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Rescatado un galgo que hizo ganar medio millón a sus secuestradores

El rastro de ADN logró identificar al animal, que ha sido devuelto a su dueño

Su nombre es Chapapote,aunque no ha tenido solo ese. Con un importante palmarés en competiciones y considerado uno de los mejores sementales de su raza, es un galgo que ha sido rescatado de las garras de una red delictiva que durante cuatro años ganó medio millón de euros a su costa. La Guardia Civil recuperó al perro y lo devolvió a su dueño gracias a que la Real Federación Española de Galgos estableció un nuevo sistema de registro basado en el ADN.

Durante todo este tiempo, Chapapote, al que cambiaron el nombre por el de Liti el Pastor, estuvo en manos de una organización dedicada al robo y secuestro de estos animales de competición para, entre otras cosas, cruzarlos con hembras por entre 600 y 1.000 euros cada monta. La banda, que actuaba en varias provincias españolas, también se dedicaba a amañar la concesión de premios y las apuestas en las carreras. El teniente Óscar Fernández Camacho, uno de los mandos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, explicó que fue la Real Federación de Galgos quien dio la voz de alarma. En su novedoso registro de perros, este organismo detectó que el ADN de un galgo que alguien quería inscribir era el mismo que el de uno ya registrado, aunque el nombre y el microchip eran distintos. El Seprona inició una investigación que ha durado siete meses y que se centró, sobre todo, en barrios marginales de Sevilla y Badajoz.

Ocho detenidos

Las pesquisas dieron su fruto y la Guardia Civil descubrió la existencia de una red de delincuentes, todos con antecedentes policiales, que podría estar detrás del robo de galgos de competición y de hembras reproductoras. Ocho de sus miembros han sido detenidos y otras 29 personas están imputadas por delitos de manipulación de competiciones, falsedad documental, robo y maltrato animal.

La genética de Chapapote es muy valorada en el mundo de la competición, solo así se explica el precio pagado por su descendencia. Junto a ese ejemplar, la banda robó más galgos, a los que había “ojeado” en las distintas competiciones y los ofrecía en el mercado negro. Los investigadores calculan que el dueño de Chapapote ha dejado de ingresar entre 300.000 y 500.000 euros sus cubriciones.