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Rajoy asegura que solo relevará a Mato y no hará más cambios

El presidente español niega ser un aliado de Merkel en las políticas de austeridad y coincide con Hollande en hablar de "flexibilidad" y de la necesidad de que actúe ya el BCE

Foto: atlas | Vídeo: ATLAS

Mariano Rajoy no tiene intenciones de aprovechar la caída de Ana Mato para hacer una remodelación más profunda del Gobierno y de paso reorganizar el PP, como esperaban muchos en su partido. El presidente ha dejado claro, en una rueda de prensa conjunta en París con François Hollande, que el único cambio que tiene previsto es el relevo de Mato, probablemente el miércoles. En cuanto se realizó la pregunta, los siete ministros españoles que participaban en la XXIV cumbre franco-española, sentados en primera fila en una sala del Palacio del Elíseo, estallaron en una risa nerviosa hasta ver qué contestaba el presidente sobre posibles relevos en el Gobierno para dar un nuevo impulso político. Pero Rajoy los tranquilizó enseguida. “Estoy muy contento del trabajo y el esfuerzo de todos los ministros que he nombrado, por tanto el impulso político se va a quedar reducido a lo que se anunció en su momento”, esto es el relevo de la ministra de Sanidad, un puesto para el que la actual secretaria de Estado de Asuntos Sociales, Susana Camarero, es una de las más firmes candidatas.

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Ante otra pregunta, Rajoy no ha querido cerrar la puerta a un posible pacto poselectoral con el PSOE si no hay mayorías absolutas tras las elecciones, aunque ha insistido en que no es el momento para hablar de ese asunto sino para gobernar hasta que lleguen los comicios.

Rajoy y Hollande han exhibido sintonía a pesar de que el presidente español es cada vez más visto en Europa como un aliado de Angela Merkel en su defensa de las políticas de austeridad. El presidente se ha defendido y ha recibido el respaldo de Hollande. “Hablan ustedes de mi apoyo a las políticas de austeridad, cuando yo llegué al Gobierno había un déficit del 9,2%, la Comisión Europea fue flexible y marcó una senda de reducción. Nosotros en Europa siempre hemos estado a favor de una política de crecimiento y también de consolidación fiscal pero con plazos razonables. Tengo buena relación con Merkel pero también con Hollande”, ha explicado Rajoy.

“Nunca, en ningún Consejo de la UE, he tenido la impresión de que España estuviera en una posición distinta de Francia en materia de flexibilidad a la hora de reducir el déficit. Actuamos juntos en 2012 para que Europa reaccionara. Francia y España están de acuerdo de cara al plan Juncker. Debemos hacer más políticas de crecimiento, si no los que no nos van a seguir serán los pueblos, deben entender por qué se hacen los esfuerzos”, le apoyó Hollande.

Ambos presidentes acordaron promover un asunto que interesa mucho a España, las interconexiones energéticas. Rajoy explicó que se ha acordado “solicitar financiación del plan Juncker y del Presupuesto en vigor”, aunque no se han ofrecido más concreciones.

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También los dos lanzaron mensajes para que se acelere la aplicación de ese plan Juncker de 300.000 millones de euros, pero sobre todo lanzaron mensajes de apoyo a Mario Draghi, presidente del BCE, para que haga políticas monetarias “que garanticen la liquidez y eviten que la inflación siga tan baja en la zona euro” y para que tome medidas cuanto antes. "Confiamos mucho en que el BCE tome decisiones, debemos preservar el modelo social europeo, debemos ser tan eficaces en promover el crecimiento como lo hemos sido en garantizar la estabilidad", sentenció Hollande. Al finalizar la cumbre, como muestra de sintonía, ambos se fueron juntos a visitar el Museo Picasso.

El presidente español lanzó desde París un mensaje a los clubes españoles para que no den ningún tipo de cobertura a los ultras, después de la muerte de uno de ellos en una pelea organizada entre ultras del Deportivo y del Atlético de Madrid. Rajoy, gran aficionado al fútbol, defendió que se trata “de un deporte, emociones, compañerismo, pero debe servir para que la gente se lo pase bien, lo que ha sucedido es absolutamente lamentable. El Gobierno y los clubes debemos hacer esfuerzos para que esto no se vuelva a repetir, algunos clubes ya han hecho ellos solos un esfuerzo —dijo en clara referencia al Barcelona y el Madrid, aún sin citarlos— y sería bueno que todos los hiciéramos”. Rajoy evitó hacer autocrítica de la gestión del Gobierno y aseguró que el secretario de Estado de Seguridad dará todas las explicaciones en el Congreso.

Rajoy tampoco ha querido entrar en un asunto que puede ser decisivo para la estrategia política de su Gobierno, esto es el posible relevo del juez Pablo Ruz en la Audiencia Nacional. Los vocales del Poder Judicial elegidos a propuesta del PP pueden decidir no renovar la plaza del juez hasta junio de 2015, con lo que no podría terminar la instrucción del caso Gürtel y tendría que hacerlo otro juez. Ruz es considerado dentro del PP como un enemigo, sobre todo después de que decidiera hacer público un durísimo auto, que forzó la dimisión de Mato, precisamente el día antes del debate sobre la corrupción de la semana pasada en el Congreso. Mientras en el PP muchos desean que Ruz no siga, Rajoy ha evitado mojarse: “No corresponde al Gobierno sino al Poder Judicial tomar esa decisión y por tanto no tengo nada que decir”.

Hollande también evitó el asunto de Cataluña, como una cuestión interna de España. “Esto tiene que ver únicamente con la soberanía de España, Francia no debe juzgar. Nosotros queremos una España estable, fuerte y aliada de Francia, como tenemos ahora”.

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