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El 72% de los aragoneses apoya que se forme un Gobierno de coalición

La encuesta de Metroscopia para EL PAÍS refleja que solo la unión de tres partidos podría formar gobierno

Metroscopia Aragón pulsa en la foto

La gran mayoría de los aragoneses, un 72%, apoya que tras las autonómicas del 24-M gobierne una coalición, aunque quieren que sea su partido el que decida las alianzas. Los votantes de todas las fuerzas que integrarán un Parlamento muy fragmentado, con un empate técnico en estimación de voto entre PP, PSOE y Podemos, asumen que se abre una etapa de pactos. En este contexto, un 68% también está a favor de acuerdos puntuales para que gobierne el partido más votado.

La opción favorita de los ciudadanos (el gobierno de coalición) es una particularidad de Aragón, ya que a escala nacional prevalece la idea de que debería gobernar la formación que más apoyos reciba. En esta comunidad, el PP de la actual presidenta regional, Luisa Fernanda Rudi, conserva, según la encuesta de Metroscopia para EL PAÍS, la primera posición: contará con 19 escaños, aunque pierde 11 —con una caída de 16 puntos porcentuales— respecto a las elecciones de 2011. La segunda fuerza más votada es Podemos, que presenta en esa comunidad a uno de los líderes de la formación, el exeurodiputado Pablo Echenique. No obstante, el sistema electoral de Aragón, que sobrerrepresenta a las provincias de Teruel y Huesca —donde el partido de Pablo Iglesias logra peores resultados que en Zaragoza—, permitiría al PSOE de Javier Lambán obtener dos escaños más que Podemos —16 frente a 14— aun siendo la tercera fuerza en estimación de voto. Ciudadanos se sitúa como cuarta opción, con 10 parlamentarios, seguida de IU, Partido Aragonés (PAR) y la Chunta Aragonesista (CHA).

Cuatro años de desgaste y nuevos actores en el mapa

El PP ganó las elecciones de mayo de 2011 después de tres legislaturas seguidas de Gobiernos socialistas sin lograr la mayoría absoluta, aunque 10 puntos por encima del PSOE. El apoyo del PAR permitió a Luisa Fernanda Rudi alcanzar la Presidencia de la comunidad. Su gestión, marcada por sucesivos planes de ajuste, reducción de altos cargos de la Administracón, ha sufrido en los últimos cuatro años el desgaste que ha alcanzado a todos los Ejecutivos del PP.

Rudi, según la encuesta de Metroscopia, siendo con diferencia la representante pública más conocida, es también la peor valorada. Sufre una pésima consideración entre los votantes de Podemos, PSOE y Ciudadanos, aunque es la líder que goza de más aceptación entre sus propios votantes. El socialista Javier Lambán es el segundo político de Aragón peor valorado e, incluso entre sus electores, cuenta con un saldo positivo muy inferior al de la actual presidenta autonómica y de Pablo Echenique.

Los datos que recoge la encuesta, además, rompen la idea de que se deban buscar pactos preelectorales. No aportaría especial ventaja, puesto que la fragmentación del mapa de Aragón, donde nunca se ha producido una mayoría absoluta, es tal que la suma de dos fuerzas afines no sería suficiente para alcanzar el número de escaños necesario para gobernar con estabilidad (31). Solo PP y PSOE tendrían, juntos, esa posibilidad, con 35 diputados de los 67 del Parlamento autónomo. Aun así, la hipótesis de gran coalición ha sido descartada, con distinta intensidad, por populares y socialistas, y la proximidad de las elecciones generales del próximo otoño hace que ninguna formación quiera retratarse.

Tres partidos al menos

Según el estudio de Metroscopia, un Gobierno estable necesitaría la participación, directa o indirecta, de tres partidos. Podrían hacerlo PSOE, Podemos e IU. La suma de PP, Ciudadanos y PAR, que en 2011 selló un pacto con los populares, se quedaría a dos escaños de la absoluta. El escenario de elevada fragmentación, además, casa con nitidez con la voluntad de la mayor parte de los aragoneses. Preguntados sobre qué resultado les parecería preferible el 24-M, un 63% apoya que el partido que gane las elecciones lo haga sin mayoría absoluta y se vea, por tanto, obligado a pactar con otras formaciones. El 77% de los votantes de Podemos y el 73% de los de Ciudadanos son partidarios de esa opción, lo que refleja que están a favor de buscar acuerdos. Los simpatizantes del PP, en cambio, ven esa posibilidad con más recelo. Solo el 33% la apoya.

Tanto este último dato como el apoyo generalizado a una hipotética coalición chocan, en líneas generales, con los mensajes de Iglesias y Albert Rivera. Ambos líderes asumen la necesidad de diálogo después de las elecciones, pero rechazan las dinámicas y los acuerdos que tradicionalmente han presidido las alianzas poselectorales.

Las Cortes de Aragón siempre han sido muy fragmentadas por sus especificidades regionalistas. Pero la aparición de Podemos y Ciudadanos puede convertir al Parlamento autonómico en uno de los más divididos de España. Para su composición resultará especialmente decisivo el reparto de escaños por provincia. Los datos apuntan a que el vuelco del tablero se debe al comportamiento de los electores en la provincia de Zaragoza, donde gracias al voto urbano Podemos está muy asentado y el PSOE se sitúa en tercera posición, muy alejado del partido de Iglesias y del PP. En Huesca, Podemos y Ciudadanos, las dos fuerzas que pugnan por el voto del cambio, se disputan un escaño que, de momento, se lleva el partido de Albert Rivera. En Teruel son en cambio el PP, Podemos y el Par las formaciones que se disputan un parlamentario. Bastaría un leve aumento en estimación de voto de los populares para que logren también ese diputado autonómico.

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