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Los socialistas llevan al Congreso el endurecimiento de incompatibilidades

Una minoría de diputados tiene remuneraciones por trabajo docente, de abogacía y médico

Alfredo Pérez Rubalcaba renunció a la indemnización prevista en la ley al salir del Gobierno

El Congreso tendrá que votar si cambia las normas actuales sobre incompatibilidades de diputados para que se amplíe aún más el régimen que regula las actividades que puedan tener de manera que las excepciones sean mínimas. El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado una proposición no de ley para que se produzca esta modificación, de manera que aquellos diputados que sean autorizados a tener actividades relacionadas con la vida política y parlamentaria, como puede ser tertulias, conferencias o coloquios, “no puedan recibir retribución alguna”. Al principio de la actual legislatura el Congreso autorizó a 130 diputados, de los 350, a mantener otra actividad. Las situaciones son muy diversas porque muchas de ellas son sin remunerar.

Este texto se ha elaborado un día después de que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, anunciara que propondría este pacto de exclusividad en el Parlamento porque “no se puede ser diputado en los ratos libres”. En el supuesto de que la iniciativa de reforma del actual Reglamento y de la Ley Electoral sea rechazada, Pedro Sánchez pedirá a su grupo que se lo aplique. Lo cierto es que la excepción dentro del PSOE es que alguien cobre por actividades tales como conferencias, coloquios o tertulias. Quienes asisten a ellas lo hacen sin remuneración alguna y, en efecto, lo toman como parte de su trabajo político en el afán de llegar a los ciudadanos.

Muy pocos diputados socialistas han pedido la compatibilidad con una tarea ajena a la vida parlamentaria. “Nuestro grupo es muy puritano y, sobre todo, los dirigentes”, señala un parlamentario socialista. Los dirigentes salientes, Alfredo Pérez Rubalcaba y la portavoz, Soraya Rodríguez, tenían una dedicación absoluta y el primero incluso renunció a su indemnización como ministro cuando salió del gobierno, a pesar de que tenía derecho y lo habían cobrado todos los ministros de todos los gobiernos, porque consideró que tenía trabajo y un sueldo, en referencia a su puesto de diputado. 

Se pretende atribuir a la Comisión del Estatuto del Diputado la capacidad para comprobar la veracidad de las declaraciones sobre actividades y bienes patrimoniales de los diputados

Así cuando el gobierno del PP seis meses después de ganar las elecciones en 2011 suprimió esas indemnizaciones para quienes tenían una remuneración se supo que Rubalcaba nada tenía que hacer porque nunca la cobró.

Un problema de la ley actual es que es estricta, pero hay pocas posibilidades de que se aplique, salvo lo más evidente cual es que el diputado no puede recibir ninguna remuneración de las administraciones públicas. Sí podría cobrar del mundo privado si la Comisión del Estatuto lo autoriza. Pero esta Comisión no tiene potestades de investigación por lo que tiene que limitarse a dar por bueno lo que el diputado declara.

La proposición no de ley que ha presentado el PSOE trata de paliar esta situación. Se pretende atribuir a la Comisión del Estatuto del Diputado “la capacidad para comprobar la veracidad de las declaraciones sobre actividades y bienes patrimoniales de los diputados e investigar las omisiones o falseamientos en las mismas, así como el incumplimiento de los términos de la autorización concedida por la Cámara para las ejercicio de actividades compatibles”.