Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Detenido en Melilla un hombre con una maleta a rastras que tenía un inmigrante

El arrestado intentaba pasar por el paso de personas de la frontera de Beni Enzar

ATLAS

Las sospechas recaen sobre una maleta azul. A las dos y media de la tarde del viernes, un guardia civil observa extrañado cómo un marroquí de 39 años transporta a rastras un macuto de grandes dimensiones por el paso de personas de Beni Enzar, en el puesto fronterizo que separa Melilla del país vecino. El agente se percata de que el peso se encuentra mal distribuido en el interior y de que el hombre anda a trompicones. Así que se decide a darle el alto. "Le llama varias veces para inspeccionar el equipaje, pero esta persona desoye los avisos", han explicado este domingo fuentes del instituto armado. Ante la insistencia, el extranjero emprende la huida repentinamente en dirección a la ciudad autónoma y deja tirada en el suelo la maleta, que contiene a un subsahariano de 19 años que trataba de entrar de manera ilegal en España.

"Alto, delgado y de una complexión física importante. No estamos hablando de una persona pequeña", ha resaltado sobre el inmigrante el portavoz de la Guardia Civil, Juan Antonio Martín Rivera, que ha detallado también cómo los agentes persiguieron al fugado y la carrera y cómo lo interceptaron ya dentro de Melilla, a 150 metros del puesto de control. Lo redujeron y lo condujeron hasta dependencias policiales. Allí, en su presencia, abrieron la maleta. Y, sorprendidos, los guardias civiles hallaron al joven.

Un muchacho indocumentado que afirma proceder de Malí y que, cuando lo encuentran, vestía un pantalón vaquero, camiseta azul y deportivas. "Este chico, que es una víctima, no requirió auxilio médico, así que fue entregado al Cuerpo Nacional de Policía (CNP)" han resaltado desde la Benemérita. El joven, que se encuentra en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), ha pasado también a disposición judicial en calidad de testigo. Y la maleta, como prueba.

En cambio, el marroquí —que responde a las iniciales N. N. y con residencia legal en Lleida— no se ha librado de ingresar en prisión. La Guardia Civil le acusa de un delito contra los derechos de los extranjeros. "Desde luego, es la primera vez que nos encontramos con un intento de entrada irregular de estas características. Aunque hace dos años hubo un caso parecido. Localizamos a otro inmigrante en el maletero de un coche, escondido en un bolsa bastante grande", ha comentado Rivera. En esa ocasión, el agente vio que algo se movía y se dispuso a abrir el equipaje. En un primer momento, pensó que podía tratarse de un animal protegido. Pero, para su "sorpresa", encontró a un sin papeles.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >