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El exsocio de Urdangarin detalla al juez la cita en La Zarzuela con Barberá y Camps

Nuevos correos de Torres muestran la complicidad del duque con la alcaldesa

Francisco Camps, Rita Barberá y Carlos Fabra en Fitur, el 29 de enero de 2004, fecha de la supuesta reunión en La Zarzuela. ULY MARTÍN / VÍDEO: ATLAS

Diego Torres, exsocio de Iñaki Urdangarin en el Instituto Nóos, ha rebuscado en su memoria para detallar al juez fecha y circunstancias en que ambos celebraron una reunión con Francisco Camps, entonces presidente valenciano, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, en la que sentaron las bases para lograr contratos millonarios a dedo de esas Administraciones. Además, Torres ha facilitado al juez nuevos correos electrónicos para probar la complicidad de Urdangarin con la alcaldesa tras ese encuentro.

Diego Torres sitúa el encuentro en el palacio de La Zarzuela, en la mañana del 29 de enero de 2004, día que tanto Camps como Barberá aprovecharon para viajar a Madrid y visitar el pabellón de su tierra en la feria de turismo Fitur. Aquella toma de contacto en La Zarzuela entre Torres, Urdangarin y los dirigentes del PP valenciano reportaría más tarde 3,5 millones de euros al Instituto Nóos, en forma de contratos, según la investigación judicial.

Urdangarin, según relata Torres al juez, le contó que la alcaldesa de Valencia le había emplazado para reunirse y fijar su colaboración. Tanto el yerno del Rey como el expresidente valenciano han negado la existencia de la reunión en el palacio de La Zarzuela. Sin embargo, el exsocio de Urdangarin hace un detallado informe de las circunstancias previas y posteriores al encuentro.

Los dos socios de Nóos, según Torres, embarcaron a primera hora de la mañana desde la sala de autoridades del aeropuerto de Barcelona y usaron la de Madrid. Allí, según el relato, fue a recogerlos un coche de la Casa del Rey, acompañado por otro de escolta, y directamente se dirigieron hacia La Zarzuela, en cuyo recinto entraron sin detenerse en ningún control ni ser registrados por nadie. “Cosa lógica por lo demás”, apostilla Torres, dado que uno de los que entraban en el coche era el yerno del Rey. Al llegar a La Zarzuela, observa Torres, estaban esperándoles el presidente Francisco Camps y la alcaldesa Rita Barberá en una sala de reuniones del palacio. El exsocio del yerno del Rey supone que les saludó el que fue jefe de la Casa del Rey, Alberto Aza.

Torres remite al juez unos recortes del diario EL PAÍS con fotografías de Camps en la feria Fitur de Madrid de aquel día para demostrar que los dirigentes valencianos se encontraban de visita en la capital. Junto a la foto, Torres remite unas cartas previas enviadas por Urdangarin a la alcaldesa, en las que alude a colaboraciones y a una comida previa en el mismo mes de enero de 2004 y a un encuentro anterior, en Navidad.

En la residencia de los Reyes, el esposo de la infanta Cristina y su socio explicaron a sus futuros clientes qué era el Instituto Nóos (nacido meses atrás) y dibujaron cómo podría ser el evento mundial del deporte y el turismo en Valencia (Valencia Summit), una especie de lo que es Davos para el mundo de la economía global, según Torres. Las autoridades aceptaron su propuesta y se comprometieron, según el exsocio de Urdangarin, a facilitarles una lista de posibles patrocinadores.

Las cartas del yerno del Rey a la alcaldesa muestran su complicidad. “La alcaldesa estaba muy agradecida por la ayuda prestada”, tras un ofrecimiento de Urdangarin para cuestiones de la Copa América, señala el escrito del letrado de Torres, Manuel González Peeters. Es la respuesta del exsocio de Urdangarin a la petición del juez José Castro de que le facilitara todos los detalles posibles sobre el encuentro.

En la comunicación al juez hay varios correos electrónicos al secretario de las infantas y extesorero de Nóos, Carlos García Revenga, imputado en la causa, sobre una carta protocolaria del duque de Palma a Rita Barberá. Así, Torres reitera su teoría sobre el “absoluto control, inspección, aprobación y autorización” por parte del asesor “de todo cuanto se acometía” y su “férrea verificación”, que despeja toda duda de ilegalidad.

A partir de la supuesta cita de La Zarzuela, en todo caso, el Instituto Nóos se embolsó hasta 3,5 millones de euros públicos de la Comunidad Valenciana y del Ayuntamiento para financiar tres ediciones del Valencia Summit y para preparar unos Juegos Europeos que nunca llegaron a celebrarse. Las entidades valencianas contratantes fueron Fundación Turismo Convention Bureau y la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA).

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