Interior se revuelve contra Mayor por criticar la excarcelación

Fernández alega que de haber negado el tercer grado al etarra habría prevaricado El ministro ve "ofensivo" que se diga que cede al chantaje de ETA

El ministro del Interior, Jorge Fernández, respondió este jueves con extrema e insólita dureza a las críticas contra la decisión de excarcelar al etarra Iosu Uribetxeberria Bolinaga y, especialmente, contra Jaime Mayor Oreja, portavoz del PP en el Parlamento Europeo.

Fernández, en tono vehemente y dejando claro su malestar por las críticas del exministro del Interior, aseguró tajante que el Gobierno se limitó a cumplir la ley y que no actuar como lo hizo hubiera supuesto prevaricar (dictar resoluciones injustas a sabiendas). Llegó a decir que esas críticas “sirven a ETA”. No se recuerda un ministro del Interior contraponiendo su gestión con la de un antecesor en el cargo y menos siendo los dos del mismo partido.

Mayor Oreja ha encabezado estos días a un sector radical del PP y de medios afines que ha cuestionado la actuación del Gobierno y llegó a asegurar que las decisiones de Fernández Díaz favorecen a ETA. A esa posición se sumó este jueves la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien aseguró que ella no hubiera tomado esa decisión y cuestionó el dictamen médico que asegura que el etarra tiene una enfermedad incurable y no le da más de un año de vida.

Sobre esas críticas, el Gobierno y el PP mostraron estos días su preocupación por el hecho de que puedan calar entre las bases del partido y por lo que suponen de anticipo de la posición del sector histórico de los populares y el vinculado a José María Aznar.

Este jueves, el ministro, que se pronunciaba públicamente por primera vez sobre este caso, dejó primero de lado las críticas procedentes de las víctimas del terrorismo. Según dijo, entiende esas objeciones y comprende la sensibilidad de las víctimas, pero el Gobierno “no actúa desde el sentimiento, sino sometido al imperio de la ley”. Al resto de críticas sí respondió con dureza y, precisamente, a una pregunta que incluía expresamente la referencia a Jaime Mayor Oreja, su compañero de partido, con cifras preparadas para confrontar la gestión de ambos. Primero repitió que es una decisión “dolorosa” que hubiera preferido no tener que tomar, por los antecedentes del etarra, pero argumentó que, una vez recibida la petición del juez, no había más remedio que acceder al tercer grado previo a la libertad condicional. Explicó que no es una decisión discrecional, porque aunque el reglamento penitenciario usa el verbo “podrá”, los antecedentes van todos en esta dirección y la “discrecionalidad se convertiría en arbitrariedad”. Su respuesta estuvo plagada de referencias implícitas a lo que hizo Mayor como ministro del Interior.

Así, dijo que el reglamento aplicado es del año 2000, precisamente cuando el ahora portavoz del PP en el Parlamento Europeo era ministro del Interior. Ese reglamento, que definía lo que debía entenderse por enfermedad terminal, fue elaborado por Mayor Oreja como ministro. Además, el responsable de prisiones y colaborador directo y de confianza de Mayor Oreja era Ángel Yuste, que ahora es de nuevo secretario general de Asuntos Penitenciarios y quien ha tomado la decisión de conceder el tercer grado al etarra Uribetxeberria.

Para hacer más expresa la referencia, el actual ministro del Interior añadió que se han concedido 23 libertades condicionales de presos enfermos y 18 de ellas fueron concedidas entre 1996 y 2000, mientras ocupaban el cargo Mayor Oreja, Mariano Rajoy y Ángel Acebes. Es decir, que el actual portavoz del PP en Estrasburgo tomó la misma decisión en situaciones similares.

Remachó que desde que es ministro han sido detenidos 23 etarras, “más que durante la tregua trampa”. Esa expresión fue utilizada en su momento por Mayor Oreja para minimizar el alto el fuego temporal de 1997. En esa época acercaron al País Vasco a 135 presos etarras, mientras que Fernández Díaz aseguró que desde que es ministro solo se ha trasladado a cárceles vascas a dos presos y otros 37 han sido dispersados.

Es más, el ministro descalificó las críticas de quienes dicen que su decisión es una cesión al chantaje de la huelga de hambre de los presos de la banda, como apuntó Mayor Oreja. En su opinión, quienes dicen eso “sirven a ETA”, porque le otorgan la victoria de una decisión que, en todo caso, tenía que tomar el Gobierno.

“Eso solo se puede decir desde la mala fe o el desconocimiento”, aseguró el ministro del Interior sin abandonar en ningún momento el tono vehemente. “El Gobierno no actúa en función de la estrategia de ETA o porque los presos hayan teatralizado una huelga de hambre o un ayuno y que se diga que hemos cedido al chantaje es ofensivo, supone manipular la realidad y seguir su estrategia”, explicó el ministro.

Reiteradamente pidió que no se entre en la campaña de ETA y su entorno y se esforzó en dejar al margen de sus palabras a las víctimas del terrorismo. Fernández aseguró que informó previamente a la principal asociación de víctimas de la decisión.

Por otra parte, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha prohibido la manifestación convocada para este viernes en Bilbao por Herrira, la plataforma a favor de los presos de ETA, porque podría incurrir en un delito de enaltecimiento del terrorismo.

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