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El PP cierra el paso a las mociones sobre la relación de Rajoy con Bárcenas

Jesús Posada: “Hay que revisar esa moción porque no es normal hablar de mentiras”

Valenciano: “ Si nos rechazan la iniciativa sería un episodio de la máxima gravedad”

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Congreso el pasado día 18. EFE

No una, sino las dos. La mayoría del PP en la Mesa del Congreso ha rechazado las dos mociones presentadas por el PSOE e Izquierda Plural, respectivamente, por las que se pretendía reprender al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por haber expresado una versión sobre su relación con el extesorero Luis Bárcenas y la de este con el PP, el pasado 1 de agosto que ahora “se ha desmentido”. La consecuencia directa es que estas mociones es que no serán debatidas en la tarde del martes y se da por segura una bronca política de gran envergadura. "El miedo al debate está cercenando y bloqueando la vida parlamentaria”, ha denunciado el secretario general del Grupo Socialista, Eduardo Madina. “El PP ha decidido que el caso Bárcenases tema tabú en el Congreso y quiere aplicar a la vida parlamentaria, la Omertá, la ley del silencio”, ha sentenciado el coordinador general de IU, Cayo Lara.

Ambos han mostrado su estupor porque lo ocurrido no tiene precedentes ya que otras mayorías parlamentarias pasadas permiten la discusión de las iniciativas de la oposición aunque luego se rechacen. “Tienen la mayoría para votar en contra; que lo hagan”, ha dicho Lara. “El PP se ha apropiado de nuestras iniciativas, que son nuestras, del Parlamento, no suyas”, ha remachado Madina, ambos por separado.

Los dos grupos plantearán las quejas en la mañana del martes en la reunión de la Junta de Portavoces y pensarán que iniciativas adoptar. El PP les anima a que “utilicen otros instrumentos”, como la moción de censura, o la petición de comparecencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. “No se puede utilizar el Congreso para hacer un juicio paralelo al que se lleva a cabo en los tribunales”, ha replicado tras escucharles, el secretario general del Grupo Popular, José Antonio Bermúdez de Castro. Tampoco van a consentir que se presente “una moción de censura encubierta”.

El texto de la moción socialista rechazada propone que los diputados voten lo siguiente: “El Congreso considera rechazable la utilización de la mentira en sede parlamentaria y lamenta el quebranto que provoca en el crédito de las instituciones democráticas". Más eufemismos ha utilizado Izquierda Plural ( IU-ICV-CHA), harta de que la Mesa le rechace sus iniciativas relacionadas con este caso, al igual que le ocurre al PSOE. “El Congreso de los Diputados manifiesta su rechazo al comportamiento del Presidente del Gobierno durante su comparecencia celebrada en el Senado el 1 de agosto, al quedar en entredicho las manifestaciones vertidas en sede parlamentaria sobre su relación con Luis Bárcenas, extesorero del PP y la supuesta trama de financiación ilegal del partido”. A continuación, Izquierda Plural proponía para su votación un listado de medidas de regeneración democrática.

Ambos grupos pensaron que quizá se les pediría que borraran alguno de los puntos de sus respectivas mociones, sobre todo en el caso del PSOE las expresiones de que el presidente ha mentido, pero no que las tumbaran al completo. “No se puede hablar de mentiras, eso es normal”, había dicho por la mañana el presidente del Congreso, Jesús Posada, como anticipo de lo que iba a ocurrir. Lo cierto es que desde el primer momento el PP consideró más aceptable la moción de IU que la del PSOE, aunque al final, ha decidido rechazar las dos. Toda la mañana fue de calentamiento antes de que la Mesa del Congreso se reuniera. Primero, el presidente de la Cámara y, después, la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, haciendo una crítica dura a esas iniciativas.

Las espadas estaban en alto antes de que se reuniera la Mesa del Congreso por la tarde para estudiar si daba paso a estas iniciativas. La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, advertía que si la Mesa del Congreso, es decir, los votos del PP en ese órgano de dirección, bloqueaban sus iniciativas lo considerarían “un hecho de la máxima gravedad”.

Y ha ocurrido. “¿Dónde queda la separación de poderes para el PP”?, ha preguntado el socialista Eduardo Madina. “Vamos a seguir con nuestras iniciativas hasta que se vote si Mariano Rajoy tiene responsabilidades políticas por el caso Bárcenas”, ha anunciado el político socialista. “El PP tiene miedo a la política, miedo a la sociedad”, ha concluido Cayo Lara.

Solo se trata de respeto a las reglas “y no a un capricho”, ha respondido el dirigente del Grupo Popular José Antonio Bermúdez; el tercero en salir a la palestra tras producirse la decisión de la Mesa y después de escuchar a los dos anteriores. “Las mociones no son congruentes con las interpelaciones que defendieron la semana pasada; aquí se pide claramente la reprobación del presidente aunque con otras palabras”. Se refiere Bermúdez de Castro a que las mociones que se debaten una semana después de las interpelaciones, con textos que vota la Cámara, tienen que ir en línea argumental con las primeras y eso no ha ocurrido en este caso. No piensan lo mismo Madina y Cayo Lara. “En estas mociones tratan de examinar la conducta del presidente del Gobierno, no de una actuación del Gobierno; que presenten una moción de censura, y que dejen de amagar”, invitó Bermúdez de Castro.

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