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Toda la oposición presiona para forzar la comparecencia de Rajoy

Sánchez endurece su discurso y exige explicaciones sobre corrupción

El PP salva a Mato y el Gobierno da por cerrada la crisis política del ébola

Al líder de la oposición, Pedro Sánchez, no le basta con la petición de perdón de Rajoy y quiere que el presidente del Gobierno acuda al Congreso. “El Parlamento no es un confesionario”, aseguró el secretario general del PSOE.

 Toda la oposición quiere que el presidente del Gobierno comparezca en el Congreso la próxima semana para hablar monográficamente de la corrupción. Las peticiones las formularon ayer el PSOE e Izquierda Plural y serán discutidas el jueves en una Junta de Portavoces extraordinaria, pero, por el momento, el PP se mantiene en el no, porque considera que eso sería hacer el juego a la oposición y todos los demás grupos están a favor. La próxima semana no hay pleno y, por tanto, habría posibilidad de celebrar ese pleno monográfico, aunque el PP tiene capacidad para bloquear la petición con su mayoría absoluta. Hay un precedente porque el 1 de agosto de 2013, Rajoy ya tuvo que comparecer en un pleno, después de muchas resistencias, solo para hablar sobre Luis Bárcenas.

Para presentar la petición de comparecencia, el PSOE endureció ayer notablemente su tono contra el Gobierno, en evolución desde las opciones de pacto contra la corrupción de hace unas semanas al anuncio, días después, de que no habrá tal acuerdo, hasta llegar a la dura crítica de ayer. Sánchez explicó que el presidente del Gobierno debe dar explicaciones sobre nombramientos concretos de personas vinculadas con la corrupción. Citó expresamente a la ministra de Sanidad, Ana Mato, y a la número dos del PP y presidenta de la Junta de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal. “Que dé explicaciones de la corrupción que afecta fundamentalmente al PP”, aseguró, en el momento de mayor enfrentamiento con el Gobierno desde que fue elegido en julio para liderar el partido. Horas antes, su portavoz, Antonio Hernando, explicó que “no es tiempo de pactar, sino de actuar” y dio tres razones para no llegar a un acuerdo con los populares: “La apatía insoportable del presidente del Gobierno; que no utilice el acuerdo para tapar sus vergüenzas y el haber aprobado una amnistía fiscal”. El portavoz socialista se refirió al hecho de que Rodrigo Rato haya tenido que pedir la suspensión de militancia y que no se ponga distancia con Ángel Acebes.

Por todo eso, señaló que “es imposible pactar nada” con la dirección del PP. “Solo pactaremos a qué velocidad cambiamos las leyes”, añadió. “Que Rajoy deje de sufrir en silencio la corrupción y que venga a dar la cara en público en el Congreso”, aseguró Hernando. José Luis Centella, portavoz de Izquierda Plural, pidió que en ese pleno monográfico no sólo se pide la comparecencia de Rajoy sino que se puedan presentar y votar propuestas de resolución. Cayo Lara (IU) anunció el lunes que promoverían esa comparecencia de Rajoy.

Todos los grupos, salvo el PP, expresaron en la Junta de Portavoces el apoyo a la petición de pleno. Además, Carlos Martínez Gorriarán (UPyD) aseguró que es urgente una “refundación” de los partidos y que para “cero corruptos” hay que tener “cero tolerancia”. Alfred Bosch (ERC) apuntó al PP y le aconsejó que “saque la escoba y empiece a barrer” a los corruptos de sus filas y Pedro Azpiazu (PNV) se preguntó hasta cuándo van a conocerse más casos de corrupción.

La oposición incluyó ayer en esa presión contra el Gobierno los ecos de lo que fue la crisis política del ébola. Todos los grupos volvieron a lanzar duras críticas al Gobierno y a la ministra de Sanidad e intentaron infructuosamente forzar la dimisión o destitución de Ana Mato. Pero los votos del PP derrotaron la moción del PSOE que pedía su reprobación.

Pedro Sánchez, en declaraciones en el pasillo del Congreso, situó la actuación de Mato como un ejemplo de la gestión del Gobierno, que equiparó con la gestión de los casos de corrupción.

Por contra, el PP y el Gobierno, entretenidos en la última semana con los casos de corrupción, dieron por enterrada la crisis del ébola con la votación que rechazaba la dimisión de Mato.

Ese ambiente de enfrentamiento volverá a estar presente hoy en la sesión de control, que tendrá el arranque de un largo debate centrado teóricamente en la última cumbre europea. Será el primer debate de larga duración entre Rajoy y Sánchez.

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