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Tregua pendiente de un hilo en el PSOE

El optimismo ante las europeas frena las batallas internas de los socialistas

Ferraz recibe el compromiso de los aspirantes para aplazar sus candidaturas

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante su intervención, el sábado en San Sebastián.
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante su intervención, el sábado en San Sebastián. EFE

Las posibilidades ciertas de quebrar, en las europeas de mayo, el ciclo electoral perdedor mantienen la tregua interna en el PSOE. Hay corrientes subterráneas, nervios e impaciencias, pero a los socialistas les puede de momento la impresión de que una salida en falso puede ser vista como obstáculo para la victoria en las europeas. El PSOE aceptó hace 15 días abrirse en canal hasta noviembre en primarias municipales, autonómicas y nacionales, y ese triple proceso inquieta a muchos. La dirección federal, por el momento, dice estar satisfecha porque los posibles aspirantes a liderar el PSOE han aceptado esperar.

Pero a todos les persigue la pregunta sobre las primarias y cada uno usa su manual para salir del paso. Con solo cinco días de diferencia, la andaluza Susana Díaz dijo públicamente de Patxi López y de Emiliano García-Page lo mismo: “Será lo que quiera ser”. Y la fórmula de no descartar le sirve a Elena Valenciano cuando se le inquiere sobre su candidatura europea y a Pedro Sánchez y Juan Moscoso, entre otros, cuando se les pregunta si aspiran a ir a las primarias nacionales. Hay conflictos larvados y un posible efecto mariposa en cada movimiento y en el desequilibrio de fuerzas que provocará cada apoyo.

El miércoles, en un desayuno informativo en el hotel Ritz de Madrid con el castellanomanchego Emiliano García-Page y Susana Díaz, se produjo una escena apenas perceptible que describe cómo cualquier chispa puede encender el polvorín o, al menos, ser interpretada en esa clave. Un orador se confundió y preguntó si García-Page se presentará a las primarias en Castilla y León. Hubo carcajadas y el madrileño Tomás Gómez dio en el hombro bromeando y en señal de ánimo y complicidad a Julio Villarrubia, secretario general del PSOE castellanoleonés que todos dan como aspirante a esas primarias regionales, pero que no ha dicho aún nada sobre su futuro. Al otro lado de la mesa, con gesto imperturbable, estaba Óscar López, número tres del PSOE, que opta claramente a ser cabeza de cartel en Castilla y León, confrontado previsiblemente a Villarrubia, que fue apoyado por Gómez con ese gesto casi instintivo. López y Villarrubia, como otros, aguardan, pero en Ferraz, sede nacional del PSOE, se prevé esa como una de las batallas más duras de las primarias regionales de septiembre.

El propio Gómez es en sí mismo un foco de conflicto con la dirección federal del partido. Es sabido que las relaciones del líder madrileño con el secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, son muy malas. Ambos, no obstante, han hablado dos veces en las últimas semanas por teléfono y volverán a hacerlo en breve. Una fue antes del último comité federal para asegurar paz para ese cónclave, y otra esta semana para felicitarse del freno a la privatización de la sanidad en Madrid. Y hablarán en breve porque el líder del PSOE tienen que decidir si vuelve a dar batalla contra Gómez con un candidato alternativo en Madrid, uno de los lugares más emblemáticos y con más posibilidades para los socialistas en 2015.

Diputados empiezan a moverse para tomar posiciones ante las primarias

El aleteo de la mariposa que puede desencadenar el caos y la explosión descontrolada es el futuro de Jaime Lissavetzky, portavoz del PSOE en el ayuntamiento de Madrid e íntimo amigo de Rubalcaba. Frente a Lissavetzky se presentará, muy probablemente, Antonio Carmona, apoyado por Gómez. La dirección de los socialistas madrileños dice sospechar una propuesta de pacto desde Ferraz para conseguir que no se presente Carmona, preservar a Lissavetzky y, a cambio, facilitar el camino de Gómez sin oponente en primarias o con un candidato de menor peso. La ebullición interna en este caso saca a colación nombres para confrontar a Gómez que van desde el exministro Ángel Gabilondo al dirigente socialista de Madrid José Cepeda, entre otros. Parte de la solución se apuntará en breve en esa nueva conversación entre Rubalcaba y Gómez.

En la previa de las primarias nacionales, y siempre a la espera del resultado de las europeas que condicionarán el futuro de Rubalcaba, se mantiene el malestar de la dirección federal por la intervención de Carme Chacón en el último comité federal cuestionando el reglamento de primarias. También el cortejo a Susana Díaz, hiperactiva en la política nacional, y los rumores sobre un acuerdo entre Chacón y Eduardo Madina. Y es nueva una cierta ebullición en el Grupo Socialista del Congreso por algún gesto de Pedro Sánchez dejándose ver y por las conversaciones de diputados que, de manera informal, estudian cómo organizarse para estar situados cuando todo estalle. Uno de ellos recuerda cómo se constituyó Nueva Vía en 2000, como grupo sin líder del que salió luego José Luis Rodríguez Zapatero como primus inter pares. Sánchez es diputado por Madrid, economista, procedente del equipo de José Blanco y sin apoyo territorial.

Valenciano sigue en cabeza de las quinielas para la lista europea

Si es difícil parar el debate nacional, es casi imposible hacerlo en cada ayuntamiento y cada comunidad. Por ejemplo, el secretario general de los socialistas de Aragón, Javier Lambán, pidió el viernes a Rubalcaba celebrar en marzo las primarias en esa comunidad. Es decir, que el proceso se abrirá en Valencia y Aragón; seguirá en el resto de comunidades y ayuntamientos en septiembre y se cerrará en noviembre para la candidatura de las generales.

En algunos Ayuntamientos ha habido también pasos de aspirantes a las primarias. Por ejemplo, Óscar Puente ha hecho público su deseo de repetir como candidato en Valladolid para reforzar su trabajo como portavoz en ese ayuntamiento y, por tanto, se presentará a las primarias si alguien acepta competir con él.

Rubalcaba tiene también pendiente una conversación con Juan Fernando López Aguilar, el último cabeza de lista en europeas, para anunciar si, finalmente, Elena Valenciano y Ramón Jáuregui encabezan la candidatura en esas elecciones.