Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Audiencia deniega la extradición de un periodista ruso perseguido por el Kremlin

Piotr Silaev participó en una manifestación que devino en desórdenes públicos en Jimki (Rusia)

Finlandia le había otorgado el estatuto de refugiado político en marzo de 2012

El periodista fundó en 2006 un grupo antifascista

La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha dictado un auto en el que deniega la extradición solicitada por Rusia del periodista Piotr Y. Silaev, de 28 años. Moscú había ordenado la busca y captura internacional después de que Silaev fuera acusado de "gamberrismo". Según el auto, el periodista participó en julio de 2010 en una concentración ante el Ayuntamiento de Jimki (una localidad de 180.000 habitantes al noroeste de Moscú) en protesta por la tala masiva de árboles en el bosque de Jimki, de unas 1.000 hectáreas, por donde pasará una autopista. Aquel acto terminó con disturbios. Silaev, a quien Finlandia había otorgado en marzo el estatuto de refugiado político, fue detenido en Granada, donde estaba de vacaciones, el 21 de agosto pasado y puesto en libertad provisional nueve días después.

Según consta en el auto del que ha sido ponente el magistrado José Ricardo de Prada, el periodista Piotr Silaev, quien en 2006 había fundado un grupo antifascista, participó el 28 de julio de 2010 en una concentración ante el Ayuntamiento de la ciudad rusa de Jimki con "aproximadamente 90 personas" más para protestar contra la tala de árboles durante la construcción de una autovía. La orden de busca y captura asegura que "causaron desórdenes públicos, para los que utilizaron armas traumáticas, así como botellas de vidrio, piedras y medios pirotécnicos, rompiendo los cristales de 10 ventanas y puertas de la entrada de dicho edificio [el Ayuntamiento]. Además, personas no identificadas, hicieron pintadas con inscripciones llamando a salvar el bosque ruso, en el frontal del edificio atacado". Piotr está así acusado de "gamberrismo", lo que la Audiencia equipara a los delitos de desórdenes públicos y daños recogidos en los artículos 557.1 y 263 del Código Penal español.

La policía rusa dictó una orden de detención el cuatro de agosto de 2010 y otra de busca y captura internacional dos días después. El periodista huyó entonces a Finlandia, quien le otorgó la condición de refugiado político el dos de marzo de 2012 por la "posible persecución política ilegítima por parte de las autoridades rusas de P.Silaev [...], amenazado en Rusia por participar en actividades contrarias al Gobierno". Según el testimonio de Silaev, tras el eco mediático internacional alcanzado por la manifestación contra el talado de árboles, varios periodistas asistentes fueron detenidos, acosados "e incluso maltratados y torturados" para obtener información.

La policía española detuvo a Silaev en Granada el pasado 21 de agosto y lo puso en libertad provisional el día 30 del mismo mes. La Embajada rusa pidió entonces la extradición del periodista, que, según relató a EL PAÍS en noviembre, había estado viajando por distintos países europeos sin problema. La Audiencia Nacional apela ahora a la condición de refugiado político que Finlandia otorgó a Silaev para no ponerlo a disposición de las autoridades rusas. La Sala entiende que el artículo de la ley de extradición que excluye la posibilidad de extraditar a quien ostente la condición de asilado no debe aplicarse solo en el caso de que el asilo haya sido concedido por España, sino que debe extenderse al resto de países europeos en aras de "una política europea común respecto del derecho de asilo".

La lucha contra la construcción de una autopista entre Moscú y San Petersburgo se ha convertido en bandera de los movimientos ecologistas y la oposición al presidente Putin. Ello, pese a que parte de los abedules de las 1.000 hectáreas del bosque de Jimki ya han sido talados. Las protestas en contra de la tala obligaron en 2010 al entonces presidente Dmitri Medvédev a paralizar las obras y encargar estudios complementarios. Las obras se pararon temporalmente, aunque el proyecto sigue ahora adelante.

Más información