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El chófer de Fabra: “Me daba un sobre y me decía: ‘Ingresa esto en mi cuenta”

Cinco trabajadores de bancos afirman que era habitual que el conductor llevara dinero

Lo metía en cuentas del expresidente de la Diputación y del PP provincial

Carlos Fabra, a su llegada a los juzgados este viernes.

“Fabra me daba un sobre y me decía: ingresa esto en mi cuenta”. José Salvador Campo, chófer del expresidente de la Diputación y del PP provincial, Carlos Fabra, ha admitido este viernes, en la cuarta sesión de juicio por el caso Fabra, que iba a hacer ingresos a varias oficinas bancarias a las cuentas del exdirigente popular cuando éste se lo mandaba. “No era habitual, iba de vez en cuando”, ha afirmado a preguntas del fiscal Anticorrupción. Otros cinco testigos, trabajadores de diversas oficinas bancarias de Castellón, han corroborado que el conductor solía acudir a las oficinas a realizar ingresos en las cuentas de Fabra. Uno de ellos ha concretado que lo hacía “en cheques o en efectivo”.

La cuarta sesión del juicio en el que Carlos Fabra (que hoy ha sido apoyado por la presencia de Víctor Campos, condenado por cohecho impropio en la causa de los trajes por recibir regalos de Gürtel) se enfrenta a trece años de cárcel por los presuntos delitos de tráfico de influencias, cohecho y cuatro fraudes fiscales se ha centrado en determinar la frecuencia y cuantía de los ingresos en las cuentas del expresidente de la Diputación. El fiscal Anticorrupción estima que tuvo ingresos no declarados de 1,9 millones (junto a otros 1,5 millones más de su exesposa), por los que se defraudó más de un millón de euros entre ambos. Los empleados bancarios han corroborado los ingresos del conductor de Fabra, pero ninguno ha concretado la frecuencia ni importe.

El fiscal ha buscado aclarar los ingresos que, según un informe pericial, se realizaban en las cuentas del expresidente de la Diputación. El documento señala, entre otros muchos, diez ingresos diferentes, de 3.000 euros en efectivo, realizados en solo dos días y sobre una misma cuenta. Pero no se ha preguntado en ningún momento, ni siquiera al propio chófer, si acudió varias veces en un mismo día a realizar ingresos. “Era de vez en cuando”, se ha limitado a decir. Preguntado sobre si estaba dentro de sus funciones realizar estos ingresos, Campo ha manifestado que “no entraba” pero que Fabra se lo pedía y él lo hacía. “Yo hacía lo que él me mandaba”.

Campo, a preguntas de la defensa de Fabra, ha asegurado que “nunca” vio al empresario Vicente Vilar o a su exmujer realizar alguna entrega de dinero dirigida al expolítico o a su mujer a cambio, supuestamente de agilizar la tramitación de los productos fitosanitarios.

Otro testigo, el empresario Antonio Bonet, quien ha admitido que Carlos Fabra es uno de sus mejores amigos, ha asegurado que le avaló un crédito por 400.000 euros y que tuvo que pagarlos él. Durante un tiempo le reclamó la deuda al dirigente del PP pero llegó un día en que dejó de hacerlo, ha dicho. Aun así, siguen siendo amigos.

Por la sesión de este viernes han desfilado también ex altos cargos de los Ministerios de Sanidad, Agricultura y de la Consejería de Medio Ambiente que mantuvieron reuniones o contactos en referencia a los productos fitosanitarios que el empresario Vicente Vilar intentaba conseguir y por los que, según denunció (aunque se desdijo en el juicio) tuvo la mediación de Fabra y pagó “cantidades millonarias” por sus gestiones.

Una de ellas ha sido Pilar Máñez, quien fuera directora general de Calidad Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente. Ha admitido que mantuvo una reunión con los representantes de Naranjax con la presencia de Carlos Fabra. “Estuvo presente como presidente de la Diputación, que yo sepa no tenía ningún tipo de competencia pero era habitual que se reciba a empresas acompañadas por alcaldes o representantes como el presidente de la Diputación”, ha afirmado. No obstante, preguntada por cuántas veces más vio a Fabra en su departamento ha dicho: “Ninguna más”. Tras esta reunión, Máñez ha indicado que se le otorgó una autorización provisional (nunca llegó a ser definitiva) pero ha negado en todo momento que recibiera presiones para ello.

Una de las declaraciones más importantes de la jornada era la de María Dolores Flores, que ocupó la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad en 2001 y 2002. Según consta en la instrucción, Flores redactó un escrito que llegó a Fabra y que éste remitió a Vilar (como prueba de sus supuestas gestiones) en el que detallaba los nombres de los productos a los que se había dado salida el ministerio. “En unos días espero que puedan salir la mayoría”, dijo en ese escrito. Sin embargo, ni el fiscal ni la acusación le han preguntado expresamente por ese fax y por su contenido.

Flores ha declarado que recibió una carta del exsenador Miguel Prim. “Yo le contesté que no se podía agilizar más”, ha manifestado. Pese a ello, ha asegurado que “en ningún momento se alteró el orden de registro de entrada de los productos y se aprobaron cuando reunían todos los requisitos” y cuando “les tocaba en el número de procedimiento”, por lo que no sintió la carta como una medida de presión. El fiscal considera que Carlos Fabra intermedió para agilizar estos productos y que, para ello, se valió de sus relaciones con el exsenador Prim.

También quien fuera la directora de gabinete del ministro de Agricultura en el año 2000, Catalina de Miguel, ha hablado de una carta del exsenador. “Quería saber si tenía algún problema esa empresa y yo le dije que los mismos que otras”, ha recalcado sin atribuir tampoco a presiones los contactos para interesarse por los productos fitosanitarios.

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