Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Diez personas han muerto ya por el brote de legionela en Portugal

El origen del brote es una fábrica de fertlizantes del grupo español Fertiberia, que se enfrenta a un posible delito medioambiental

La fábrica ADP en Portugal, origen del peor brote de legionela de la historia.
La fábrica ADP en Portugal, origen del peor brote de legionela de la historia. AP

El brote de legionela en Vila Franca de Xira (Portugal) se da por cerrado; la lista de muertos, no. Ya son diez las personas fallecidas y no se descartan más. Es la infección más mortífera de la historia de esta bacteria, identificada en Estados Unidos en 1976.

Según el último informe de la Dirección General de Salud, difundido en el mediodía del viernes, las personas fallecidas son 10, las infectadas 336, de los que 140 continúan internadas, 38 de ellas en cuidados intensivos, de las que 20 precisan ventilación asistida.

Las autoridades portuguesas han apuntado, por primera vez, oficialmente, que el origen del brote está en ADP, una fábrica de fertilizantes del grupo español Fertiberia. De confirmarse alguna negligencia o el incumplimiento de las labores periódicas de mantenimiento, la empresa se enfrentaría a un delito de daños ambientales, aparte de las indemnizaciones a las víctimas, que ya empiezan a agruparse para el asesoramiento legal.

El origen del brote es el agua de una de las torres de refrigeración de la empresa Adubos de Portugal (ADP), situada en la zona industrial del gran Lisboa. Según los resultados de los análisis, la cepa de legionella pneumophila serogrupo 1, encontrada en las muestras de agua recogidas en la torre tienen un perfil molecular semejante a los análisis de las personas afectadas.

De las diez personas fallecidas, siete son hombres; la mayoría de los enfermos tienen entre 52 y 89  años de edad. La tasa de mortalidad es del 3% muy por debajo, según las autoridades, del 15% en brotes detectados en Estados Unidos, aunque advierten que la cifra puede incrementarse.

Por número de infectados, el brote de Vila Franca de Xira es el tercer caso más grave de la historia, por detrás de los habidos en Reino Unido y en Murcia (España), pero es el más mortal de todos, ya que en los otros fueron siete los fallecimientos.

Las autoridades sanitarias portuguesas han dado por cerrado el brote -no se esperan más casos-, una vez que se han cumplido diez días desde que se cerraron las torres de refrigeración, tiempo máximo de incubación de la enfermedad.