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El arquitecto de Génova 13 niega haber recibido pagos en negro

El juez Pablo Ruz investiga el uso de fondos opacos para la remodelación de la sede del PP

Cristobal Paez entra en la Audiencia Nacional para declarar ante el juez.

El arquitecto Gonzalo Urquijo, encargado de las obras de reforma de la sede nacional del PP, en la calle de Génova 13 de Madrid, que el partido supuestamente abonó con dinero negro, llegó este lunes a la Audiencia Nacional de paquete en una moto de baja cilindrada. Quería acceder a la sede judicial con el rostro oculto bajo un casco integral para evitar ser reconocido y, además, que la escena pareciera natural.

Urquijo está imputado por falsedad documental y delito fiscal por haber recibido supuestamente 888.000 euros en 2008 como pago de parte de las obras de reforma, que abarcaron de 2005 a 2011. Los recibís recabados por la policía en el registro de la sede de su empresa, Unifica Servicios Integrales SL, coinciden en fechas y cantidades con los apuntes de la contabilidad secreta en la que Luis Bárcenas, el extesorero del PP encarcelado, apuntaba los cobros y pagos en dinero negro.

El interiorista de cabecera del PP declaró este lunes como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. También lo hizo el exgerente del partido Cristóbal Páez. Pese a ser estar en la prisión de Soto del Real, el extesorero Bárcenas se convirtió en el gran protagonista en ausencia del interrogatorio. Ambos imputados coincidieron en responsabilizarle de los diferentes pagos que se hicieron por la remodelación de Génova 13.

Mus, almuerzos y presupuestos ficticios

Al mismo tiempo que el juez Ruz interrogaba al arquitecto Gonzalo Urquijo, la policía dejaba sobre la mesa del magistrado un informe sobre los correos electrónicos intervenidos en el registro de la empresa del interiorista, el pasado 27 de septiembre. Estas comunicaciones no arrojan gran luz sobre los pagos en negro del PP para abonar la remodelación de su sede central, pero sí dibujan un perfil de Urquijo como un arquitecto de cabecera de los responsables financieros de la formación conservadora, con los que mantenía una relación que iba más allá de lo estrictamente profesional.

Los correos intervenidos apuntan que Urquijo accedió a elaborar un presupuesto ficticio para el exjefe de seguridad del PP y cuñado de Bárcenas, Antonio de la Fuente, que declaró también como testigo ante Ruz. Con este presupuesto, que se envió el 29 de diciembre de 2008 y que tenía un valor de 100.172 euros, el responsable de la seguridad de Génova 13 pretendía pedir a su banco una ampliación de su hipoteca para reformar su casa.

Urquijo también prestó servicios para el extesorero Luis Bárcenas, actualmente en prisión, al margen de los encargos que se le hacían en el Partido Popular. En julio de 2008, el interiorista revisó y comentó los planos de la casa que Bárcenas tenía en la estación de esquí leridana de Baqueira, y que actualmente está embargada.

Sin embargo, con quien Urquijo mantenía una relación más fluida era con el exgerente popular Cristóbal Páez, ya que se han encontrado dos correos en los que Urquijo invita a varias personas, entre ellas al exgerente, a comer y jugar al mus. Una de las invitaciones es para el 26 de febrero de 2009 en “La Gran Peña de Madrid” y la otra para el 20-N de 2008. Para esa ocasión, el arquitecto indica que “la comida corre por cuenta mía, las copas y puros de los que pierdan el campeonato” y añade que también “se admiten banderas no constitucionales”.

En otro correo de 2008, Urquijo le pregunta a Páez si tiene buena relación con la FAES, la fundación del PP que preside el expresidente del Gobierno José María Aznar, y le pide le dé un “empujón” para hacerse con la puesta en marcha de una nueva sede del laboratorio de ideas aznarista. Según Urquijo, él había ofertado un proyecto dos años antes para la FAES y no había sido tenido en cuenta “por falta de confianza”.

En su declaración, Urquijo se ciñó a la versión propalada por el partido el pasado viernes a través de un escrito dirigido a la Fiscalía Anticorrupción. El arquitecto rechazó de plano haber cobrado cantidad alguna en b por las obras en las diferentes plantas de la sede central del PP, y sostuvo que todas las certificaciones y facturas se cobraron bien por cheque bien mediante transferencia bancaria.

Urquijo, que declaró durante más de tres horas en la causa sobre la supuesta contabilidad b del PP, explicó que llegó a confeccionar entre 60 y 80 recibís durante el tiempo que duraron las reformas, según fuentes presentes en el interrogatorio. Y aseguró que todos estos documentos los realizó siempre a petición del partido. “Hacía siempre lo que me pedía el PP”. Según él, actuó así para garantizarse el cobro de las cantidades que el partido le adeudaba.

Urquijo también señaló que uno de los recibís encontrados en su oficina en el registro del pasado 27 de septiembre lo redactó “al dictado” de Bárcenas cuando se encontraba en un taxi y que correspondía al pago complementario de una factura anterior. Este documento reza textualmente: “He recibido de D. Luis Bárcenas la cantidad de 200.00 € en concepto de pago complementario de la factura, de la planta 4ª con la que queda cancelada dicha factura”.

Sin embargo, lo más curioso de su declaración se refirió a los apuntes en unos post-it con fecha de 2008 que la policía halló en el despacho de Urquijo. En ellos el arquitecto reconocía el cobro de 235.000 euros. El interiorista aseguró al juez Ruz que las anotaciones, en realidad, no son de 2008, sino que las hizo en abril pasado cuando preparaba con sus abogados una posible línea de defensa cuando supo “a través de los medios de comunicación” que su nombre figuraba en los papeles de Bárcenas. El juez acogió con escepticismo esta versión: “Estoy intentando encontrar una explicación lógica a lo que me está diciendo y no se la encuentro”, le dijo el magistrado, según varios abogados presentes en la declaración. En otro punto del interrogatorio, Ruz le dijo a Urquijo: “Usted tiene una tesis y yo tengo la mía”.

El interiorista abandonó la Audiencia Nacional como acompañante en la misma moto y con el mismo casco con el que entró. Llegó entonces el turno de Cristóbal Páez. El exgerente del PP y antiguo hombre de confianza de Luis Bárcenas se desvinculó de cualquier pago: “El dinero lo controlaba Bárcenas. Ni he visto ni me consta que las obras las pagaran con dinero b”. No obstante, Páez se ratificó en que él sí recibió dos pagos de 6.000 euros como sobresueldo en negro, como declaró como testigo el pasado agosto. Sin embargo, su declaración tuvo lagunas: el fiscal le mostró una certificación de obra que sí pagó él.

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