Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El fuego devora ya más superficie que en todo 2011

El verano intensifica los incendios en un año más problemático de lo normal desde el principio

Un miembro de la UME trabaja para sofocar el incendio en la comarca del Alt Empordà.
Un miembro de la UME trabaja para sofocar el incendio en la comarca del Alt Empordà. EFE

Calor y sequía en niveles muy altos, unidos a las quejas por recortes en los planes antiincendios, hacían presagiar un verano muy peligroso en los montes españoles y así está siendo. Un verano que viene precedido de un inicio de año que ya fue difícil. Entre el 1 de enero y el 15 de julio se quemaron en España unas 90.000 hectáreas forestales, lo que supera las 84.500 que se rozaron en todo 2011. Y a estos datos no se han sumado aún los daños causados en los últimos días por fuegos en puntos de, por ejemplo, Tenerife o Girona.

Los datos provisionales que maneja el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente reflejan que 2012 es por el momento el peor ejercicio desde 2002. En dicho decenio, la media de hectáreas quemadas entre enero y mediados de julio se sitúa en 39.294, cantidad que este año se ha más que duplicado. También este es el peor año de los últimos diez en número de grandes incendios, aquellos en los que quedan asoladas más de 500 hectáreas. Se han producido 17, frente a una media de cinco. Los dos más graves tuvieron lugar a finales de junio y principios de julio en Valencia. Un foco en Cortes de Pallás y otro en Andilla devastaron en total unas 49.000 hectáreas. En las labores de extinción murió el piloto de un helicóptero

En los últimos 10 días ha habido que lamentar más incendios forestales. A la espera de que los datos sean ajustados y se determinen las tipologías de terreno afectadas, se pueden contabilizar al menos otras 17.000 hectáreas quemadas.

La gran mayoría, 14.000, está en el Alt Empordà. Las llamas han arrasado esta comarca de Girona y han provocado la muerte de cuatro personas. El archipiélago canario también sufrió la semana pasada el azote del fuego. Entre Tenerife y La Palma contabilizaron cerca de 2.000 hectáreas abrasadas. Las Hurdes, en Cáceres, u Oímbra, en Ourense, son otros de los lugares afectados.

Entre 2001 y 2011, la media de superficie forestal quemada cada año fue de casi 114.000. En menos de siete meses, 2012 roza ya niveles anuales.