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Pedro Sánchez afronta la fecha de las primarias como su primer reto

Los presidentes de Andalucía y Asturias discrepan sobre el momento adecuado

El primer escollo interno que debe afrontar el futuro secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, es fijar una fecha. A partir del próximo día 27 de julio el político madrileño será secretario general del PSOE después de que un congreso extraordinario avale el deseo mayoritario de la militancia socialista. Para ese día estará ya decidido, casi con seguridad, si las primarias para elegir al candidato a la presidencia del Gobierno se celebrarán el 30 de noviembre o se pospondrán para después de las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2015. Este será el dilema.

No era este el asunto que más le interesaba a Pedro Sánchez, que, después de su victoria con 65.000 votos de los militantes, habría preferido que las primeras horas se emplearan en redondear otros asuntos. Pero no fue posible. El secretario general de los socialistas asturianos y presidente del Gobierno del Principado, Javier Fernández, se lo comunicó este lunes en persona. “Hay un compromiso de celebrar primarias en el mes de noviembre”, dijo a la salida de la reunión que mantuvo con el futuro secretario general en la sede madrileña del PSOE. Los dos primeros convocados por el político ganador fueron los dos principales cargos institucionales del PSOE en España: Javier Fernández y Susana Díaz.

Pedro Sánchez afronta la fecha
de las primarias como su primer reto

Muy sonriente y distendida se mostró la presidenta andaluza al posar con Sánchez para los medios de comunicación, aunque no se refirió en público a las primarias.

Sí se podría establecer una línea divisoria en estos momentos entre quienes quieren a rajatabla el cumplimiento de la fecha, es decir, el mes de noviembre, y quienes prefieren aplazarlas para que no enturbien los meses previos a las elecciones municipales y autonómicas.

Es el caso del vicepresidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Abel Caballero, alcalde de Vigo. “La prioridad del PSOE es la preparación y victoria de las elecciones municipales, y todo debe supeditarse a ese fin”, dijo Caballero a EL PAÍS. No predetermina el debate, pero sí quiere que se discuta con los alcaldes, con los secretarios generales y en el comité federal qué opción sería mejor para el partido. “Tendremos que hacer lo que más convenga a los ciudadanos y al PSOE”, zanjó Caballero.

Los contrarios a celebrar este año las primarias se basan en que discutir tras el verano sobre el candidato puede abrir heridas internas, justo lo que se quiere conjurar con la celebración del congreso extraordinario.

Lo cierto es que Sánchez sabe que el 50% de los militantes que suman los apoyos obtenidos por Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias habrían avalado la propuesta de ambos candidatos de que las primarias se celebren en noviembre.

Por el contrario, la posición de los socialistas andaluces, expresada a través de su secretario de Organización, Juan Cornejo, es que la decisión final la tendrán que tomar la nueva ejecutiva federal y el nuevo comité federal. Deja así caer que lo que el máximo órgano entre congresos aprobó en enero pasado no debe representar una herencia que se deba tomar al pie de la letra por Sánchez y su equipo.

“La decisión se tomará entre todos” es la respuesta que repiten en Andalucía y la que dio la presidenta de la Junta días atrás a la pregunta de si es conveniente aplazar las primarias presidenciales, previstas para otoño.

Este asunto no se ha debatido en la ejecutiva del PSOE de Andalucía, que dirige Susana Díaz, pero la opinión mayoritaria de sus integrantes es que el PSOE debe centrarse en los preparativos de las elecciones municipales de mayo de 2015 y dejar las primarias después de esa fecha. En las celebradas en 2011, el PP logró por primera vez en su historia superar en el cómputo total de votos a los socialistas en Andalucía, y desbaratar esa foto es para el PSOE andaluz su principal objetivo electoral, sin más interferencias internas. Además, aún quedan por celebrar los procesos de elección de los candidatos socialistas a las municipales en los que participarán los militantes de los municipios de más de 20.000 habitantes.

La opinión de los aspirantes a las alcaldías “tendrá un peso importante” en este debate y la “inmensa mayoría” de ellos, según las opiniones testadas por la dirección regional, está pensando en cómo afrontar en las mejores condiciones su carrera electoral. Hasta media docena de preguntas le formularon los periodistas al número dos de los socialistas andaluces: “Mi posición está clara, lo único que me queda es dar el titular. Si estuviéramos de acuerdo en celebrar las primarias en noviembre, no estaría diciendo lo que estoy diciendo”.

El socialismo andaluz niega haber tutelado al ganador

L. L.

Nunca ha sido un secreto que los dirigentes andaluces decidieron apoyar a Pedro Sánchez Castejón para la secretaría general del PSOE, una vez que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, decidió no competir con Eduardo Madina por el liderazgo del partido. Para dar ese paso, Díaz quería un congreso de “unidad inequívoca”, que el diputado vasco no le garantizó.

El virtual secretario general, Pedro Sánchez, por el contrario, sí estaba dispuesto a retirarse de la carrera si la andaluza presentaba su candidatura, como le trasladó por teléfono el diputado madrileño cuando Díaz sopesaba aún qué hacer. Este gesto ha sido muy tenido en cuenta por los militantes andaluces. El amplio apoyo de los afiliados de esa comunidad —el 61%, con una participación del 70%— a Sánchez Castejón ha abierto en círculos políticos dudas sobre la posible tutela que podría ejercer Díaz sobre él. El secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo, tachó de “especulaciones” las afirmaciones que mantienen que Díaz controlará con el mando a distancia al próximo secretario general.

También el pasado miércoles, Sánchez Castejón negó en una entrevista en Canal Sur Televisión tener un pacto con la presidenta de la Junta para garantizarle su futuro. “Son intoxicaciones. Me presento por mi cuenta y riesgo”, subrayó un tanto molesto con la pregunta.

Pero el paso atrás de la presidenta andaluza a la hora de competir por la secretaría general no ha cerrado sus aspiraciones de saltar a la política nacional en un futuro, según sostienen muchos dirigentes.

Antes de subir o no a ese tren, la líder socialista debe ganar las elecciones autonómicas, previstas en un principio para la primavera de 2016. El PSOE andaluz trabaja con la idea de agotar la legislatura, un objetivo que sólo podría irse al traste si hay una ruptura de la coalición de Gobierno que mantiene con Izquierda Unida.

Los dos partidos de izquierda están enfrascados ahora en la negociación del próximo Presupuesto de la comunidad, en el que confían contar con más recursos que los dos anteriores. Pese a que estas cuentas estuvieron marcadas por los fuertes recortes en inversiones y salarios de los empleados públicos, hubo mucha discusión, pero nunca hubo riesgo de ruptura. Ahora tampoco se ve en el horizonte. “No hay en estos momentos posibilidad de adelanto, sino todo lo contrario”, dijo ayer el PSOE andaluz.

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