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Interior presenta un plan para atajar radicalismos

La estrategia tiene como objetivo prevenir actitudes extremistas violentas

Cortar la cadena de transmisión de la radicalización es el objetivo del plan aprobado este viernes por el Gobierno. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, presentaron el Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la Radicalización, con el que pretende prevenir todo tipo de actitudes extremistas violentas, entre ellas, la captación de yihadistas.

Se trata de un “acuerdo marco” para actuar de forma coordinada y “a tiempo” ante posibles brotes de radicalización, defendió Sáenz de Santamaría.

Fernández Díaz detalló que el plan contará con tres ámbitos de actuación —el interno, el internacional y el ciberespacio—, así como tres áreas: la denominada “antes”, es decir, la prevención; la de “durante” o área de vigilancia y, por último, el “después” o área de actuación en un proceso de radicalización.

Cada área tiene un frente operativo de actuación, en el que se determina qué acciones deben emprenderse y quiénes son los responsables de llevarlas a la práctica. Se contempla, además, un apartado específico para combatir la radicalización en las cárceles.

Según explicó el ministro del Interior, el grupo nacional coordinará los grupos locales creados en cada municipio y que estarán integrados por representantes de Policía Local, autonómica si corresponde, Ayuntamientos, juzgados, colegios y asuntos sociales.

El plan, en el que se lleva trabajando dos años, y elaborado en cumplimiento de las directrices de la UE, está coordinado por Interior, que dirigirá el desarrollo del contenido a través del llamado Grupo Nacional de Lucha contra la Radicalización violenta compuesto por doce ministerios, el CNI, la Federación de Municipios y Provincias (FEMP) o la Fundación Pluralismo y Convivencia del Ministerio de Justicia.

También podrán participar en este grupo entidades públicas o privadas que se consideren necesarias como universidades, ONG u otros organismos e instituciones.

Todos los años será revisado según el nivel de implantación de cada plan anual con el que se regularán las estructuras de seguimientos y control, se identificará la amenaza específica y a quién le afecta.