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El PP avalará a Cospedal en el Congreso para podar escaños en Castilla-La Mancha

Cospedal subió hace un año el número de escaños y ahora dice que los reduce "por austeridad"

Cospedal, en primer plano, en su escaño en las Cortes de Castilla-La Mancha.

Primero, se aumenta el número de diputados, después, se recortan a la mitad. Esto ha ocurrido en el intervalo de un año en las Cortes de Castilla–La Mancha por voluntad de la presidenta de la comunidad y secretaria general del PP a nivel nacional, María Dolores de Cospedal. Los socialistas califican la maniobra de “pucherazo electoral”, por las consecuencias de una decisión que se toma sin el más mínimo consenso. Los cambios se debaten por primera vez en el Congreso esta tarde, lo que abrirá las puertas a otras comunidades para que soliciten lo mismo. En Galicia, el presidente Alberto Núñez Feijóo ya ha avanzado que quiere recorrer este camino  entre duras acusaciones de la oposición, que calcula que el PP se asegura así la mayoría absoluta en las provincias donde su poder se puede ver amenazado.

En Castilla-La Mancha ocurre lo mismo. En mayo el PP incrementó en cuatro escaños el número de diputados regionales, pasando de 49 a 53. El pasado mes de julio se aprobó una proposición de ley por la que se establecía una horquilla entre 25 y 35 que hoy aprobará el Congreso de los Diputados. La resolución volverá a las Cortes de Castilla–La Mancha, donde se perfilarán los flecos de la reforma. Con la misma, el PP puede perder en votos en las urnas pero ganar en escaños y, además, se imposibilita el paso a fuerzas minoritarias, según denuncian los socialistas. Sus votos contrarios forzarán esta tarde en el Congreso de los Diputados un resultado de 25 a favor contra 24. 

"Solo se modifica un artículo para reducir los diputados: se acabó la reforma", asegura la portavoz socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez. "Esto es solo lo que necesita Castilla-La Mancha para el PP y llega la reforma con 25 votos a favor y 24 en contra". Nadie sabe cuantos diputados quiere la señora Cospedal que haya definitivamente, lo decidirá cuando se acerquen las elecciones, augura Rodríguez.

Los reproches van en las dos direcciones. En el PP se recuerda que los socialistas ya hicieron un cambio de la ley electoral sin acuerdo, lo que fue muy criticado por la propia Cospedal. Se trató, en sus palabras, de una decisión “dictatorial” que nunca debía haber tenido lugar, porque cualquier reforma electoral debe realizarse con consenso, denunció entonces Cospedal. Una vez en el poder, la presidenta castellanomanchega ha realizado dos cambios en la ley sin consenso, ni en las Cortes autonómicas, ni en el Congreso de los Diputados.

Esa reducción “no vulnera la representatividad de los grupos”, ni afecta al “pluralismo político”, aseguran en el PP, sino que se busca "el ahorro del gasto público" lo que es muy bien acogido por los ciudadanos, señala Cospedal como argumento. A este recorte de escaños se une la supresión de los salarios de los parlamentarios que tienen que vivir de otra actividad, ya que por su acta solo reciben dietas. Esa norma que, reduce la actividad política de representación de los ciudadanos a los ratos libres de los parlamentarios, se ha recurrido ante el Tribunal Constitucional.

La poda en el número de escaños en las Cortes de Castilla-La Mancha entrará en vigor para las elecciones autonómicas de 2015. Tras ella el PSOE extrae intenciones políticas de gran calado, que la presidenta rechaza. Se trata de reducir el número de diputados, acusan los socialistas, pero no de que un partido gobierne aunque pierda las elecciones. “Eso lo hicieron ellos en la anterior legislatura y eso sí fue un pucherazo”, contraataca Cospedal. Además, añade, no afecta al pluralismo político ni a la representatividad. Todo lo contrario de lo que sostiene la oposición.

Hoy empieza la tramitación para autorizar desde el Congreso que la horquilla se establezca entre 25 y 35 diputados. La cifra concreta la marcará un cambio posterior de la Ley Electoral autonómica. Será después, en las Cortes de Castilla-La Mancha y previsiblemente a mediados de 2014, donde se inicien los trámites para modificar la Ley Electoral de la región que se aplicará en los comicios de mayo de 2015.

Las combinaciones de votos y escaños con esta reducción incita al PSOE a proclamar que nunca podrá sacar dos escaños de diferencia al PP en ninguna provincia. Así lo asegura el secretario general del PSOE de Castilla–La Mancha, Emiliano García–Page. Pone el ejemplo de Ciudad Real, que ahora elige 12 diputados, y con la reducción podría quedar en 6. La diferencia entre el primer y el segundo partido para ganar por 4 a 2 se eleva a más de 20 puntos en las urnas. En el caso de una provincia en la que el número de diputados que se elige sea impar, como Guadalajara, tan solo se necesita ganar por 1 voto para tener un diputado más.

En esta provincia la primacía del PP es un hecho. Un segundo argumento que se utilizará para denostar esta reforma alude a la imposibilidad de que entren en el Parlamento autonómico UPyD e IU cuando ahora las encuestas les abren la puerta. Sus votos se perderían, según el cálculo de todos ellos.

El PP no entra en estos datos, sino que invoca el ahorro que supone para los ciudadanos suprimir escaños, y da por seguro que cuenta con el beneplácito social. Para el PSOE, hoy “es un día muy triste para democracia”. Si se consuma la reforma, una región con más de dos millones de habitantes, con unos presupuestos de casi 8.000 millones de euros, va a tener menos diputados que concejales tiene el ayuntamiento de Albacete, que no alcanza los 200.000 habitantes censados.