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El responsable de seguridad del ‘Madrid Arena’ sugiere graves fallos

Testimonios revelan que no hubo registros a la entrada y que la pista central estaba "masificada"

Seguriber y Kontrol 34 eran las dos empresas que debían velar la madrugada del pasado día 1 por la seguridad de los miles de asistentes a la fiesta de Halloween en el Madrid Arena. El promotor del espectáculo, Miguel Ángel Flores, se desentendió ayer de la seguridad en el recinto y responsabilizó de las deficiencias a la sociedad municipal Espacios y Congresos, así como a ambas empresas de seguridad. Los responsables de Espacios y Congresos, Seguriber y Kontrol 34 tendrán que desfilar en los próximos días y semanas ante el juez Eduardo López Palop.

No obstante, en el sumario ya constan las primeras declaraciones, ante la policía, de directivos de estas firmas. Horas después de la tragedia testificó Rafael Pastor, director de seguridad de Madrid Espacios y Congresos, propietaria del recinto y de titularidad municipal. Pastor señaló que su cometido es “colaborar en la seguridad de las empresas que alquilan el pabellón”. Subrayó que, en un evento así, solo le compete la seguridad exterior, que desarrolla a través de Seguriber.

Según Pastor, dentro de la seguridad exterior está el control de los asistentes al espectáculo para evitar que introduzcan dentro “bebidas alcohólicas o elementos que puedan lanzarse sobre otras personas, e incluso algún tipo de armas”. Constan múltiples testimonios de asistentes al evento en el sumario que revelan que accedieron a la fiesta, en la que se lanzaron bengalas y petardos, sin que nadie les registrase al entrar. También es cometido de su departamento, según Pastor, “controlar el parking del recinto para que no haya botellón en dicho lugar”.

A juzgar por el sumario, ni una ni otra cosa hizo Seguriber, pues durante tres horas hubo en ese aparcamiento un botellón masivo. Muchos de los participantes entraron después al pabellón, ebrios, y contribuyeron a la mortal estampida.

Iván Somonte, inspector de servicios de Seguriber, también declaró ante la policía. Avaló que su cometido solo comprendía la seguridad exterior del recinto. En concreto, “de tres puertas de emergencia situadas en la entreplanta” del pabellón, del “portón de entrada de mercancías” y del cierre de las puertas del recinto. Al conocer la tragedia, Somonte se desplazó al pabellón y ordenó “preservar todas las imágenes” de las cámaras. Hay 90 horas. Reconoce que ese día había seis vigilantes de Seguriber dentro del local, y que uno le comentó que la pista central “se encontraba masificada”.