El fallo mecánico, la causa más probable del accidente del A400M

Un técnico militar considera descartable que un error humano, fallo estructural o meteorología adversa ocasionaran el suceso en el que murieron cuatro personas

Los bomberos, en la zona del accidente del A400M en Sevilla.
Los bomberos, en la zona del accidente del A400M en Sevilla.CRISTINA QUICLER (AFP)

Hay cuatro causas principales de un accidente aéreo: fallo humano, meteorología adversa, fallo estructural o problema mecánico. Un técnico militar de aeronaves que prefiere mantenerse en el anonimato por estar en activo ha analizado el accidente del A400M el pasado sábado en Sevilla y detalla que la conclusión es que la última causa está detrás del siniestro en el que perdieron la vida cuatro personas y dos permanecen hospitalizadas en estado grave.

El fallo humano es casi descartable porque la tripulación del avión contaba con tres experimentados pilotos y todos tenían acceso a la cabina, por lo que cualquiera de ellos hubiera detectado cualquier error en la maniobra de aproximación a la pista que estaban ejecutando en ese momento.

El Informe meteorológico aeronáutico de rutina, conocido como METAR por ser este el acrónimo en inglés de Metereorological aerodrome report, señala que las condiciones meteorológicas en el momento del accidente eran óptimas. Esta información básica tiene que ser consultada por cualquier piloto y se repite por radio en sus elementos más significativos para confirmar que los parámetros de presión y viento se han tenido en cuenta antes de volar.

El Metar de ese día a la hora del accidente para LEZL, las letras indicativas del aeropuerto de Sevilla, era 04001KT CAVOK 09/05 Q1018 NOSIG. Estas letras y cifras significan que el viento el pasado día 9 venía del Este (040 grados en la brújula) era de solo un nudo (1 milla náutica por hora equivalente a 1.852 metros por hora), aunque llegó a registrar velocidades de 10 nudos a lo largo del día, las condiciones de visibilidad eran óptimas (Cavok), la presión era de 1018 milibares (la de referencia es 1015) y no había datos significativos que reseñar.

El A400M está preparado para volar en condiciones meteorológicas extremas y ha sido probado en ellas, por lo que las excelentes circunstancias de ese día eran perfectas para el vuelo.

El fallo estructural supone la malformación o caída de algunos de los elementos que garantizan la sustención y potencia del aparato. Ninguno de los testigos visuales detectó desprendimientos que hagan prever esta circunstancia.

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De esta forma, los técnicos de aviación se inclinan por el fallo mecánico como posible causa, toda vez que el avión se encontraba con los tanques llenos de combustible. La caída, tal y como la han descrito los testigos, evidencia una pérdida de potencia. Si se hubiera detectado un fallo de motor, el avión cuenta con tres más para seguir volando sin más problemas. Por lo tanto, la investigación, según las fuentes consultadas, se centra en qué causó esa pérdida de potencia que impidió mantener nivelado el avión en la altura correspondiente a la maniobra.

El centro de ensayos de Sevilla, situado en la misma planta de Airbus, analiza más de 40.000 parámetros e intercambia más de 200.000 indicadores, por lo que disponen de una información muy pormenorizada del comportamiento de todos los sistemas electrónicos con los que funciona el avión. Está información será básica para la investigación interna abierta en la factoría en coordinación con las autoridades Estatales de aviación y con el juzgado que lleva el caso.

Sobre la firma

Raúl Limón

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, máster en Periodismo Digital por la Universidad Autónoma de Madrid y con formación en EEUU, es redactor de la sección de Ciencia. Colabora en televisión, ha escrito dos libros (uno de ellos Premio Lorca) y fue distinguido con el galardón a la Difusión en la Era Digital.

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