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Una delegación de la UE visitará Gibraltar el 25 de septiembre

Los inspectores analizarán analizar los controles fronterizos

También examinarán el vertido de bloques de hormigón en la bahía de Algeciras

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Policía españoles y gibraltareños en el control fronterizo. EFE

Una misión de inspectores de la UE visitará la frontera entre España y Gibraltar el próximo 25 de septiembre, tal y como acordó el pasado 19 de agosto el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. La delegación evaluará los controles fronterizos, la libre circulación de personas y bienes, incluyendo el fraude y el contrabando. También se examinará el vertido de bloques de hormigón y la compra de arena destinada a las obras del proyecto urbanístico Eastside. "Serán tratadas en paralelo, con el rigor necesario", por parte de la Comisión Europea", ha informado la portavoz de la Comisión, Pia Ahrenkilde

El lanzamiento de los bloques de hormigón, que impiden faenar a la flota española en uno de los caladeros de la bahía de Algeciras, ha sido denunciada repetidas veces por España durante el último mes ante la Comisión, a la que pide que determine si vulneran la legislación medioambiental vigente.

La visita pretende aliviar la tensión creada este verano, cuando Gibraltar lanzó 70 bloques de hormigón en aguas del Estrecho con la intención de hacer un arrecife artificial. Esto supuso el recrudecimiento del conflicto diplomático entre España y Reino Unido, que reclaman como propias las aguas circundantes al Peñón de Gibraltar.

Los principales perjudicados por la instalación de los bloques de hormigón han sido los pescadores de la Bahía de Algeciras. Tras haber efectuado varias acciones de protesta, entre ellas una concentración de pesqueros frente a la Roca, el colectivo llegó a anunciar que estaban dispuestos a sacar los bloques del fondo del mar contando con el apoyo de buzos.

El Gobierno británico también acudió a la CE para denunciar los exhaustivos controles de acceso aplicados por España en la verja que separa su territorio de la colonia, que han provocado colas de hasta siete horas para salir del Peñón. Londres cree que los controles se han endurecido como represalia, pero España alega que son proporcionados y legítimos dado que Gibraltar no pertenece al espacio Schengen, que permite la libre circulación de personas en una veintena de países europeos.

Una misión de inspectores de la UE visitará la frontera entre España y Gibraltar el próximo 25 de septiembre, tal y como acordó el pasado 19 de agosto el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. La delegación evaluará los controles fronterizos, la libre circulación de personas y bienes, incluyendo el fraude y el contrabando. También se examinará el vertido de bloques de hormigón y la compra de arena destinada a las obras del proyecto urbanístico Eastside. "Serán tratadas en paralelo, con el rigor necesario", por parte de la Comisión Europea", ha informado la portavoz de la Comisión, Pia Ahrenkilde

El lanzamiento de los bloques de hormigón, que impiden faenar a la flota española en uno de los caladeros de la bahía de Algeciras, ha sido denunciada repetidas veces por España durante el último mes ante la Comisión, a la que pide que determine si vulneran la legislación medioambiental vigente. La visita pretende aliviar la tensión creada este verano, cuando Gibraltar lanzó 70 bloques de hormigón en aguas del Estrecho con la intención de hacer un arrecife artificial. Esto supuso el recrudecimiento del conflicto diplomático entre España y Reino Unido, que reclaman como propias las aguas circundantes al Peñón de Gibraltar.

Los principales perjudicados por la instalación de los bloques de hormigón han sido los pescadores de la Bahía de Algeciras. Tras haber efectuado varias acciones de protesta, entre ellas una concentración de pesqueros frente a la Roca, el colectivo llegó a anunciar que estaban dispuestos a sacar los bloques del fondo del mar contando con el apoyo de buzos.

El Gobierno británico también acudió a la CE para denunciar los exhaustivos controles de acceso aplicados por España en la verja que separa su territorio de la colonia, que han provocado colas de hasta siete horas para salir del Peñón. Londres cree que los controles se han endurecido como represalia, pero España alega que son proporcionados y legítimos dado que Gibraltar no pertenece al espacio Schengen, que permite la libre circulación de personas en una veintena de países europeos.