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Sánchez niega la posibilidad de firmar un pacto anticorrupción con el PP

El PSOE sostiene que la justicia probará la financiación ilegal del partido de Rajoy

Pedro Sánchez, durante su intervención este jueves.

El Gobierno, el PP y el PSOE han trabajado mucho en común en la elaboración de normas para poner cerco a la corrupción. Ello se traducirá en que juntos votarán muchas enmiendas sobre los proyectos de ley que este jueves defendió en el Congreso el presidente Mariano Rajoy. Juntos pero no revueltos. “Pierdan ustedes toda esperanza de que podamos firmar un pacto global con ustedes”, advirtió el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

Las conversaciones mantenidas por delegaciones de las dos partes han avanzado mucho, hasta el punto de que se elaboró un listado de medidas acordadas y otro con los desacuerdos. Algunas de las enmiendas del Grupo Popular han sido redactadas por el PSOE, o al menos de manera compartida. Del lado del PP estaban el secretario de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, el portavoz parlamentario, Alfonso Alonso, y el secretario general, José Antonio Bermúdez de Castro. Los socialistas enviaron al portavoz, Antonio Hernando, y el diputado José Enrique Serrano, siempre elegido para negociaciones de relevancia.

Esta realidad de acuerdos en contenidos concretos, aunque muchos quedaron fuera, la va a compatibilizar el PSOE con un alejamiento rotundo del Gobierno, convencido de que “el PP se ha financiado ilegalmente”, dijo Sánchez, y así lo demostrarán los tribunales, sostienen en el PSOE. Cualquier acercamiento al PP en este terreno les perjudica notablemente, según señalan las mismas fuentes. “No basta con pedir perdón, hay que asumir responsabilidades”, lanzó el secretario general del PSOE en su primera intervención en el Congreso, para en la réplica preguntar de manera retórica: “¿Quién asume responsabilidades en el PP?”. No pidió la dimisión de Mariano Rajoy, a pesar de reclamar con insistencia responsabilidades, por lo que marca cierta diferencia con su antecesor, Alfredo Pérez Rubalcaba.

El anterior líder del PSOE pidió a Rajoy que dimitiera cuando se conocieron los llamados papeles de Bárcenas, en los que aparecían sobresueldos de todos los dirigentes del PP, incluido Rajoy.

No dejó el líder socialista nada en el tintero, aunque las formas no fueron especialmente duras

No dejó el líder socialista nada en el tintero, aunque las formas no fueron especialmente duras. En sus dos turnos de palabra acusó al presidente de “no tener capacidad para abanderar la lucha contra la corrupción” e insistió en marcar diferencias entre la corrupción que pueda haber en el PP y en el PSOE. “Una cosa es la existencia de corruptos en un partido y otra que la corrupción se dé dentro; y en el PP la corrupción es estructural”, sentenció el político socialista.

A la segunda intervención de Sánchez en esta línea, el presidente entró al ataque en su tercera, pero el socialista ya no tenía oportunidad de responder. ¿Quién asume responsabilidades por los ERE de Andalucía?, le devolvió el presidente. En el diario de sesiones quedarán las palabras de Rajoy sobre la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, quien “no permitiría” a Sánchez tomar ninguna decisión sobre el PSOE de esa comunidad. “Nosotros no tenemos a nuestro tesorero en la cárcel; nosotros no hemos financiado en b nuestra sede, nosotros no hemos cobrado sobresueldos”. Con esta tripleta de argumentos el líder del PSOE justificó que no pactará con el PP. “No son ustedes de fiar”. El ataque fue directamente contra Rajoy, aunque no pidiera su dimisión.

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