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Los peritos de Marsans avisaron en 2010 del delito que llevó a Díaz Ferrán a prisión

“Existe el riesgo de que los ex gestores no tengan bienes”, subrayaban los informes

Los peritos temían “ventas a terceros de alguna o varias de las sociedades filiales de Marsans"

Díaz Ferrán, en marzo pasado, en la Audiencia Nacional. Ampliar foto
Díaz Ferrán, en marzo pasado, en la Audiencia Nacional. EFE

El informe pericial del concurso de acreedores instado en junio de 2010 ya alertaba del mal que ha llevado a Gerardo Díaz Ferrán a prisión: “Existe el riesgo de que la sentencia que se dicte no pueda hacerse efectiva si no se adoptan medidas con urgencia”. “Concurren múltiples hechos, que hacen prever que el concurso acabará siendo calificado como culpable y, por ende, que los administradores que ha tenido durante los dos últimos años acabarán siendo declarados responsables y, si no se adoptan medidas con urgencia, es muy probable que para cuando se dicte la sentencia las personas que eventualmente sean consideradas responsables no tengan ya bienes para hacer frente a las responsabilidades pecuniarias que dicha sentencia establezca”.

En definitiva, los peritos temían que Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán “no tengan bienes suficientes para responder”, y alertaban del riesgo de que “produjeran ventas a terceros de alguna o varias de las sociedades filiales de Marsans; vender activos significativos de las mismas y contraer obligaciones con terceros que resultaran perjudiciales para las filiales”.

Denuncia judicial

Solo dos años después del concurso, en enero de 2012, se presentó una denuncia por varios acreedores en la Audiencia Nacional contra Díaz Ferrán porque hizo lo que vaticinaron los peritos judiciales. “Ha sido precisamente a raíz del concurso necesario de los dos denunciados y del informe emitido por las respectivas administraciones concursales cuando han llevado a cabo un deliberado, sistemático, doloso y perfectamente planificado proceso de alzamiento y ocultación apresurada de sus bienes personales con la finalidad de eludir sus innumerables obligaciones de pago”. Y, por ello, en sucesivas ampliaciones, solicitaron que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la policía rastreara todas sus propiedades y activos societarios con vistas a su embargo.

El informe pericial ya apuntaba la complicidad de la matriz de Marsans, Teinver, en manos de la firma Posibilitum, en esta política de irregularidades contables y societarias: “Falta de colaboración de los actuales administradores de Marsans (Teinver y Posibilitum), pese a haberse conminado en multitud de ocasiones a la concursada y a sus órganos de administración de hecho y derecho para que procedan a entregar la información”, y agravamiento de la insolvencia.