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El PP empieza la precampaña europea con un ataque frontal a Valenciano

Óscar López afirma que los populares quieren "desviar la atención de su propio lío interno" y lamenta que "no sean capaces de "poner un candidato y un programa sobre la mesa"

Aún no ha designado al candidato para las elecciones europeas del 25 de mayo, pero si algo tiene claro de momento el PP es uno de los ejes de su estrategia de precampaña. Esto es, atacar a Elena Valenciano. La dirección nacional de los populares ha difundido hoy un argumentario que arremete contra la aspirante del principal partido de la oposición con tono áspero, al igual que hizo Mariano Rajoy con Alfredo Pérez Rubalcaba en su discurso de clausura de la convención nacional de Valladolid.

En un documento interno titulado La mejor candidata del PSOE para las europeas, el PP intenta ironizar con que los socialistas "reconocen que no tenían una candidata mejor para encabezar la lista de europeas que la señora Valenciano". Citan a Rubalcaba -"para una gran cita electoral hemos elegido a la candidata que tiene mejores cualidades”- y recuerdan que la número dos del partido no terminó sus estudios porque "le aburrían y ahora le da pereza acabar". El ataque frontal contra la vicesecretaria general de los socialistas supone, de facto, un ataque a Rubalcaba, en el que, según el PP, "el 90% de sus propios votantes no confía y que ha abierto fisuras en su propio partido". Y en el argumentario se llega a citar una frase del socialista Joaquín Leguina, expresidente de la Comunidad de Madrid: “El problema del PSOE es que se ha quedado en el banquillo sin profesionales de prestigio”.

En el partido mayoritario se abrió, en cambio, una brecha con el ala derecha después de que el todavía portavoz en el Parlamento Europeo, el histórico dirigente Jaime Mayor Oreja, anunciara que renuncia a repetir en las listas. Casi todas las quinielas internas apuntan ahora al ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, pero el presidente del Gobierno y la dirección nacional, que aún no han señalado oficialmente a nadie, querían esperar a que el PSOE moviera ficha.

La dirección del PSOE considera que "estos ataques son tinta arrojada para intentar desviar la atención sobre su propio lío interno". "Es un arranque de campaña pobre para un partido como el PP porque no son capaces de poner un candidato ni un plan sobre la mesa", lamenta el número tres de los socialistas, el secretario de Organización Óscar López, quien enfatiza: "Más que callar a Rubalcaba o criticar a Valenciano espero que nos digan quién va a ser su candidato y qué proponen". "Con tal de ocultar y ocultarse, intentan fijar el foco en los demás. Por eso piden entre otras cosas que nos callemos, como exigió Rajoy a Rubalcaba. No vamos a hacerlo porque tenemos mucho que decir y porque hay mucho en juego", añaden en Ferraz, donde rechazan que el PP "solo se emplee en ataques personales". Y señalan que el hecho de "que no quiera hablar de Europa es la mejor señal de que están muy nerviosos y de que no quieren ni oír hablar del cambio que se avecina en mayo porque saben que van a perder".

El PP, muy preocupado por las encuestas, se limita a decir que "los dirigentes del PSOE corroboran que 'en el PP no hay nadie que ni siquiera se le asemeje”. Sostienen que "con la candidatura de Elena Valenciano, el PSOE ha abandonado el centro político y va a intentar cortar la sangría de votos que tiene por la izquierda". El mantra de los populares consiste ahora en decir que "van a Bruselas a defender los intereses de los españoles, a impulsar reformas por el crecimiento y a atraer inversiones que generen empleo". Pero su hoja de ruta con vistas a la campaña electoral pivotará en torno al ataque a la candidata socialista.

Hace dos fines de semana, Rajoy arengó a los suyos en la convención celebrada en Valladolid con un ataque frontal y muy duro a Alfredo Pérez Rubalcaba, el momento más aplaudido de su intervención. Le acusó de verter críticas y “sembrar el desánimo”, de haber dejado un país “en la ruina”. Y se dirigió a él con desdén: “Tú eres parte responsable de ese calvario. O te callas o reconoces el mérito de la gente”. Algo poco habitual en el presidente, que además tiene una buena relación con Rubalcaba, por lo que solo se puede explicar como arranque de la campaña de las europeas e intento de unir a su partido, con graves tensiones internas, fijando un enemigo común: el PSOE.