Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

16 expertos en rescate entraron como turistas en Marruecos para ayudar

El grupo llegó el sábado con una tonelada de material, pero no les permitieron participar

El grupo de expertos en rescates que ha viajado a Marruecos para intentar ayudar a los espeleólogos españoles
El grupo de expertos en rescates que ha viajado a Marruecos para intentar ayudar

Están indignados y arrastran un intenso sentimiento de impotencia. 16 expertos españoles de la élite del rescate de montaña, movilizados por la Federación Andaluza de Espeleología, han visto frustrada su intención de participar en la operación de salvamento de sus tres compañeros accidentados en el Atlas marroquí, dos de los cuales finalmente han fallecido. Desde el pasado viernes comunicaron a las autoridades marroquíes a través de las españolas que estaban listos para actuar, preparados con tres vehículos y una tonelada de material específico. Pero la autorización de Rabat para entrar en el país no llegó. Ante la negativa, decidieron tomar las riendas y plantarse allí como turistas. Llegaron el sábado y han vivido desde Uarzazate, la localidad más cercana al cañón en el que se encontraban los espeleólogos, el fatal desarrollo de los acontecimientos. Y sin poder ayudar. “Hemos sentido una impotencia terrible”, relata por teléfono Francisco, uno de los expertos desplazados.

El trabajo para recuperar los dos cuerpos de los fallecidos, el abogado Gustavo Virués y el inspector jefe de la Policía Nacional José Antonio Martínez, continúa hoy. El único superviviente, el agente de policía Juan Bolívar, se encuentra ingresado en un hospital de la zona.

El grupo está muy afectado. A pesar de encontrarse en el terreno no pudieron hacer nada por sus compañeros. Y el tiempo corría en contra de los accidentados. Los tres espeleólogos españoles esperaron a ser rescatados al menos desde el pasado miércoles, cuando su desaparición fue denunciada por el jefe de la expedición en la que viajaban, al no regresar al punto acordado. Los tres accidentados pasaron al menos cuatro días en un cañón, el del Uandras, de hasta 700 metros de desnivel y a 2.400 metros de altitud. Iban preparados para pasar solo un día en el cañón, como tenían previsto, y habían resultado heridos por el accidente.

Las autoridades marroquíes informaron del fallecimiento del primero de ellos el sábado, una vez llegaron a comunicarse con los desaparecidos, aunque el rescate no se completó hasta el domingo por la noche. Se desconoce aún si el primer fallecido, Gustavo Virués, abogado de 41 años, murió nada más tener el accidente o con el transcurso de los días. Del inspector jefe de la Policía Nacional José Antonio Martínez, también de 41 años, sí se supo que falleció el domingo tras “no haber podido superar las heridas”, informó el Ministerio del Interior. Según esas mismas fuentes, Martínez había sufrido una contusión en la cabeza y una fractura en la pierna.

“Estamos indignados porque podríamos haber hecho algo para salvar a Martínez”, considera el experto desplazado a Marruecos, tan conmocionado que apenas tiene ganas de entrar en detalles. El grupo, formado por 16 expertos en espeleorescate, una modalidad de socorro específica porque trabaja en grandes cavidades, iba preparado con 2.000 metros de cuerdas, poleas, camillas y todo tipo de material necesario para efectuar el rescate, que introdujeron en el país como material privado para una excursión. En el equipo iba también una médico capaz de hacer descensos de más de 1.000 metros de profundidad.

"Les hemos ofrecido que utilizaran al menos nuestro material", añade José Enrique Sánchez, secretario de la Federación Andaluza de Espeleología, que coordinó el grupo. A través del cónsul español se comunicaron con la Gendarmería marroquí. "Nos pidieron una relación del material traducida al árabe y, después de dársela, nos aconsejaron que buscáramos alojamiento en Uarzazate. No han utilizado nada", critica.

El lugar en el que se encontraban los espeleólogos españoles era una cornisa dentro del cañón a unos 150 metros de profundidad. Según sus cálculos, requeriría un rescate con al menos una veintena de especialistas.

Marruecos no autorizó que colaboraran con el argumento de que “ellos lo solucionaban”, según aseguró este domingo a EL PAÍS José Enrique Sánchez, secretario de la Federación Andaluza de Espeleología, coordinador del grupo. El director del Consejo Provincial de Turismo de Uarzazate, Zubeir Bouhout, primera autoridad marroquí que se pronuncia en público sobre el asunto, ha defendido que agentes marroquíes y no españoles fueron quienes rescataron al único superviviente, al tiempo que ha añadido: "Los montañeros corrieron un riesgo enorme aventurándose en esa zona sin un guía profesional y sin material de detección (GPS)", informa Efe.

Rabat también decidió que el avión de la Policía Nacional con siete agentes listo para salir desde el viernes no se uniera a las labores de rescate que llevó a cabo la Gendarmería marroquí. No fue hasta el domingo cuando Marruecos autorizó la entrada de la aeronave española, que aterrizó en su territorio a las 17.00 hora local del domingo.

A la espera de la repatriación de los cuerpos de los dos fallecidos y de que se traslade a España al tercer accidentado y único superviviente, el agente de policía Juan Bolívar, el desánimo de los compañeros desplazados se funde con la rabia. “Lo que me sale decir, y ya me encargaré de difundirlo a los que se dedican al montañismo y la espeleología en España, es que no hay que viajar a Marruecos para hacer montañismo. No es seguro, que nos quede claro a todos, porque luego ocurren cosas como esta”, zanja Francisco.

Más información