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IU obtiene los peores resultados de su historia en Andalucía

Maíllo reconoce estar "totalmente insatisfecho" con el resultado tras perder siete diputados

Antonio Maíllo y Alberto Garzón, en espera de los resultados. Ampliar foto
Antonio Maíllo y Alberto Garzón, en espera de los resultados.

Izquierda Unida ha obtenido este domingo el peor resultado de su historia en Andalucía. Con el 99,48% del voto escrutado, la candidatura liderada por Antonio Maíllo ha conseguido el 6,89% de los votos y cinco escaños, siete menos que en las elecciones de 2012. En la primera prueba del año electoral del año y en el primer test tras la irrupción de Podemos y Ciudadanos, el partido de Alberto Garzón pierde además la más alta cota de poder institucional que tenía en España. El resultado no solo le deja fuera del Gobierno y sin posibilidad de reeditar el pacto con el PSOE, sino que le convierte en la quinta fuerza de cinco en el Parlamento autonómico, que, como admiten desde dentro del partido, es mucho peor que ser la tercera de tres como lo era hasta ahora. Por delante se le han colado los dos partidos emergentes, a los que IU nunca ha minusvalorado pero a los que confiaban hacer frente.

El resultado se parece al que apuntaban las encuestas, pero dentro de la federación de izquierdas había cundido un cierto entusiasmo durante la campaña y el equipo de Maíllo transmitía el mensaje de que iban a dar la sorpresa y a aguantar la embestida de Podemos. Finalmente, no ha sido así e IU se dejó casi dos tercios de los escaños que tenía en el Parlamento de Andalucía. Por provincias, se queda sin representación en Almería, Huelva y Jaén, territorios en los que en la pasada legislatura tenía un escaño. Además, pierde uno de los dos que tenía en Cádiz, Córdoba, Málaga y Sevilla.

El candidato a la presidencia ha valorado las cifras con crudeza: “Estamos totalmente insatisfechos con los resultados”, han sido las primeras palabras de Maíllo en su comparecencia ante los medios de comunicación. Arropado por Alberto Garzón y por su equipo en la dirección de IU en Andalucía, el coordinador regional ha repetido en varias ocasiones que el resultado ha sido “malo”, peor de lo esperado, admitió. Maíllo ha hecho autocrítica y ha valorado que los ciudadanos han castigado sus tres años de pacto de coalición con el PSOE. “Evidentemente, los ciudadanos que nos votaron han percibido como un error nuestra participación en el Gobierno. Cuando una parte del Gobierno se mantiene y la otra no, es evidente que algo se ha hecho mal. Nosotros desde el punto de vista de la memoria de lo que hemos hecho estamos contentos, pero es evidente que los ciudadanos no lo ven así”, admitió el coordinador regional.

Muy similar ha sido la interpretación de Alberto Garzón, que ha mostrado su apoyo “absoluto” a Maíllo y a todo su equipo, pero no ha querido maquillar el resultado. “Hay que ser claros”, ha dicho. “Estamos totalmente insatisfechos. Toca hacer una valoración crítica”. El coordinador federal cree que no se puede atribuir el descalabro a una sola razón y que son “muchas” las variables que han influido, pero como Maíllo, considera que la colación con los socialistas les ha costado muchos votos de su electorado tradicional. “Los ciudadanos han entendido que fue un error participar en la Junta de Andalucia con un pacto con el PSOE”, ha afirmado.

La irrupción de Podemos se interpreta también desde IU con autocrítica. “Han canalizado la frustración de mucha gente y nosotros lo que vamos a hacer es trabajar para canalizar esas frustraciones desde ahora mismo”, ha dicho Garzón, que ha dejado la puerta abierta a una futura convergencia con la formación que lidera Pablo Iglesias. “Siempre hemos abogado por la unidad popular para evitar la fragmentación de la mayoría social de izquierdas. Vamos a seguir haciéndolo, pero manteniendo siempre firmes nuestras convicciones”, ha dicho. El líder de IU no ha querido extrapolar los resultados de este domingo a lo que pueda pasar en las próximas elecciones municipales y autonómicas de mayo ni en las generales de noviembre. “Estamos en un tiempo muy volátil, es muy difícil hacer predicciones. Hay que hacer todas las modificaciones que sean necesarias para que la mayoría social entienda que somos un instrumento útil para la transformación social”.

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