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Un estudiante de 20 años muere en Ceuta tras recibir un disparo en el corazón

La policía investiga si los tiradores confundieron su objetivo Fue tiroteado en el barrio del Príncipe, herido y rematado en el suelo

El barrio de El Príncipe en Ceuta.
El barrio de El Príncipe en Ceuta.FIDEL RASO

La policía nacional investiga en Ceuta el asesinato de un disparo en el corazón, del joven Munir El Mgharbi, un estudiante de Formación Profesional de 20 años que fue tiroteado la pasada medianoche en el barrio del Príncipe Alfonso. Almenos dos individuos que abrieron fuego contra él sin mediar palabra cuando se encontraba en el zoco, cerca de su casa, en el número 423 de la Agrupación Este. De la ráfaga de disparos –se desconoce aún cuantos, aunque los testigos aseguran haber escuchado al menos diez detonaciones- uno le impactó en el tobillo izquierdo, que le hizo caer y fue rematado en el suelo con un disparo certero en el pecho, mortal de necesidad.

Quienes le conocían están convencidos de que el chaval no era el objetivo de los pistoleros y que no ha sido un ajuste de cuentas entre bandas. “Se equivocaron”, explica Karim Mohamed, un amigo de la familia, “Munir era un niño ejemplar, estudiante y deportista, que jugaba al fútbol desde niño con mi padre y al balonmano con mi hermano”, lamenta. Estudiaba un curso de Formación Profesional de Grado Medio de Frío-Calor en el instituto Siete Colinas y no hace ni un mes que se había comprometido con su novia Sanaa de 17 años. “La familia no entiende lo que está pasando ni cómo ha pasado”. Hoy toda Ceuta se pregunta lo mismo: ¿Con quién confundieron a Munir?

Los hechos ocurrieron en torno a las 00.15 en el zoco de la barriada. Testigos afirman haber visto a cuatro personas, todas encapuchadas o con cascos integrales, en los callejones próximos. Dos de ellas se dirigieron a la víctima y sin mediar palabra le dispararon a bocajarro, las otras dos esperaban unos metros más adelante, vigilando el entorno. De inmediato huyeron del lugar en una moto. Munir llegó en estado muy grave al hospital universitario, apenas a un kilómetro, en un vehículo particular, aunque los médicos solo pudieron certificar su muerte minutos después ya que la herida en el pecho era incompatible con la vida. Cuando se comunicó la defunción de Munir se vivieron escenas de mucha tensión y nervios en el hospital, donde se habían congregado amigos y familiares.

 La escalada de tensión en el barrio del Príncipe, ahora mucho más popular por la serie del mismo nombre, preocupa y mucho a las autoridades de Ceuta. El portavoz del Gobierno de la Ciudad Autónoma, Emilio Carreira (PP) expresaba su confianza en que este homicidio sea aclarado cuanto antes. “Cómo no vamos a estar preocupados, el Príncipe es una barriada más como cualquier otra y que se produzcan actos violentos que terminen con la muerte de una persona es para estarlo, pero seguimos teniendo confianza en la labor de los Cuerpos de Seguridad porque la perseverancia es la clave del éxito en esto y esto no es fácil”, aseguraba hoy. “Esta violencia crónica solo se puede combatir con perseverancia y con medidas proactivas y no solo con medidas coercitivas y policiales”. También el primer grupo de la oposición en la Asamblea de Ceuta está alarmado con la violencia que se ha desatado en el Príncipe “y que tiene a toda el barrio atemorizado, sumido en el desasosiego y paralizado por el miedo”.

 Y es que en la misma barriada del Príncipe ha sido escenario esta misma semana de otro incidente con arma de fuego. Ocurrió el martes a las 15.30 horas cuando dos cuñados caminaban hacia el domicilio de uno de ellos y otro individuo se les plantó delante y disparó a una de pierna de Nayim Mohamed, al que ya acribillaron en las piernas hace tres años. La bala atravesó el pantalón milagrosamente sin herirle y rebotó en una pared. Las esquirlas del proyectil se le incrustaron a su cuñado en el cuello, que fue operado de urgencia. Apenas 24 horas después, en la medianoche del miércoles, la Policía Local detuvo a un individuo conocido en el ambiente delincuencial como ‘el Mape’, al que le intervinieron un revólver con cinco cartuchos en el cargador y preparado para abrir fuego, así como una pistola, de la marca Star, con otros 13 cartuchos. También guardaba otras 16 balas para el revólver en un bolsillo de la sudadera. A Mape la Policía lo tenía en el punto de mira desde hace semanas. Ya el pasado día 9 cuatro agentes intentaron detenerlo en la barriada acusado de un robo con violencia pero 40 personas los rodearon e impidieron la detención. Ahora el juez lo ha mandado directamente a prisión por tenencia ilícita de armas y la Policía no tiene dudas de que estaba preparado para actuar.

Una asociación. Jóvenes Caballas, ha pedido ya autorización a la Delegación del Gobierno para organizar una “marcha contra la inseguridad” que se va a desarrollar el día 10 de abril, la primera que se organiza en la ciudad autónoma en protesta por este aumento de la violencia.

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