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“Confío en que a la larga el caso del ébola no dañará la Marca España”

Entrevista con José Manuel García-Margallo, Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación

José Manuel García-Margallo, ministro de Asuntos Exteriores. Ampliar foto
José Manuel García-Margallo, ministro de Asuntos Exteriores.

Ayer tarde, tras celebrar la Fiesta Nacional, José Manuel García-Margallo (Madrid, 1944) tomó el avión a Nueva York para apurar los últimos días de campaña antes de que, el próximo jueves, la Asamblea General de la ONU elija a los nuevos miembros del Consejo de Seguridad. España disputa con Nueva Zelanda y Turquía dos asientos no permanentes para el bienio 2015-16. Margallo no da nada por hecho, sobre todo porque el voto es secreto y los apoyos prometidos pueden esfumarse a la hora de la verdad. Con la crisis del ébola y el órdago nacionalista en Cataluña, la imagen exterior de España no atraviesa su mejor momento.

Pregunta. ¿Fue un error repatriar a los dos misioneros infectados con ébola?

Respuesta. El Gobierno hizo lo que tenía que hacer. El deber de un Estado es proteger a sus ciudadanos y más aún cuando están en circunstancias difíciles lejos de España. Así lo han hecho todos los países avanzados que han tenido este problema.

P. La Organización Mundial de la Salud dice que el ébola hay que combatirlo en África.

R. Tenemos unos presupuestos muy ajustados y ya ejecutados en su mayoría. Hemos hecho un esfuerzo enorme para rebañar donde era posible y seguiremos haciendo todo lo que podamos. Hemos donado 3,3 millones y comprometido otros 2,5.

P. Cuba ha mandado más de 450 médicos. ¿No deberían España o la UE seguir su ejemplo?

R. España ha demostrado su implicación en esta lucha global. Fuimos nosotros quienes propusimos que el ébola se incluyera en los debates de un Consejo Europeo. Lo que ocurre es que estamos en los inicios de un fenómeno desconocido. Es precisa mucha coordinación. Lo primero es saber qué se necesita y qué es lo que cada uno puede aportar.

P. El impacto mundial de la noticia del primer contagio por ébola fuera de África ¿no dañará el prestigio de la marca España?

Al repatriar a los religiosos cumplimos con nuestro deber"

Mis homólogos me trasladan sorpresa y preocupación por Cataluña"

R. Yo confío en que, cuando todo pase, sea al revés. Ante un acontecimiento que puede afectar a cualquier país, la sociedad española ha demostrado que es solidaria y a la larga se verá que nuestro sistema de salud es de los mejores del mundo.

P. En los últimos años se han recortado en un 80% los fondos para cooperación, como si en tiempo de crisis fuesen un lujo...

R. Yo jamás he pensado eso.

P. Pero lo que ahorras en ayuda lo acabas pagando en inmigración ilegal o epidemias.

R. La cooperación es un elemento clave de la política exterior. Es cierto que la cooperación no ha sido ajena al ajuste al que estábamos obligados. Estos años hemos aprovechado créditos comprometidos y no ejecutados, lo que nos ha dado un colchón, y hemos suplido la escasez con imaginación y fórmulas innovadoras, concentrando la ayuda en sectores y zonas prioritarias. Pero el colchón se ha acabado y en 2015 tendremos un 4,9% de aumento, lo que aún está lejos de mis aspiraciones.

P. ¿No hay responsabilidad política en la crisis del ébola?

R. No me corresponde a mí indagar si algo ha fallado o no...

P. ¿Qué pasará el 9-N?

R. Que el Estado de derecho ganará.

P. ¿Ha traspasado la Generalitat la línea de la desobediencia?

R. Cuando hemos entendido que se ha traspasado una línea, hemos presentado un recurso. Pero es a los tribunales y no al Gobierno a quienes corresponde decir si se ha sobrepasado o no.

P. Se le critica por ser el ministro que más habla de Cataluña...

Brasil se equivoca si no nos apoya para el Consejo de Seguridad"

Entendería mal que Reino Unido no votase la candidatura española en la ONU"

R. La unidad de España siempre me ha parecido capital. A título individual presenté una enmienda para incluir en la Constitución la palabra “indivisible”. Como español me parece legítima esa preocupación, como miembro del Gobierno no entendería que no la tuviera. Además, es muy importante hacer comprender que la viabilidad de un Estado catalán dependería de su reconocimiento internacional y de su pertenencia a la UE. Y esos temas son de mi competencia.

P. ¿Qué le transmiten sus homólogos sobre este asunto?

R. Cierta sorpresa, porque allá donde usted mire la integridad territorial es uno de los pilares de la estabilidad mundial. Dentro de la UE sorprende más cuando estamos apostando por una unión más estrecha.

P. ¿Sorprende o preocupa?

R. Sorprende y también preocupa. Porque no solo es un problema para Cataluña y España, sino para toda la UE.

P. ¿Todavía espera que Mas dé marcha atrás?

R. Espero que cumpla lo que ha jurado hacer: cumplir y hacer cumplir la Constitución.

P. ¿Tras el cumplimiento de la ley debe venir la política?

R. Cuando todos aceptemos que vamos a movernos sólo en el marco de la ley podremos hablar de todo. Pero no podemos discutir los estatutos de la comunidad de vecinos con quien quiere prenderle fuego al edificio.

P. ¿Logrará España ser miembro del Consejo de Seguridad?

R. Se lo diré el jueves.

P. Eso no tendrá mérito.

R. Tampoco riesgo... Lo que puedo decirle es que el trabajo que se ha hecho, del Rey abajo, ha sido impresionante. Cuando llegué teníamos 42 votos comprometidos y necesitábamos 129, lo que significa bastantes más para compensar las fugas que siempre se producen.

P. ¿Y ahora cuántos tiene?

R. Si se lo digo a usted, lo sabrán también nuestros rivales.

P. ¿Cómo se explica que no nos apoye Brasil, primer destino de las inversiones españolas?

R. Se han dado dos circunstancias: la campaña del exministro Moratinos para la FAO, en contra del candidato brasileño; y nuestro apoyo al aspirante mexicano en la Organización Mundial de Comercio. Competían dos iberoamericanos y nuestro voto ya estaba comprometido. Pero creo que se equivocará si no apoya a España, porque Brasil, con los otros miembros de Mercosur, tendrá que negociar un acuerdo de asociación con la UE y nosotros hemos demostrado ser los mejores embajadores de los países iberoamericanos ante Bruselas. Nos vote o no, lo seguiremos siendo de Brasil, pero el entusiasmo es mayor cuando el amor es correspondido.

P. ¿Y Reino Unido?

R. No tengo ninguna duda de lo que van a hacer nuestros socios británicos. Con independencia del contencioso de Gibraltar, en el que cada uno mantenemos con determinación nuestras posiciones, lo que es legítimo, tenemos intereses comunes muy importantes, somos socios en la UE y la OTAN, y desde luego yo entendería mal que Reino Unido no apoyase a España.

P. Es una paradoja que el Gobierno use como baza una iniciativa de Zapatero que el PP parodió: la Alianza de Civilizaciones.

R. Cuando llegamos al Gobierno dije que seguiríamos en la Alianza de Civilizaciones, que ya tenía el paraguas de la ONU, y lo que he pedido es que se cubran sus vacíos para ser más eficaz.

P. Si España no entra en el Consejo de Seguridad, ¿lo verá como un fracaso personal?

R. Tendría que analizar en qué he fallado. Pero, dada la cantidad de personas que se han implicado, lo que sí tengo claro es que, si lo logramos, no será un éxito personal sino de país.

 

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