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Pascua Militar con muletas

El Rey retoma su agenda oficial tras la operación de cadera: “Estoy divinamente, pero el médico dice que tenga cuidado, que voy muy deprisa”

El Rey Juan Carlos, junto a la Reina Sofía, en la sala Gasparini del Palacio Real, durante la celebración de la Pascua Militar.
El Rey Juan Carlos, junto a la Reina Sofía, en la sala Gasparini del Palacio Real, durante la celebración de la Pascua Militar. EFE

Seis semanas después de su tercera operación de cadera, el Rey retomó este domingo su agenda oficial para presidir la celebración de la Pascua Militar en el Palacio Real de Madrid. “Estoy divinamente. Lo único, que el médico me ha dicho que tenga cuidado, que voy muy deprisa”, comentó con los periodistas.

Don Juan Carlos caminaba ayudado por dos muletas y el acto se diseñó a la medida para no forzar demasiado su recuperación. Así, el jefe de las Fuerzas Armadas no pasó revista a las tropas, como es habitual, y el tradicional besamanos fue mucho más corto que en anteriores ocasiones.

Por primera vez, además, don Juan Carlos escuchó sentado el discurso del ministro de Defensa, Pedro Morenés. En el Salón del Trono, donde el Rey nunca se sienta, se colocaron cuatro sillas para que el Monarca, flanqueado por la Reina y los Príncipes de Asturias, no tuviera que estar de pie durante la ceremonia. Cuando le llegó el turno de su discurso, donde advirtió que “la crisis económica es una amenaza a la seguridad” y pidió un esfuerzo para “mantener las capacidades militares que garanticen una disuasión verosímil en defensa de los intereses de España”, le acercaron un atril para que no tuviera que desplazarse. Don Juan Carlos se incorporó y dedicó un “emocionado recuerdo” a los 12 militares fallecidos en acto de servicio durante 2012.

La imposición de 19 condecoraciones a miembros de las Comisiones Militares, sin embargo, fue suspendida a última hora, pese a estar prevista en el programa que se repartió antes de que comenzara la ceremonia. “Habría sido mucho tiempo de pie y el Rey tampoco quería estar sentado mientras se imponían las condecoraciones a los militares, así que se decidió suspenderlo”, explican fuentes de La Zarzuela. Don Juan Carlos, añaden, prefirió “pasar ese tiempo de pie charlando luego con los militares”.

Según fuentes de la Casa del Rey, el Monarca pasó cerca “de media hora”, departiendo con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el ministro de Defensa, Pedro Morenés, y los militares presentes durante el vino de honor. Rajoy, según las mismas fuentes, le comentó que le habían gustado mucho los mensajes que había transmitido en la entrevista en TVE el pasado viernes, y el Rey le contó que estaba contento con el resultado.

Don Juan Carlos no tiene ningún acto público previsto para esta semana en su agenda. “El Rey se lo va a tomar con calma esta vez, como le ha dicho el médico. La última vez forzó demasiado y esta vez no vamos a correr riesgos”, explican fuentes de La Zarzuela.

Cuando hablan de “la última vez” se refieren a la segunda operación de cadera del Rey, el pasado 26 de abril, cuando solo 12 días después de haber sido intervenido de la rotura de cadera que sufrió durante su cacería en Botsuana tuvo que volver a pasar por el quirófano al salírsele la prótesis implantada, en un movimiento brusco durante una audiencia en La Zarzuela.

El propio Rey anunció que esta vez se iba a tomar la recuperación “con calma” cuando abandonó el hospital el pasado 2 de diciembre tras ser operado del otro lado de la cadera, el izquierdo, que tenía, según sus propias palabras, “bastante maltrecho” debido a la artrosis. El médico que le operó en las tres ocasiones, Ángel Villamor, comentó que el Rey había decidido demorar esa última intervención hasta después de la cumbre iberoamericana de Cádiz (16 y 17 de noviembre), lo que le había supuesto “meses de sufrimiento e intensos dolores”. La medicación con corticoides que don Juan Carlos tomó para aplacarlos provocó en su rostro una visible hinchazón, que ayer conservaba.

El Rey realiza dos intensas sesiones de fisioterapia al día, una por la mañana y otra por la tarde, desde que abandonó el hospital, tras nueve días ingresado. Aquella fue su tercera operación de cadera y su sexta intervención quirúrgica en los últimos dos años y medio.

En su entorno comentan que “está muy animado y de buen humor”. El viernes, durante la conversación que mantuvo con el periodista Jesús Hermida con motivo de su 75 cumpleaños, don Juan Carlos quiso dejarlo claro, no tiene intención de jubilarse: “Me encuentro en buena forma, con energía y, sobre todo, con ilusión para seguir adelante”.