenía cerrada, entre otras razones, porque aún baraja la opción de anticipar las elecciones. No le especificó tampoco para qué momento.

El secretario general del PSOE aprovechó la confidencia para plantearle a Rajoy que si aún estudiaba anticipar las elecciones entonces no tenía sentido seguir sin más con el calendario previsto oficialmente por el Ejecutivo de intentar tramitar, estudiar, debatir y hasta aprobar en las Cortes la mayoría de las 47 iniciativas legislativas pendientes. Y especialmente citó cuatro casos relevantes y significativos.

La secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes actualizó la semana pasada el registro de esas normas y leyes y estableció negociaciones con el Congreso y el Senado para habilitar tres plenos en ambas Cámaras durante el mes de julio, en teoría inhábil, con la idea de fijar algunas comisiones legislativas en agosto en la Cámara alta y resolver la mayor parte de los asuntos pendientes en los dos plenos que preveían organizar para las dos primeras semanas de septiembre. La tercera se dejaba vacía porque está prevista la convocatoria de elecciones en Cataluña.

Fuentes del Gobierno han insistido mucho en los últimos días, justo tras la cita entre Rajoy y Sánchez, en que el presidente no tenía previsto anticipar las elecciones y ofrecían incluso argumentos políticos para descartar esa opción. Altos cargos de La Moncloa sostenían así que no era lógico que el presidente valorase esa posibilidad cuando ya había anunciado una importante remodelación de su Gabinete y del PP precisamente para dar más impulso a la recta final de la legislatura. También sostenían que la coincidencia o cercanía de las elecciones generales con las catalanas —previstas para el 27 de septiembre— no podrían aportar nada bueno en teoría para el PP.

Caída libre

Desde la dirección del PSOE, por contra, se defiende que a Rajoy le puede interesar fijar las elecciones cuanto antes porque su partido está ahora en plena caída libre, sufriendo los efectos de una ola negativa y de rechazo de los electores que va a ser difícil de variar en los próximos meses y llevar este proceso hasta el final podría suponerle un descalabro de votos que dejara al PP en una cota inferior a los 110 escaños.

El presidente Mariano Rajoy, sin embargo, acudió este miércoles a Bruselas y allí se detuvo ante los periodistas para descartar el anticipo electoral, ni siquiera en unos meses, informa Miguel González. No solo eso, sino que Rajoy dio a entender que quiere apurar hasta el final la legislatura para sacar partido de la recuperación económica y concurrir así a los próximos comicios con el mejor balance posible en términos de creación de empleo.

“Todavía queda legislatura para seguir haciendo cosas”, dijo el presidente a su llegada a la cumbre entre la UE y la CELAC (Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe) que se celebra en Bruselas. Y agregó: “Las medidas que se han adoptado empiezan a producir sus frutos, estamos en un momento de recuperación que hay que aprovechar”.

Tanto Rajoy en público como su ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, otros miembros del Gabinete y hasta su gurú demoscópico, Pedro Arriola, habían sostenido hasta ahora que al PP le beneficiaría llevar la legislatura hasta su tope máximo. Lo hacían teniendo en cuenta la fijación de que la recuperación económica, una tasa de crecimiento a final del ejercicio superior al 3% y un nivel de creación de empleo en 2015 cercano a los 800.000 puestos de trabajo motivarían a su electorado más desencantado y podrían recuperar un porcentaje elevado de los dos millones y medios de votantes que les han dado la espalda ahora en las últimas elecciones locales.

El líder del Gobierno insistió en Bruselas incluso en una tesis más general cuando comentó que avanzar la fecha de las elecciones solo tiene sentido “por cuestiones puramente técnicas o porque uno no puede gobernar por falta de apoyos”. El PP dispone en el Parlamento de mayoría absoluta para aguantar en teoría sin excesivos problemas hasta el final, mientras que el PSOE aún no se ha atrevido siquiera a reclamar abiertamente el anticipo.

En esa misma comparecencia, eso sí, Rajoy admitió que aún no ha decidido la fecha concreta de la cita con las urnas.

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